En pleno corazón del Alt Empordà, en esa franja fértil regada por las aguas de los ríos Muga y Manol, el pequeño pueblo de Vilabertran se prepara para vestir sus mejores galas.
Coincidiendo con la Fiesta Mayor de Sant Ferriol, el próximo 20 de septiembre vuelve la tradicional Fira de l'Horta i la Poma de Relleno, una cita festiva que desde el año 2000 rinde homenaje a la huerta local y al recetario popular de la comarca.
Durante todo el domingo, entre las 10:00 y las 20:00 horas, las plazas y callejuelas del municipio se llenan de ambiente con paradas de hortalizas recién cogidas del campo, puestos de artesanía y un ritmo pausado que invita a pasear sin prisas.
El patrimonio del Monasterio
Dar una vuelta por Vilabertran en plena feria es regalarse un viaje en el tiempo a través de un patrimonio arquitectónico soberbio.
El gran icono de la villa es la Canónica de Santa Maria de Vilabertran, un recinto románico del siglo XI cuyo claustro y torre abacial firman una estampa de postal difícil de olvidar.
Durante la mañana del domingo, el municipio organiza jornadas de puertas abiertas y visitas guiadas a sus rincones más emblemáticos.
Es la oportunidad ideal para adentrarse en las dependencias del histórico Monasterio o conocer por dentro la Torre d'en Reig, completando una jornada que une naturaleza, cultura y memoria.
La célebre manzana de relleno
El verdadero plato fuerte de la feria es, sin duda, la manzana de relleno, un tesoro culinario entre el dulce y el salado que forma parte de la identidad empordanesa.
La receta tradicional, transmitida de generación en generación y elaborada con cariño por las propias mujeres del pueblo, utiliza la variedad autóctona conocida como "manzana de cobre" (poma de coure).
Estas piezas se vacían y se rellenan con una mezcla de botifarra dulce y galleta, cociéndose despacio hasta conseguir una textura melosa y llena de matices.
Más allá de probar este bocado tan singular, el mercado de la huerta reúne multitud de paradas donde comprar verduras de temporada directamente a los agricultores locales, además de cosmética natural, piezas de artesanía y productos hechos a mano.
Un para toda la familia
Pensada para disfrutar sin prisas, la programación ofrece propuestas para todas las edades.
Tanto pequeños como mayores pueden participar en talleres en directo, pasear por espacios al aire libre, presenciar muestras de cultura popular y descubrir antiguos oficios de la mano de sus artesanos.
Lo ideal es llegar temprano, apuntarse a las visitas guiadas de la mañana, hacer acopio de verdura fresca y quedarse a comer al aire libre respirando la tranquilidad que se respira en esta zona de las comarcas.
Cómo llegar
Llegar a Vilabertran no tiene pérdida, si vas en vehículo privado desde Barcelona, la ruta más rápida consiste en tomar la AP-7 o la N-II hasta Figueres y conectar con la C-252, que te deja en la entrada del municipio en poco más de una hora desde Girona.
Si te apetece organizar una escapada que combine arquitectura medieval, el encanto acogedor de un pueblo pequeño y un postre histórico irresistible, no lo dudes, Vilabertran te espera con los brazos abiertos y la mesa puesta.
