Silvia Abril no se detiene. La actriz y presentadora mantiene una presencia habitual en televisión y también continúa vinculada al teatro, aunque de vez en cuando necesita alejarse de los focos.
Para esos momentos tiene un refugio en Cabrera de Mar, uno de los municipios de la costa del Maresme situado a poca distancia de Barcelona. Allí tiene una casa en una masía de principios del siglo XX, construida en piedra y vinculada a la arquitectura tradicional catalana.
Cabrera de Mar tiene alrededor de 2.500 habitantes y combina un núcleo de población próximo al litoral con zonas agrícolas y de montaña. El municipio se encuentra entre el Mediterráneo y la sierra de Burriac.
La vivienda se integra en este entorno rural, en un municipio donde la proximidad de Barcelona convive con un paisaje marcado por los campos de cultivo, la montaña y la costa.
Una masía de principios del siglo XX
La casa de Silvia Abril conserva la estructura propia de una masía de principios del siglo XX. La piedra es uno de los elementos principales de la construcción y mantiene su relación con la arquitectura tradicional de la zona.
El entorno aporta además uno de los principales rasgos de Cabrera de Mar: la proximidad entre la montaña y el mar. Desde el municipio se puede pasar en pocos kilómetros de las zonas agrícolas y las laderas del interior a las playas del Maresme.
Las termas romanas
Pero Cabrera de Mar tiene también una historia mucho más antigua. El territorio estuvo habitado desde la prehistoria y posteriormente fue ocupado por los íberos y los romanos.
La presencia romana dejó uno de los principales vestigios arqueológicos del municipio. En Ca l'Arnau se conservan unas termas construidas durante la época de la República romana.
Estas instalaciones están consideradas las termas romanas más antiguas documentadas de la península ibérica. Formaban parte de Ilturo, una ciudad romana situada en el actual término de Cabrera de Mar.
El conjunto arqueológico permite conocer cómo era este enclave durante la época romana. Las excavaciones han permitido recuperar diferentes estructuras de la antigua ciudad y documentar su importancia dentro del proceso de romanización de la zona.
Cómo son
Cerca de las termas se encuentra también Can Modolell, un espacio relacionado con el culto en época romana.
El yacimiento conserva inscripciones y otros restos que muestran la actividad religiosa del lugar. Entre ellos aparecen referencias a divinidades orientales, como Mitra.
El castillo de Burriac
La historia de Cabrera de Mar continúa varios siglos después con el castillo de Burriac, situado sobre una colina y visible desde buena parte del Maresme.
El castillo fue construido en la Edad Media y aprovechó una posición elevada que ya había tenido importancia en épocas anteriores. Desde allí se controlaba una amplia zona del litoral y del territorio interior.
Castillo de Burriac
Las ruinas actuales forman uno de los principales elementos patrimoniales de Cabrera de Mar. El recinto conserva restos de sus estructuras defensivas y permite conocer la importancia estratégica que tuvo esta zona durante la Edad Media.
El entorno del castillo también está relacionado con los antiguos asentamientos íberos de la zona. Antes de la construcción medieval, la colina ya había sido ocupada y utilizada como punto de control del territorio.
Un refugio junto al Mediterráneo
La otra cara de Cabrera de Mar está en la costa. El municipio cuenta con playas abiertas al Mediterráneo y con un frente litoral situado a poca distancia de la zona donde se encuentra la masía.
La combinación de montaña, campos, patrimonio arqueológico y costa forma el entorno en el que Silvia Abril tiene su refugio.
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