El refugio de Jordi Évole

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El refugio de Jordi Évole: 8.000 habitantes, una obra de Gaudí y una casa de más de 250 metros cuadrados

El municipio guarda el banco de pruebas de la Sagrada Familia en una antigua colonia industrial

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Arranca la temporada y todavía no hay noticias de Jordi Évole. Eso no quita que el periodista y presentador no esté presente, dé su opinión sobre lo que considere y, sea la que sea, reciba críticas.

El catalán habla por Twitter, en columnas de periódico, en pódcast y en programas de radio y televisión cuando lo llaman… ¡Y hasta en conciertos!

Pero, de un tiempo a esta parte, lo hace desde la tranquilidad, el reposo y, quién sabe si, desde su refugio en Santa Coloma de Cervelló, un pueblo situado a unos 20 minutos de Barcelona.

Con alrededor de 8.000 habitantes, el municipio es un lugar tranquilo, con un entorno residencial, calles de tradición rural, patrimonio medieval y uno de los conjuntos modernistas más destacados de Cataluña: la Colonia Güell.

Una gran refugio

Tal vez eso es lo que atrajo a Évole de este lugar: Santa Coloma de Cervelló ofrece una alternativa a los núcleos más urbanizados del área metropolitana de Barcelona.

Eso, la tranquilidad y la posibilidad de vivir en una casa de más de 250 metros cuadrados, con mucha luz natural y una buena zona exterior.

Cómo es la casa

No se conoce mucho más al respecto. El presentador es bastante reservado a la hora de exponer su vida privada. Lo que está claro es que la ubicación es excelente.

Santa Coloma de Cervelló está muy próxima a Barcelona, donde desarrolla buena parte de su actividad profesional, sin renunciar a un entorno más tranquilo para la vida cotidiana.

@entrespacios La Colonia Güell es una de las claves menos conocidas para entender la Sagrada Familia. En la iglesia de esta antigua colonia industrial, Antoni Gaudí pudo experimentar soluciones estructurales que después desarrollaría en su obra más emblemática: columnas inclinadas, bóvedas parabólicas y el famoso modelo funicular, fundamental para el equilibrio de sus edificios. Este conjunto, impulsado por Eusebi Güell, forma parte del patrimonio industrial de Barcelona y sigue conservando la fábrica, las viviendas obreras y espacios históricos que permiten entender cómo se pensaba la arquitectura, el trabajo y la vida cotidiana a finales del siglo XIX. Visitar la Colonia Güell es acercarse al origen conceptual y estructural de la Sagrada Familia, lejos de las multitudes y a menos de una hora del centro de Barcelona. 👉 En el link de la bio tienes toda la información para reservar el tour y descubrir este y otros lugares clave de la ciudad. #BarcelonaHistoria #Gaudí #ArquitecturaDeBarcelona #PatrimonioCultural #Modernismo ♬ sonido original - ENTRESPACIOS

Pero es que, además de ser práctica y cómoda, es bonita. El núcleo antiguo conserva la iglesia de Santa Coloma, un edificio relacionado con la evolución histórica del municipio y con el antiguo castillo de Cervelló.

La localidad también cuenta con elementos de arquitectura tradicional y caminos que conectan las zonas habitadas con el entorno forestal del Baix Llobregat.

Un pueblo muy especial

La proximidad de Barcelona facilita las escapadas de un día y las visitas culturales. A ello se suma la presencia de la Colonia Güell, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Este conjunto arquitectónico, intervenido por Gaudí, reúne viviendas, edificios de servicios y construcciones vinculadas a la antigua actividad industrial.

Un encargo a Gaudí

La obra es fruto de un nuevo encargo de Eusebi Güell al genio modernista. El burgués quería una iglesia para la colonia textil, y el arquitecto comenzó a trabajar en el diseño a finales del siglo XIX.

Las obras del templo empezaron en 1908, pero el proyecto quedó inacabado y únicamente se construyó la parte inferior, conocida popularmente como la Cripta Gaudí.

La construcción tiene, por eso, una gran importancia. Se convirtió en un campo de pruebas para algunas de las soluciones arquitectónicas que Gaudí desarrollaría posteriormente en la Sagrada Família.

El edificio tiene, además, el sello de su autor. Incorpora columnas inclinadas, arcos parabólicos y una combinación de piedra, ladrillo y otros materiales que se integra en el entorno de pinos que rodea la colonia.

Una ruta cultural

Todo esto ha hecho que la Cripta fuera reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2005. Pero la Colonia Güell no es solo una lección de arquitectura, sino también de historia.

El itinerario modernista propuesto por el Ayuntamiento tiene unos 2,2 kilómetros, una duración aproximada de una hora y media y permite conocer cómo se vivía en una colonia industrial de finales del siglo XIX.

Segunda residencia

Y es aquí donde Jordi Évole tiene su refugio. Bueno, uno de sus refugios. Su casa de Santa Coloma de Cervelló no sería su única residencia.

Évole también tiene otra vivienda en el Port de la Selva, en la Costa Brava, cerca del parque natural del Cap de Creus.