El pueblo medieval que inspiró a Ruiz Zafón

El pueblo medieval que inspiró a Ruiz Zafón CRÓNICA GLOBAL

Viajes

El pueblo medieval ideal para recorrer a pie que conquistó a Carlos Ruiz Zafón: 10 escenarios de novela, un lago helado y un campanario de 17 metros

El amante de las novelas del escritor catalán puede conocer la localidad que fue escenario de 'El juego del ángel'

Más noticias: El refugio de Jordi Roca: 200 metros cuadrados, madera quemada y una piscina en el jardín

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Cataluña inspira, por eso es territorio de novela. Varios autores autóctonos y extranjeros han encontrado inspiración en sus pueblos, ciudades y gentes.

Desde Gabriel García Márquez y Hemingway hasta Juan Marsé o Carlos Ruiz Zafón han dado con diferentes razones para hablar del lugar o crear desde aquí sus universales relatos.

Uno de los favoritos de Zafón era Puigcerdà. Este municipio, situado a 1.200 metros de altitud en el corazón de los Pirineos, es uno de los escenarios de su novela El juego del ángel.

Tal vez su aire de pueblo medieval es lo que más lo atrapó. También pudo ser su arquitectura, sus paisajes o su patrimonio cultural. Atractivos no faltan.

Las localizaciones de Carlos Ruiz Zafón

Buena prueba de ello es El juego del ángel. En el libro aparecen hasta 10 escenarios de la localidad.

El protagonista, David Martín, recorre las calles de Puigcerdà, su estación de tren y el emblemático lago de la ciudad.

Dónde empezar

Gracias a sus ficticios paseos, reales para Zafón, el lector recorre distintos puntos del municipio que vale la pena conocer.

Uno de ellos es la citada estación de tren es uno de ellos. Su presencia en la novela la convierte en clave pero tiene mucha historia.

Estación de trenes de Puigcerdà

Estación de trenes de Puigcerdà Rodalies de Catalunya

Por su posición fronteriza, fue un punto estratégico durante siglos y tuvo que protegerse con murallas y torres defensivas.

Aunque las guerras, los bombardeos y los terremotos acabaron con buena parte de aquellas fortificaciones, todavía quedan vestigios de ese pasado.

El impacto de la guerra

La Ronda dels Torreons, sin ir más lejos, permite recorrer algunos de los restos que sobreviven en la ciudad.

Otro de los elementos patrimoniales destacados de Puigcerdà es el campanario de Santa María. Mide 17 metros de altura y es el último vestigio de una iglesia destruida durante la Guerra Civil.

Tramo urbano

La historia del municipio, sin embargo, va más allá de sus antiguas defensas. El Teatro Casino Ceretà y las plazas de Santa María y de los Héroes forman parte del recorrido por el centro.

En sus calles también se encuentran algunas de las principales arterias comerciales, como la calle Mayor y las calles de España y Miquel Bernades, con tiendas y cafeterías.

Pasear por esta zona permite descubrir una ciudad que ha cambiado con el paso del tiempo sin perder las huellas de su historia.

Las plazas y los edificios históricos conviven con la actividad comercial y turística que caracteriza actualmente a Puigcerdà.

El lago helado

Si hay un lugar especialmente vinculado a El juego del ángel, ese es el lago de Puigcerdà.

Carlos Ruiz Zafón describe en la novela un estanque congelado cuya superficie helada contribuye a crear una atmósfera de misterio.

Zona de burgueses

El lago es artificial y se creó como espacio de recreo. Con el tiempo se ha convertido en uno de los lugares más reconocibles de la ciudad.

Está rodeado de grandes casas señoriales que recuerdan la época en que Puigcerdà empezó a atraer a familias adineradas de Barcelona, pero, sobre todo, es ya una estampa de la Cerdanya en invierno, cuando queda completamente congelado.

Puigcerdà

Puigcerdà CANVA

Junto al lago se extiende el parque Schierbeck, el mayor espacio verde de la localidad y transcurre el Camino de los Enamorados, especialmente atractivo en otoño por los colores de los árboles.

La senda se dirige hacia la frontera francesa y pasa cerca de la iglesia de Sant Jaume de Rigolisa, un templo neogótico con un campanario también de 17 metros de altura.

El Cadí

Más allá del casco urbano, Puigcerdà está rodeada por el valle de la Cerdanya, que se extiende hasta los pies de los Pirineos y del macizo del Cadí.

Los campos de cultivo y los pueblos de montaña conforman un paisaje en el que conviven la agricultura, la ganadería y los pequeños productores locales.

Otras rutas posibles

En invierno, la nieve cubre los senderos y las cumbres y permite practicar deportes como el esquí. La localidad también cuenta con una tradición de hockey sobre hielo, con un club fundado en 1956.

Para quienes prefieren caminar, el valle ofrece rutas como el Camino de Santiago y el Camino de los Buenos Hombres, vinculado a la historia de los cátaros. La otra opción es seguir los pasos de Ruiz Zafón y el protagonista del El juego del ángel.