El magistrado del Juzgado de Instrucción número 4 de Sabadell ha decretado prisión incondicional y sin fianza para un vecino de Castellar del Vallés (Barcelona) acusado de la muerte de una joven ocurrida tras una fiesta regada de alcohol y drogas que se celebró en el domicilio del acusado la noche del pasado viernes.

El imputado, de nombre Pablo y de unos 40 años de edad, fue detenido por la policía al día siguiente, después de que él mismo llamara a los Mossos d'Esquadra para informar de la supuesta muerte accidental de la víctima. Los agentes personados en el lugar de los hechos, ante las incongruencias vertidas por el detenido y las muestras de violencia que presentaba la mujer, procedieron a su inmediata detención.

Versión rocambolesca

El hombre, que se ha negado a declarar tanto en sede policial como en la puesta a disposición judicial ante el juez el martes, sí ha comentado a su círculo familiar más próximo una rocambolesca versión de lo que habría acontecido.

Según ha podido saber Crónica Global, la explicación que da el imputado es la siguiente. Se celebró en su casa una fiesta con amigos y amigas en las que se consumieron grandes cantidades de alcohol y drogas, entre otras éxtasis líquido. De madrugada, el grueso de los invitados se retiraron, pero la mujer, según explica, muy afectada por la bebida, se quedó adormecida en el sofá. El reo condujo a sus invitados a una gasolinera cercana a fin y efecto de contactar taxis para marcharse a sus domicilios. De regreso, observó que la mujer no respiraba y había palidecido.

En ese momento, la cogió, la sujetó y la intentó mover a otra habitación para tumbarla en una cama. Durante el traslado, la muchacha cayó y se golpeó la cabeza. Esta versión, que sin embargo, no ha querido explicar ante la autoridad judicial, contrasta con el atestado de los Mossos, al que ha tenido acceso este medio.

Lesiones

"El imputado mantuvo una conversación telefónica con la amiga de la víctima al día siguiente, el sábado a las 17:00 horas. Esa amiga dice que escuchó a traves del auricular telefónico la voz de la víctima, que exclamaba su contrariedad porque se le había estropeado el teléfono móvil. La testigo asegura que oyó en segundo plano la voz de la muchacha. Eran las cinco de la tarde. Una hora más tarde, a las seis, el inculpado llamó a los Mossos diciendo que accidentalmente una amiga suya había perdido el conocimiento y no sabía que hacer".

A la espera del informe anatómico forense, y de la primera inspección ocular, se desprende que la muchacha sufrió golpes en la cabeza, cara y abdomen no compatibles con una caída. El Ministerio Fiscal, a tenor de las pruebas e indicios, no ha dudado en pedir la prisión incondicional sin fianza, que ha sido finalmente decretada por el juez.