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Nacida en el año 1981 por iniciativa del actor Xesc Gelabert y del equipo de gobierno local de la época, la celebración de FiraTàrrega ha transformado este municipio en un gran escaparate internacional para las artes de calle.

Cada segundo fin de semana del mes de septiembre, actores, bailarines, cirqueros y titiriteros convierten sus plazas tradicionales y sus rincones históricos en escenarios al aire libre con muchísimo encanto.

La cita propone un viaje vibrante por la creación contemporánea donde el público vive muy de cerca cada interpretación, siendo el destino perfecto para escaparse un fin de semana, dejarse sorprender por la creatividad urbana y explorar el encanto de sus plazas en un ambiente lleno de vida.

Escaparate de artes escénicas

El gran certamen escénico se ha consolidado como un mercado profesional de referencia para la exhibición y distribución de espectáculos en la vía pública.

La programación reúne cada año a decenas de compañías nacionales e internacionales que presentan sus propuestas más innovadoras.

Las disciplinas abarcan desde el teatro de calle y la danza contemporánea hasta el circo de vanguardia, las marionetas y las instalaciones interactivas.

El constante trasiego de programadores culturales y creadores convierte a la localidad en la gran capital de las artes escénicas durante cuatro jornadas memorables.

Impacto cultural

El prestigioso proyecto escénico ha recibido importantes galardones a lo largo de sus décadas de trayectoria en reconocimiento a su valiosa labor de difusión cultural.

Entre sus distinciones destaca la Creu de Sant Jordi, concedida por la Generalitat de Catalunya en el año 1997 por su decidido impulso a las artes escénicas.

Asimismo, la muestra fue galardonada con el Premio Nacional de Teatro en 2005 por su papel clave en la promoción de las artes de calle, un respaldo institucional que certifica la altísima calidad técnica y la proyección internacional de las compañías participantes.

Escenarios al aire libre

Las plazas más emblemáticas del casco antiguo, los parques urbanos y los solares habilitados se transforman en escenarios improvisados para las representaciones de gran formato.

Rincones como la Plaça Major, la Plaça del Carme o el Parc de Sant Eloi acogen propuestas artísticas de acceso abierto.

Caminar de un espectáculo a otro al ritmo de la música y dejarse llevar por el sonido de los aplausos que resuenan por toda la ciudad es una experiencia que merece la pena vivir en primera persona.

La arquitectura histórica del municipio sirve de marco natural para montajes visuales que desafían la gravedad y estimulan la imaginación de quienes lo visitan.

Apoyo a la creación emergente

La feria actúa como un motor fundamental para impulsar el trabajo de los nuevos talentos escénicos y la puesta en marcha de ideas artísticas innovadoras.

A través del programa de apoyo a la creación, diversas compañías realizan residencias artísticas en el propio municipio para preparar el estreno absoluto de sus obras.

Quienes se acercan estos días tienen la oportunidad de presenciar antes que nadie los primeros pases de producciones destinadas a girar por festivales de todo el mundo, en una muestra clara de la frescura y capacidad de riesgo de sus creadores.

Dinamismo festivo en las calles

Más allá de los escenarios oficiales, la atmósfera festiva contagia cada rincón del centro urbano con intervenciones de pequeño formato, pasacalles y propuestas itinerantes llenas de sorpresa.

Músicos comunitarios, malabaristas y narradores interactúan constantemente con los paseantes que recorren la villa a cualquier hora.

El bullicio alrededor de los puestos artesanales, las áreas gastronómicas y las terrazas repletas aporta un color muy especial tanto de día como de noche, convirtiendo la escapada en una experiencia inmersiva donde el arte y la vida diaria se funden por completo.

Cómo llegar

Si sales en coche desde Barcelona, el trayecto por la autovía A-2 es directísimo y te planta en el mismo centro en poco más de 1 hora y 15 minutos.

El certamen FiraTàrrega se celebra anualmente durante el segundo fin de semana de septiembre en puntos neurálgicos como la Plaça Major y diversos recintos urbanos, con acceso totalmente libre para las actuaciones de calle y entradas de pago para las funciones en salas cerradas.

Organizar una escapada a esta acogedora localidad del Urgell es la oportunidad idónea para sumergirse en la vanguardia de las artes escénicas y disfrutar de la cultura en estado puro.

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