Con la llegada del otoño, el paisaje urbano de la comarca del Berguedà se transforma para acoger un mercado cuyo origen se remonta al siglo XIX.
Durante el fin de semana del 19 y 20 de septiembre, la tradicional Fira de Santa Tecla llena las calles del centro histórico de vida rural y actividad comercial.
Con más de 600 años de tradición agrícola y ganadera, este municipio reúne a productores, ganaderos y artesanos en un entorno de montaña, combinando la divulgación del sector primario con propuestas de cocina de proximidad en un ambiente de fiesta popular.
El orgullo del pasado ganadero
Fiel a sus orígenes como espacio donde los campesinos acudían a comprar y vender reses, la muestra mantiene la exposición de animales de granja como uno de sus pilares de la feria.
Los visitantes pueden contemplar ejemplares de diversas razas autóctonas y entender el peso histórico de la ganadería en la comarca.
El recorrido rinde homenaje al trabajo campesino mediante una cuidada exhibición de herramientas tradicionales de labranza.
Además, el recinto cuenta con áreas dedicadas a la tenencia responsable de animales domésticos, donde se facilitan adopciones y la inscripción en el censo municipal.
Sabores locales y cocina
El sector agroalimentario ocupa un lugar prioritario dentro del recinto, articulado a través de tres áreas que complementan la experiencia.
La primera zona funciona como un mercado al aire libre con más de una docena de puestos dedicados a la venta directa de embutidos, quesos curados, panes artesanos y delicias de proximidad.
La propuesta se amplía con una zona de degustación donde los restauradores comarcales elaboran platos y tapas con productos de temporada.
Y además, el recinto estrena un aula gastronómica destinada a maridajes, catas guiadas y talleres culinarios impartidos por reconocidos chefs, acompañados de propuestas populares como un tradicional desayuno y un vermut musical.
Fira de Santa Tecla- Foto_ Ayuntamiento de Berga
Animación para todas las edades
El programa festivo multiplica sus atractivos familiares con talleres temáticos como la Grangeta de la Miel, gincanas campesinas y divulgación ambiental del Parque Natural del Cadí-Moixeró.
Coincidiendo con la Semana Europea de la Movilidad Sostenible, los más pequeños disponen también de un circuito de bicicletas para aprender educación vial.
La oferta cultural de las plazas incluye encuentros de acordeonistas, exhibiciones de encajeras, espectáculos de música en directo y bailes de country.
La jornada del sábado integra el mercado habitual de la ciudad, mientras que el domingo se expone una selección de vehículos de ocasión.
Patrimonio histórico y entorno natural
La visita a Berga durante estas jornadas festivas permite descubrir el valioso patrimonio cultural de la localidad.
Un paseo por el casco antiguo conduce hasta la emblemática plaza de Sant Pere, epicentro de la fiesta de La Patum, y la histórica iglesia de Sant Joan.
En las afueras del núcleo urbano, el Santuario de Queralt ofrece un mirador excepcional con vistas panorámicas sobre la Catalunya Central.
Santuario de Queralt
Quienes prefieran la cultura local pueden acercarse al Museo Comarcal o recorrer las rutas senderistas que cruzan la sierra.
Cómo llegar
Para asistir a la Fira de Santa Tecla, el trayecto en coche desde Barcelona es directo por la autovía C-16: apenas tardarás una hora y diez minutos en llegar. Lo más cómodo es aparcar en los alrededores del Passeig de la Indústria, el corazón ferial de la ciudad.
Acercarte a Berga durante este fin de semana es la excusa perfecta para conectar con la Cataluña rural más auténtica y animarte a pasear sin prisa entre sus puestos, saborear la gastronomía de montaña y dejarte llevar por una fiesta que combina con maestría la memoria del campo con el dinamismo de su gente.
