Hay municipios con encanto en el interior catalán, pero solo uno puede presumir de poseer la denominación oficial más extensa de todo el territorio.
Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura requiere exactamente 35 letras para nombrarse, un extenso rótulo que anticipa un viaje fascinante por un conjunto de pequeños núcleos medievales perfectamente conservados.
Ubicado en el corazón del Baix Empordà, este destino rural combina la belleza fotogénica de sus plazas con el abrigo del Espacio Natural de les Gavarres, con sus calles de piedra, arcos centenarios y rincones llenos de historia que lo convierten en una escapada imprescindible muy cerca de la Costa Brava.
El encanto cinematográfico
Dentro del conjunto municipal, el núcleo de Monells concentra buena parte del atractivo visual y turístico. Su trazado conserva la estructura intacta de una antigua villa fortificada alrededor de plazas e históricas dependencias defensivas.
La fotogénica calle dels Arcs da la bienvenida al visitante con una sucesión de arcos de piedra de inspiración gótica que conducen hasta la emblemática plaza de l’Oli.
Calle de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura
Este rincón repleto de soportales y enredaderas, albergó durante siglos el antiguo mercado local antes de su traslado.
Una plaza famosa en la gran pantalla
A través del pasaje del Doctor Oliva se accede a la plaza Jaume I, el espacio más icónico y reconocido de la localidad.
Este recinto flanqueado por edificios de piedra con arquerías continuas sirvió como escenario principal para la película Ocho apellidos catalanes.
Hoy en día, las terrazas de locales tradicionales como El Roura Blanch o Ca l’Arcadi ocupan los soportales ofreciendo una imagen entrañable.
Plaza Jaume I de Monells
Un rincón idóneo para sentarse a contemplar la arquitectura medieval mientras se disfruta de la gastronomía de la comarca.
Un castillo e iglesias históricas
El pasado señorial del municipio se percibe al recorrer la calle Vilanova en dirección a los restos del antiguo castillo de Monells. Aunque solo se conservan tramos de muralla y elementos defensivos, su huella marca la disposición de las calles circundantes.
Por su parte, en el barrio de la Riera se sitúa la iglesia de Sant Genís, un templo con orígenes en el siglo XI que combina estilos gótico y barroco. En su nave interior destaca una cuidada clave de bóveda esculpida con la figura de un cordero que simboliza al Agnus Dei.
La torre defensiva de Cruïlles
El segundo gran núcleo del municipio es Cruïlles, una villa vinculada a antiguos señoríos feudales que mantiene intacta la esencia del patrimonio histórico.
Sus fachadas de piedra y sus callejones empedrados rodean el gran icono arquitectónico del lugar.
Destaca especialmente su monumental torre románica de planta circular, visible desde la distancia, que formaba parte del sistema defensivo original. Este elemento arquitectónico se ha convertido en el gran símbolo de identidad de la localidad.
Tradición alrededor de la plaza
El triángulo patrimonial lo completa Sant Sadurní de l’Heura, un núcleo con fuerte personalidad que se articula en torno a su iglesia parroquial y su plaza principal.
Calles de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura
La unión de las tres villas bajo un mismo municipio refleja la voluntad histórica de integrar localidades con un paisaje compartido.
Además, su privilegiada ubicación junto a la masa forestal de les Gavarres permite realizar excursiones a pie entre encinas, alcornoques y antiguas masías.
Su cercanía con villas como Peratallada o Pals facilita organizar una ruta medieval completa por el interior de la provincia de Girona.
Cómo llegar
Para visitar Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura, el trayecto desde el centro de Barcelona resulta directo, son aproximadamente 1 hora 20 minutos por la autopista AP-7 en dirección a La Bisbal d'Empordà.
Organizar una excursión inolvidable por el interior de la Costa Brava, recorrer el municipio con el nombre más largo de Cataluña es una elección acertada para disfrutar del silencio que se respira en sus históricas calles de piedra.
