Mitad de la semana casi. Hace falta un descanso o, en su defecto, unas compras. ¿Por qué no? No hace falta gastar mucho; tal vez escaparse a un mercado ambulante y salir de la rutina puede valer.
Cada uno sabe dónde cae el más cercano o en qué día de la semana cae el de su pueblo o ciudad, aunque nunca está de más saber algún otro.
Para quien no lo sepa, una de las ciudades costeras más populares de Cataluña, Castelldefels, celebra su mercadillo cada miércoles.
Aquí, en la ciudad que en su día fue refugio de Messi y de tantos otros futbolistas del FC Barcelona, no se ha perdido esta tradición. De hecho, ha crecido.
Cuántos puestos hay
Alrededor de 300 paradistas se reúnen todos los miércoles para ofrecer todo tipo de productos. Aquí, más que los alimentos, se impone la ropa y el calzado, sobre todo en verano.
Para los que van a la playa por vacaciones, tal vez no lo hayan visto. El mercado se instala en la rambla Maria Aurèlia Capmany, más cerca del centro de la ciudad.
Qué se vende
Al ser una ciudad grande, con muchos supermercados, aquí no hay tanta comida. La oferta es más amplia en ropa, calzado y complementos, pero tampoco faltan los productos para el hogar, ferretería, papelería, artículos de droguería y otros.
Con 300 puestos en la calle, es normal que aquí se pueda encontrar, como diría el anuncio, “casi, casi de todo” y, además, cada semana, la oferta varía.
Mercadillo de Castelldefels
Como buen mercadillo que se precie, el de Castelldefels se celebra también por la mañana. Los paradistas suelen ponerse de 9 h a 14 horas, aunque a veces se extiende hasta las 15 h., depende también de la afluencia de público y de la cantidad de compradores rezagados.
Al ser tantos paradistas, la rambla se queda pequeña, así que los puestos se extienden también por las calles próximas, como la rambla de Blas Infante.
El mercadillo de los miércoles
Los vecinos repiten. Porque la tradición del mercado se remonta muchos años atrás y ya hay paradistas que conocen a los vecinos y el encuentro ya es casi entre amigos.
El Ayuntamiento ya se refería a él como el popular “mercadillo dels dimecres” cuando documentaba su funcionamiento y la adjudicación de puestos. Y es que no ha dejado de ampliarse.
Cómo llegar
En 2018, salieron a concurso doce paradas de entre cuatro y seis metros destinadas a actividades tan diferentes como droguería natural, ferretería, papelería y artículos para mascotas. Todo para ofrecer más variedad.
Llegar hasta allí, además, es muy fácil. Los trenes de la R2 de Rodalies paran allí cada 20 minutos. Y si uno cae fuera de mercadillo, siempre puede aprovechar y conocerlo.
En verano, muchos se llegan a perder el mercadillo porque van directos a la costa. Castelldefels es conocida por sus 5 kilómetros de playa de arena fina que se extienden hasta Gavà y Viladecans de manera continuada.
Y con la playa están los chiringuitos, el paseo marítimo, los bares y restaurantes cercanos. Aquí, por ejemplo, es donde Luis Suárez tiene su restaurante.
El refugio de Messi
Aunque los famosos están en la parte de la montaña. Allí tenía su refugio Messi, muy cerca del Parque Natural del Garraf y con vistas al Mediterráneo.
Pero hay más que famosos. En lo alto de una colina de 59 metros también se encuentra el castillo que da nombre a la ciudad y que, durante la Guerra Civil, fue utilizado como caserna y prisión de las Brigadas Internacionales.
El castillo que da nombre al pueblo
Se trata de una fortaleza que se asienta sobre los restos de un poblado ibérico y una villa romana. Aunque el edificio, junto a su iglesia, es muy posterior: se remonta al siglo X.
La actual fortificación conserva elementos de diferentes épocas. El cuerpo de levante corresponde a mediados del siglo XVI, mientras que el de poniente fue construido en el siglo XVIII.
Castillo de Castelldefels
La iglesia de Santa Maria, integrada en el conjunto, fue reconstruida a comienzos del siglo XII y posteriormente fortificada. Una especie de collage que le da un aire diferente.
Pero la historia más actual de Castelldefels está lejos de esas épocas. Ahora todo es lujo y deportes. Primero, porque aquí se alojan muchos futbolistas del FC Barcelona y, con ellos, porque aquí ha llegado mucho expat que ha encontrado aquí el lugar perfecto: playa, colegios internacionales y el folklore español de los mercadillos.
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