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Son pocos los municipios que los domingos celebran un mercadillo ambulante. Tal vez, por eso tienen éxito.

Que se lo digan a los paradistas y vecinos de Palafrugell (Girona), que no dejan de ver crecer su mercado dominical a medida que avanzan los años.

Ya son cerca de 140 puestos los que ocupan la calle Pi i Margall de 8.00 a 13.30 horas todos los domingos. Pero este es solo el inicio.

Al ser tantas paradas, el mercadillo se extiende desde la plaça Nova hasta la plaça de les Llevadores y alcanza también el carrer Manufactures del Suro.

Qué se vende

Los productos estrella de este mercado son los de alimentación. Verduras, frutas, pescado y carne, además de embutidos de temporada y frutos secos, son los protagonistas.

No faltan tampoco productos de repostería, legumbres, especias y marisco. Sin olvidar, como siempre, los de ropa para niños, jóvenes y adultos, lencería, calzado, bolsos y monederos.

Un ambiente familiar

También se pueden encontrar utensilios de cocina y para el hogar, productos de electrónica, música, juguetes y diferentes complementos.

Toda esta variedad hace que en un paseo por el mercadillo se respire un ambiente familiar. No solo por los clientes, también por la relación que estos ya tienen con los vendedores.

Mercadillo de Palafrugell TURISME PALAFRUGELL

El mercado está en pleno centro, por lo que es idóneo para el que no conozca el lugar. Se mete de lleno en Palafrugell. ¡Ah! Y con facilidades para aparcar.

Hay varias zonas de parking en las proximidades del mercadillo, entre ellas las de la plaça Priorat Santa Anna, la plaça Can Màrio, el Casal Popular y el Camí Fondo. Una vez allí, ya se puede ir de compras y a conocer Palafrugell.

Tres municipios en uno

Claro que antes hay que tener claro que Palafrugell son muchos pueblos en uno. Está conformado por Calella de Palafrugell, Llafranc y Tamariu, entre otros.

En toda su extensión se encuentran tres bienes culturales de interés nacional: la Torre de Sant Sebastià, la Torre de Can Mario y el conjunto histórico de Port Bo, en Calella de Palafrugell. El municipio cuenta además con espacios naturales protegidos dentro de las Muntanyes de Begur y el Massís de les Gavarres.

Qué ver en Palafrugell

La Torre de Sant Sebastià es uno de los lugares más singulares para completar la visita. Se encuentra sobre el acantilado de Romaboira, a unos 165 metros sobre el nivel del mar.

Se trata de un edificio defensivo construido alrededor de 1440 como torre de vigilancia frente a la amenaza de la piratería. Conserva tres plantas, terrado, almenas, matacán y aspilleras.

El conjunto monumental de Sant Sebastià de la Guarda permite ampliar todavía más el recorrido.

En la cima se conserva un pequeño yacimiento ibérico de los indigetes, con restos que abarcan desde el siglo V hasta el II antes de Cristo, además de la torre de vigilancia medieval y otros edificios históricos.

Torre de defensa y mirador

La torre formaba parte del sistema defensivo de la costa y su posición permitía controlar una amplia extensión del litoral.

Pero esos tiempos han pasado. Hoy es un auténtico mirador. Desde aquí se puede observar el tramo comprendido entre la Vall d'Aro y el Montgrí.

De Palafrugell al Mediterráneo

La costa queda así a poca distancia del mercado dominical. Desde el centro de Palafrugell se puede continuar hacia Llafranc y Calella de Palafrugell, donde se encuentra el Port Bo, uno de los conjuntos históricos protegidos del municipio.

De esta forma, la mañana puede comenzar entre los puestos del carrer de Pi i Margall y terminar junto al Mediterráneo.

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