Avanzar por un sendero donde el crujir de las hojas secas se mezcla con el estruendo del agua fresca es de esos regalos que reconfortan al instante.
Caminar entre bloques de granito y bosques frondosos permite desconectar del ruido diario mientras te adentras en un paraje alpino de belleza salvaje.
Ubicada en la entrada sur de la comarca pirenaica de la Val d’Aran, la frondosa Val de Molières se extiende a los pies de picos de más de tres mil metros. Este entorno atesora una travesía imprescindible para los amantes de la naturaleza que buscan rutas tranquilas entre arroyos cristalinos.
Iniciar el recorrido en la boca sur
El itinerario comienza junto al antiguo refugio e instalaciones de la boca sur del túnel de Vielha, a unos 1.600 metros de altitud. La ruta echa a andar suavemente adentrándose en un denso hayedo que viste el paisaje con tonos cálidos de otoño.
Durante este primer tramo, puedes avanzar a la sombra de grandes árboles mientras sigue el cauce del río de Molières. El terreno llano invita a coger ritmo despacio y disfrutar de la frescura del aire de montaña.
Noguera Ribagorçana y su valle único
Allí arranca una ruta muy sencilla que apenas necesita indicaciones para seguirla. Basta con acercarse a las aguas transparentes de la Noguera Ribagorçana, que discurren a escasos 200 metros del aparcamiento, y bordearlas tranquilamente entre hayedos, pequeños humedales y llanos verdes.
Cascada del Saut de Molières
La gran particularidad de la Val de Molières es que se trata de un enclave único en territorio aranés, sus aguas puras vierten hacia el río Segre y el Ebro hasta desembocar en el Mediterráneo, a diferencia del resto de ríos del valle, que fluyen hacia el Atlántico francés.
Contemplar la cascada de Molières
Tras superar un tramo en suave pendiente, el estruendo del agua anuncia la llegada a la ruta cascada Molières.
Este espectacular salto de agua se desploma con fuerza entre paredes rocosas rodeadas de vegetación alpina.
Un puente de madera permite cruzar el cauce y posicionarse justo en frente de la caída para sentir la brisa húmeda del agua en la cara. Es el punto perfecto del trayecto para hacer una pausa, tomar fotografías y contemplar el cauce cristalino.
Ascender hacia los estanque
Para los senderistas que buscan prolongar la excursión, el itinerario prosigue remontando el valle hacia los Estanys de Molières. Esta subida más exigente conduce a lagos glaciares situados a más de 2.300 metros de elevación.
Estanys de Molières - Lacs des Pyrénées
En la parte alta del circo glaciar se sitúa el refugio de Mulleres, una pequeña estructura metálica que sirve de abrigo para los montañeros que acometen la ascensión al imponente Tuc de Molières, de 3.010 metros de altitud.
Cómo llegar
Ponerse en camino hacia este enclave desde la ciudad de Barcelona en coche es muy sencillo: se toma la autopista A-2 hasta Lleida y se enlaza con la carretera N-230 hacia Alfarràs y Benabarre en dirección a Vielha, un trayecto que se completa en poco menos de 3 horas y 30 minutos hasta el aparcamiento de la boca sur del túnel.
Acercarse a la Val de Molières en otoño es la excusa perfecta para desconectar entre bosques, sentir la fuerza del agua y disfrutar de la naturaleza aranesa sin complicaciones. Un paseo accesible que regala una experiencia inolvidable en pleno Pirineo.
