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Javier Calvo y Javier Ambrossi todavía están con la promoción internacional de La bola negra y ya tienen claro cuál va a ser su siguiente proyecto.

Los realizadores vuelven a la ficción seriada y cambian también de plataforma. La nueva serie de Los Javis es para HBO Max y les va a traer a Cataluña.

Como suele ser costumbre en sus últimos tres proyectos, los directores se van a inspirar en un hecho real. Y no uno cualquiera, sino en uno de los casos más enigmáticos del Pirineo catalán.

Quién está detrás

La producción, que contará con la colaboración del periodista Carles Porta y los guiones de Fran Araújo y Eduard Solà, recreará libremente la historia del crimen de Tor.

Para quien lo desconozca, Tor no es el nombre de la víctima, sino el de una pequeña aldea del Pallars Sobirà (Lleida), en el entorno de la frontera con Andorra.

El lugar de rodaje

Este lugar, formado por apenas 13 casas, ha quedado marcado desde hace unos años por un terrible crimen, fruto de las disputas por la propiedad de una montaña, de unas 4.800 hectáreas, valiosa por sus bosques, sus pastos y su situación en una ruta histórica de contrabando.

El origen del enfrentamiento se remonta a 1896, cuando se constituyó una sociedad de copropietarios de la montaña integrada por familias de Tor.

Sus estatutos establecían una condición determinante para conservar los derechos sobre el territorio: mantener la residencia durante todo el año en el pueblo.

La norma del pueblo

La norma se resumía en una expresión, tener el fuego encendido. No bastaba con disponer de una casa o acudir durante los meses cálidos.

Los propietarios debían permanecer en Tor también en invierno, cuando las nevadas podían dejar la localidad aislada y dificultar enormemente la vida cotidiana.

Primeras tensiones

La continuidad de la residencia se convirtió así en una cuestión decisiva para determinar quién conservaba los derechos sobre la montaña.

Con el paso del tiempo, el despoblamiento y las diferencias entre los copropietarios agravaron las tensiones.

Mantener una presencia permanente en el pueblo resultaba cada vez más difícil, pero los derechos sobre la montaña seguían teniendo un importante valor económico.

La disputa se intensificó cuando surgieron planes para explotar turísticamente el territorio y desarrollar una estación de esquí vinculada a Andorra.

Primeros enfrentamientos

La propuesta abrió una brecha entre quienes veían en el proyecto una oportunidad económica y quienes defendían los aprovechamientos tradicionales de la montaña, como la ganadería y la explotación forestal.

Entre las figuras centrales del enfrentamiento estaban Josep Montané, conocido como Sansa, y Jordi Riba, apodado Palanca. Ambos representaban posiciones enfrentadas en una disputa que también pasó por los tribunales.

La estación de esquí

El proyecto de la estación de esquí nunca llegó a materializarse, pero la pugna por la propiedad de los terrenos continuó durante años.

El 3 de julio de 1980, el conflicto desembocó en un episodio mortal. Dos trabajadores vinculados a Palanca fueron asesinados a tiros en Tor por dos hombres que ejercían como guardaespaldas de un empresario interesado en el proyecto.

Los responsables de los disparos fueron condenados por estos hechos y el lugar quedó marcado para siempre. Porque la historia no se quedó aquí.

La batalla por la montaña continuó en los tribunales. En febrero de 1995, una resolución judicial declaró a Montané único propietario de los terrenos.

Nueva muerte

La decisión supuso un nuevo giro en un enfrentamiento que llevaba años dividiendo a los implicados.

Cinco meses después, en julio de ese mismo año, Sansa apareció muerto en su domicilio. Tenía un cable alrededor del cuello y presentaba signos de violencia. El asesinato nunca se ha esclarecido.

Los crímenes de Tor

Dos vecinos fueron detenidos en relación con el caso, pero terminaron absueltos por falta de pruebas tras pasar 14 meses en prisión.

Las dos muertes de 1980 y el asesinato de Montané en 1995 explican la referencia a las tres víctimas que ha acompañado a la historia de Tor.

El caso adquirió una nueva dimensión pública gracias al trabajo periodístico de Carles Porta, que investigó los hechos y los reconstruyó en distintos formatos, entre ellos el libro Tor. Tretze cases i tres morts.

Luego vino el especial de Crims y así llegó a Los Javis, a través de Netflix. El caso les llamó la atención y, ahora, van a convertirlo en serie para HBO Max.

La nueva serie de Los Javis

La serie se encuentra todavía en fase de desarrollo. Los Javis siguen en su camino a los Oscar y antes vendrán los Goya y los certámenes que sean.

Por el momento, solo está el anuncio de HBO Max y las ganas de ponerse a trabajar, seguramente, en Tor.

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