Reconocer el valor de los objetos hechos a mano y rescatar reliquias del pasado cobra un sentido especial en los valles del interior.
Adentrarse en el Mercat de Artesania i Brocanters de Santa Margarida i els Monjos el próximo 6 de septiembre supone sumergirse en una jornada de hallazgos singulares, ambiente de pueblo y tradición comercial entre hileras de mostradores especializados.
Esta tranquila localidad transforma sus espacios públicos cada primer domingo de mes para recibir a artesanos y coleccionistas posicionándose como un destino ideal para organizar una escapada cultural y disfrutar del comercio de proximidad.
Piezas hechas a mano
La cita reúne una veintena de puestos donde es posible admirar una cuidada selección de artículos elaborados mediante técnicas de producción tradicionales.
Los artesanos exponen piezas de cerámica decorativa, joyería de autor, marroquinería en cuero y complementos textiles diseñados con un esmerado cuidado por el detalle.
Conversar directamente con los creadores permite comprender la dedicación invertida en cada diseño y el origen de las materias primas utilizadas garantizando llevarse a casa una pieza exclusiva con identidad propia.
Brocanters y anticuarios
Entre los mostradores distribuidos por el recinto, la sección dedicada a la brocantería atrae de forma inevitable a coleccionistas y curiosos en busca de tesoros de otras épocas.
En las paradas descansan muebles restaurados, almonedas, libros viejos, herramientas de época y objetos de gran valor histórico.
Curiosear entre estos objetos del pasado suscita una entrañable sensación de nostalgia mientras se descubren auténticas joyas de coleccionismo, conservando, cada pieza, el paso del tiempo y una historia particular vinculada a la vida cotidiana.
Gastronomía y despensa local
Junto a la oferta de artesanía y antigüedades, la muestra se complementa de forma natural con el mercado semanal del municipio.
En este variado abanico de paradas es posible encontrar especialidades de alimentación que ofrecen embutidos tradicionales de la zona, quesos de pastor, miel pura de montaña y repostería recién horneada.
Probar estos productos permite conectar con los sabores auténticos del territorio del Penedès y llenar la cesta para apoyar a los pequeños productores de la comarca.
Un paseo por los rincones naturales
Aprovechar la visita al certamen invita a descubrir los rincones naturales de gran belleza que salpican el término municipal.
El discurrir del río Foix y el ecosistema del Torrente de Cal Bruna regalan itinerarios fluviales perfectos para caminar a la sombra de la vegetación autóctona.
Adentrarse en la Font de Sant Llorenç o respirar la tranquilidad del bosc dels Pins Altos permite conectar con la naturaleza tras la mañana de compras.
Tradición vitivinícola y campos de viñedos
A la riqueza natural del municipio se le suma su indiscutible vinculación con la cultura del vino y el cava.
Los campos de viñedos dominan el horizonte que envuelve la villa, ofreciendo una estampa cambiante y llena de luz según la estación del año.
Pasear por los caminos rurales que parten del núcleo urbano permite respirar la paz de la zona vitivinícola, dando un contraste entre el bullicio de los puestos y la serenidad del paisaje agrario que otorga un atractivo singular a la jornada.
Cómo llegar
Llegar desde Barcelona es facilísimo, podrás coger la autopista AP-7 rumbo a Tarragona, luego la salida hacia Vilafranca del Penedès y tomar la N-340 para plantarte en el pueblo en unos 50 minutos.
Este próximo 6 de septiembre, el centro de Santa Margarida i els Monjos se llena de vida con una veintena de puestos de artesanía y brocantería.
Es una propuesta al aire libre, con acceso totalmente gratuito, ideal para dejarse caer entre las 09:00 y las 14:00 horas y disfrutar de una mañana de domingo curioseando tesoros en un entorno de tranquilidad.
