Publicada

Sorpresa en el sector inmobiliario catalán. Una finca señorial histórica se ha puesto a la venta junto con un castillo modernista.

Es de esas propiedades regias y con historia, de las que tienen nombre. Se llama Rocabruna y está en Santa Maria d'Oló, en la comarca del Moianès (Barcelona).

La propiedad ha salido a la venta por 3,5 millones de euros y se vende toda, con la masía histórica y un castillo modernista construido a principios del siglo XX.

La finca llegó a tener más de 800 hectáreas, aunque su extensión actual ronda las 525 tras las segregaciones realizadas durante las últimas décadas.

De cuándo es la finca

Lo más curioso es su historia. Entre sus antiguos propietarios figura un miembro de la familia real saudí, pero esta es una larga historia. Como la de la propia finca.

El origen de Rocabruna se remonta a la Edad Media. La masía original aparece documentada en 1225 y durante siglos fue una de las grandes explotaciones agrícolas de la zona.

Cambios de manos

El inmueble fue pasando por distintas manos. Sin embargo, su transformación más importante llegó en 1919.

Ese año, Joan Gorina i Sans, un industrial lanero de Sabadell, adquirió la propiedad después de hacer fortuna durante la Primera Guerra Mundial.

El catalán vio crecer sus beneficios gracias a una operación comercial con mercancías de un barco alemán retenido en Barcelona, que posteriormente revendió en Francia e Italia.

Con aquel dinero encargó la construcción de una residencia señorial junto a la antigua masía. Se lo encargó a su cuñado, el arquitecto Eduard Balcells Buigas, que terminó el proyecto hacia 1920.

Cómo es la casa

El resultado es un edificio que luce como un castillo y combina elementos modernistas, neorrománicos y neogóticos.

En su interior llegó a albergar un museo privado, una sala de armas, una sala de música, un billar y una capilla dedicada a Sant Jordi.

De Sabadell a Arabia Saudí

Tras la muerte de Gorina en 1954, la propiedad permaneció vinculada a sus descendientes, aunque las dificultades económicas y los embargos acabaron provocando su venta. Fue entonces cuando acabó llegando la realeza árabe.

En 1983, el príncipe saudí Saad Bin Abdulaziz adquirió la finca vecina de Rocafort, de 358 hectáreas, y un año después sumó las 525 hectáreas de Rocabruna a su patrimonio. Las dos propiedades llegaron a sumar 883 hectáreas.

Durante aquella etapa se cerró el recinto y se incorporaron elementos decorativos inspirados en el país de origen del príncipe. Pero esa etapa también pasó a la historia.

En 2002, la empresaria rusa Olga Farré adquirió el conjunto. Posteriormente segregó las propiedades, conservó Rocafort y vendió Rocabruna, que acabó en manos de propietarios de origen armenio, que posteriormente fueron investigados por blanqueo de capitales y fraude fiscal.

Dónde está la casa

Tras ese episodio, la finca ha salido a la venta por 3,5 millones de euros y empieza a ser noticia. Rocabruna tiene su historia y no se quiere perder.

Más allá de eso, la propiedad tampoco está mal comunicada. Situada en el término municipal de Santa Maria d'Oló, la proximidad con la carretera C-59 la conecta rápidamente con l'Estany.

Noticias relacionadas