Publicada

Mercados gastronómicos hay muchos, pero algunos ofrecen la posibilidad de comprar directamente a los productores.

Aquí se pueden encontrar no solo productos de proximidad, sino también productos de temporada, especialmente si se hacen varias ediciones al año.

Esto es lo que sucede en el Mercat de la Terra de Sant Fruitós de Bages (Barcelona), cada tercer sábado del mes y durante 10 meses al año, los productores toman las calles del municipio para ofrecer a los vecinos lo mejor de su cosecha.

La cita de este mes cae el 19 de septiembre. Ese día, de 9 a 13 h, los productores que participan en esta iniciativa vinculada al movimiento Slow Food de la Cataluña Central se instalan en el Cobert de la Màquina de Batre.

Filosofía del mercado

El mercado es lo que indica su nombre, un espacio de venta directa de los productos que da la tierra. Así, los protagonistas son los alimentos de temporada y las elaboraciones procedentes del territorio.

Esa es su filosofía fundacional: acercar a los consumidores los productos locales y facilitar la venta directa por parte de agricultores y elaboradores.

Qué se vende

Entre los productos que pueden encontrarse en sus paradas figuran frutas y verduras, quesos artesanos, miel, embutidos y pan, además de otras elaboraciones vinculadas a la producción alimentaria del Bages.

La edición del 19 de septiembre tendrá además un producto protagonista: la berenjena blanca. La organización ha previsto una actividad gastronómica relacionada con este producto y, al finalizar, se preparará arroz de berenjena blanca.

Paradista del Mercat de la Terra de Sant Fruitós de Bages

Pero este producto no será el único protagonista. El programa de esta edición incluye también un vermut musical.

A partir de las doce del mediodía, una de las formaciones ganadoras del concurso de músicos impulsado por el Ayuntamiento amenizará la jornada.

El concepto del mercado

El mercado forma parte de la red de Mercados de la Tierra vinculada a Slow Food, un concepto cada vez más apreciado.

Se trata de un movimiento internacional que surgió como reacción frente a la expansión de los negocios de comida rápida y a la pérdida de las tradiciones alimentarias locales.

Qué es el Slow Food

La intención de esta corriente, y con ello del Mercat de la Terra, es facilitar el acceso a alimentos “buenos, limpios y justos” y hacer ver al mundo sus beneficios y una manera atractiva de degustarlos.

¿Pero a qué se refieren cuando hablan de limpios? Normalmente, bajo esta etiqueta se engloban productos cuyos sistemas de producción respetan el medio ambiente y los recursos naturales.

En cuanto a las razones por las que se les llama “justos”, es porque, en principio, los productores ofrecen unas condiciones dignas para agricultores, ganaderos, artesanos y demás trabajadores del sector alimentario.

Dentro de esta filosofía están los Mercados de la Tierra, que buscan acercar a los productores al consumidor final. Ellos ofrecen un producto casi de kilómetro 0 y tratan de acercar al consumidor al origen de lo que compra.

Fórmula de éxito

No es el único mercado de este tipo. Pero, en cualquier caso, son muchos los productores y consumidores que agradecen propuestas de este tipo.

Iniciativas como el Mercat de la Terra favorecen las economías locales, mantienen productos, variedades y conocimientos tradicionales y son apreciadas por los vecinos. De ahí que ya se haga una vez al mes, a excepción de agosto y diciembre.

Un lugar idóneo

El lugar, además, tiene sentido. Basta con recorrer el camino paisajístico que une el núcleo de Sant Fruitós con el cercano Monasterio de Sant Benet para darse cuenta.

El itinerario, de más de tres kilómetros, parte de El Bosquet y permite atravesar y ver los campos de cultivo y zonas con construcciones de piedra seca y antiguas barracas de viña.

Noticias relacionadas