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Pasear sin prisas por el mercadillo semanal de Santa Susanna permite llenar la cesta con alimentos frescos de temporada, joyas de la huerta del Maresme y flores recién cortadas.

A esta variada oferta gastronómica se le suma un amplio abanico de paradas dedicadas a la moda, el calzado y los complementos para el hogar.

La cita se despliega en plena Rambla dels Països Catalans, donde el ambiente cercano y el bullicio de los puestos invitan a improvisar un plan diferente de sábado, completando una mañana de compras con vermut al aire libre a un paso de la playa.

Sabores frescos

El recorrido por el recinto permite encontrar frutas y verduras de temporada cultivadas en los campos de la zona.

Los puestos exhiben tomates de gran calidad, hortalizas y productos de la tierra con todo el sabor natural de la agricultura local.

Conversar con los propios productores permite conocer los métodos de cultivo tradicionales y obtener consejos de cocina.

Adquirir estos alimentos garantiza llevar a casa género de cercanía recién recolectado.

Oferta de embutidos y quesos

Las paradas dedicadas a la charcutería y los lácteos atraen de forma constante a los visitantes en busca de especialidades artesanales.

En sus mostradores destacan quesos curados, embutidos tradicionales, frutos secos, encurtidos y variadas golosinas.

Curiosear la muestra de alimentos estimula el apetito gracias a la gran calidad del producto ofreciendo piezas elaboradas mediante recetas tradicionales que rescatan la esencia gastronómica comarcal.

Calzado y moda de temporada

Junto a los productos de alimentación, el mercadillo despliega una completa sección dedicada al vestuario y los complementos.

Las familias encuentran una extensa selección de ropa ligera, calzado cómodo, bolsos, cinturones y artículos de bisutería.

Revisar las perchas permite renovar el armario con prendas prácticas para el uso diario a precios muy accesibles.

El dinamismo de esta zona comercial aporta un ambiente colorido a todo el recorrido.

Artículos para el hogar

El mercado reúne también puestos especializados en elementos de menaje, droguería y mercería para equipar la casa.

Es habitual hallar desde utensilios de cocina prácticos hasta pequeños complementos textiles y objetos de organización.

Examinar estos mostradores facilita solucionar pequeñas necesidades mientras se disfruta del paseo al aire libre, volviendo esta diversidad de artículos disponibles una compra completa y funcional.

Flores y plantas para el hogar

La vegetación tiene un papel muy destacado gracias a las paradas dedicadas al cultivo de plantas ornamentales y flores frescas. Los visitantes pueden adquirir centros florales, macetas con especies autóctonas y plantas de exterior para decorar terrazas.

El aroma de las flores impregna el paseo y aporta una agradable sensación de frescura al recorrido comercial.

Las recomendaciones de los floristas ayudan a elegir las opciones más resistentes para cada espacio.

Ambiente familiar

A diferencia de otras citas estacionales, esta feria semanal mantiene sus puertas abiertas durante las cuatro estaciones del año.

Su trazado amplio y peatonal permite pasear cómodamente a carros de bebé, personas mayores y mascotas.

El constante ir y venir de compradores genera un ambiente muy animado en el que se cruzan residentes y visitantes para hacer una pausa tras las compras y disfrutar de la brisa marina a pocos pasos de la costa.

Cómo llegar

Llegar desde Barcelona es rápido y muy sencillo, basta con tomar la autopista C-32 en dirección a Girona para plantarse en la localidad en apenas 45 minutos.

Cada sábado de 9:00 a 14:00 horas, el mercado semanal de Santa Susanna despliega unos 50 de puestos a lo largo de la céntrica Rambla dels Països Catalans, con acceso libre y gratuito.

Es una oportunidad excelente para planificar una excursión matinal, pasear sin prisa entre sus paradas, abastecerse de alimentos frescos de la huerta del Maresme y disfrutar del agradable ambiente costero que ofrece esta bonita villa litoral.

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