Playa de Cap de Bou
La pequeña playa escondida en la Costa Brava: 100 metros de arena fina, aguas cristalinas y acantilados de escándalo
En total son unas 15 playas y calas, entre las que destacan Porto Pi, Cala d'en Carlos o Cala Llevadó
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Parece imposible encontrar un rincón poco conocido en la Costa Brava, pero aún quedan. Al menos, lugares poco masificados.
Sin ir más lejos, en Tossa de Mar se esconde una pequeña cala de apenas 100 metros de longitud y unos 25 metros de anchura. No es mucho, pero quien la ve sabe que es más que suficiente.
Sus aguas cristalinas y unos acantilados que le sirven de marco le dan un aspecto que enamora. El azul del Mediterráneo, el verde de los pinos del camí de ronda, el marrón de las rocas y el dorado de la arena parecen casi un decorado.
Su nombre es Cap de Bou y queda un poco alejada del centro de Tossa, a unos cuatro kilómetros hacia el sector de Llorell. Una distancia que se supera fácil y plácidamente por el camino de la costa.
Cómo es la playa
Aunque el espacio queda protegido por las formaciones rocosas que rodean este tramo del litoral y los acantilados que se levantan junto al mar, es fácil de ver. El azul turquesa de sus aguas y el dorado de su arena brillan por sí solos.
Pero no todo es playa. Una de las principales características de Cap de Bou es su entorno natural: los acantilados que la rodean y su vegetación, con los pinos como protagonistas junto a otras especies propias.
Las playas
Y si no convence Cap de Bou, uno siempre puede volver a coger el camí de ronda y moverse por algunas de las playas que hay en los más de 4 kilómetros de costa de Tossa.
En total son unas 15 playas y calas, entre las que destacan Porto Pi, Cala d'en Carlos o Cala Llevadó, entre otras, que son las más cercanas. Porto Pi, por ejemplo, se encuentra en las proximidades de Cap de Bou, cuyo nombre tiene una explicación.
Cap de Bou
El nombre de la playa está relacionado con el lugar, cuyo nombre es Cap de Bou, uno de los accidentes geográficos de este tramo de costa.
El cabo forma parte del paisaje de la bahía de Llorell, una zona de 3,5 km con aguas mediterráneas, sus bosques y sus formaciones rocosas.
La zona de Llorell
Una que lleva el nombre de la bahía es la playa de Santa Maria de Llorell. Es el arenal mayor de todos los de la zona, incluso mayor que el de Cap de Bou.
Lo curioso es que estas dos playas son una buena manera de comprobar cómo cambia la costa en apenas unos metros. Mientras Santa Maria de Llorell ofrece un espacio más amplio, Cap de Bou es de esas calas pequeñas protegidas por el relieve de la zona.
Ruta de senderismo
Este relieve es el que hace también atractiva la zona. De aquí parte la ruta de senderismo más famosa de Cataluña, el Camí de Ronda, que va junto al mar, pero hay más.
Por la zona de este cabo de Tossa también hay caminos costeros que atraviesan zonas de bosque y conectan diferentes playas y calas, con constantes vistas sobre el Mediterráneo.
Por último, recordar que esta zona no es la única de Tossa con playas preciosas. El municipio, donde Ava Gardner tiene una estatua, cuenta con un total de 15 playas, cada una distinta de la otra.
La popular y próxima al pueblo es la Platja Gran, a los pies del casco histórico. Luego están las también famosas Cala Futadera, Cala Giverola, Cala Pola, Cala Bona o Cala Figuera.
Las calas de la zona
Otras algo menos conocidas son Mar Menuda, de unos 160 metros, que suele estar frecuentada por familias y aficionados al buceo. Bajo las murallas de la Vila Vella de Tossa se encuentra Es Codolar.
Y ya, en dirección norte, donde el paisaje se vuelve todavía más agreste, con acantilados cubiertos de pinos y pequeñas calas, están Cala Salions y las ya citadas Cala Futadera y Cala Giverola. Variedad aquí hay de sobra.