Mercadillo de Granollers

Mercadillo de Granollers

Viajes

El mercadillo ambulante ideal para visitar cada jueves: más de 400 puestos, frutas de la huerta, confección textil y embutidos artesanos

Un fascinante recorrido al aire libre por uno de los mercadillos más antiguos de Cataluña entre gangas textiles, verduras de la huerta e historia milenaria

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Si nos apasiona perdernos entre puestos llenos de vida, buscar las mejores gangas en textil y conseguir productos frescos directamente de la huerta, hemos seleccionado una cita imprescindible en el Vallès Oriental.

Nos adentramos en el Mercado del Jueves de Granollers, un histórico despliegue comercial al aire libre que cada semana convierte el centro peatonal de la ciudad en uno de los mercadillos más grandes e importantes de toda Cataluña.

Nos encontramos ante una tradición milenaria que articula la vida social y urbana del municipio, siendo la excusa perfecta para organizar una escapada matinal repleta de compras, ambiente popular y patrimonio.

Un mercado con mil años de historia

La vocación mercantil de este encuentro no es algo reciente, ya que la cita se encuentra documentada oficialmente desde el año 1040.

Nos impresiona comprobar cómo, casi un milenio después, la actividad sigue manteniendo intacta su esencia popular y su enorme capacidad para convocar a miles de visitantes de toda la comarca.

En un horario continuado de 08:30 a 13:00 horas, el latido comercial toma el casco antiguo. Si el jueves resulta ser festivo, el evento no se pierde, sino que suele adelantarse al primer día laborable anterior previo aviso municipal para no romper la rutina de los compradores.

Un recorrido de dos kilómetros y medio

El volumen de esta cita comercial es verdaderamente espectacular, reuniendo habitualmente más de 400 puestos distribuidos a lo largo de un trazado peatonal que supera los 2,5 kilómetros.

Nos adentramos en un entramado de paradas que ocupa las principales vías del centro, conectando plazas emblemáticas con arterias comerciales tradicionales.

Caminar por este inmenso corredor al aire libre nos permite disfrutar de un ambiente dinámico y cercano donde el murmullo de las negociaciones y el trato directo con los vendedores crean una atmósfera única. Cada tramo del recorrido ofrece sorpresas y variedad para todos los gustos.

Del textil de tendencia a la moda del hogar

Si hay algo que salta a la vista en cuanto echamos a andar entre las paradas, es que la ropa es uno de los pilares del evento.

La oferta es inmensa en ropa de temporada, desde vestidos y camisetas para renovar el armario hasta calzado cómodo, bolsos vistosos y bisutería para darle un toque diferente al día a día.

Y la cosa no queda ahí. Si nos adentramos un poco más, nos topamos con esos puestos de toda la vida cargados de sábanas suaves, manteles para las comidas en familia, cortinas y cacharros de cocina que siempre vienen bien.

Lo mejor de todo es que tienen precios de los que da gusto encontrar, ideales para darse un capricho o apañar la casa sin que el bolsillo se resienta tanto.

Productos de proximidad

Ahora si el textil engancha, la zona de alimentación te entra directamente por los ojos y el olfato. Cuesta no pararse frente a los cajones de fruta y verdura de temporada, que vienen directos de las huertas de la comarca con ese color y ese brillo de primera calidad.

A unos pasos, las paradas de embutidos artesanos y quesos te invitan casi a dar un tiento antes de decidirte.

Y luego está el despliegue de olores que te va acompañando en cada tramo, pasando por el puesto del bacalao salado, frutos secos y terminas frente a los barriles de aceitunas aliñadas y los sacos de especias.

Llenar la cesta aquí no es solo hacer la compra, es un verdadero lujo para el paladar.

El recuerdo agrícola

Un detalle sumamente curioso que llama nuestra atención durante la visita es la presencia de paradas dedicadas a la venta de aves de corral.

Este elemento tan singular constituye un testimonio vivo que nos conecta directamente con el pasado agrícola y ganadero del municipio.

Mantener este tipo de paradas tradicionales otorga a la cita una autenticidad difícil de encontrar en los mercados modernos.

Nos recuerda que, antes de convertirse en un gran centro comercial urbano, la plaza era el punto donde los payeses de la zona intercambiaban su ganado y sus cosechas.

Cómo llegar

Llegar desde Barcelona en coche solo nos tomara 30 minutos, tomando la autopista AP-7 o la carretera C-17 para completarlo.

El mercado del jueves de Granollers despliega sus más de 400 puestos por todo el centro histórico en un horario de 08:30 a 13:00 horas, con acceso totalmente libre y gratuito.

Si apetece una jornada diferente de compras al aire libre, nos acercamos a vivir el ambiente de este gran rastro milenario.