Tras décadas desfilando para firmas como Chanel o Louis Vuitton, Andrés Velencoso ha decidido alejarse del frenesí de las grandes capitales de la moda.
¿Su destino elegido? Su Tossa de Mar natal, un rincón de la Costa Brava donde el modelo y actor ha encontrado el refugio perfecto para desconectar entre paseos tranquilos, vida familiar y paisajes de postal.
Este retorno no responde solo a la nostalgia, sino a una clara apuesta por el bienestar y la intimidad.
Enclavada en la comarca gerundense de la Selva y con apenas 6.347 habitantes, Tossa de Mar se convierte en el escenario ideal para bajar el ritmo y descubrir una de las villas marineras más bellas del Mediterráneo.
El recinto de la Vila Vella
El gran símbolo del pueblo es su recinto amurallado de la Vila Vella, uno de los conjuntos medievales fortificados mejor conservados del litoral catalán.
Sus murallas, construidas a lo largo de la Edad Media y salpicadas por 7 imponentes torres defensivas, custodian un entramado de callejuelas empedradas donde el tiempo parece haberse detenido.
Tossa de Mar
Caminar por su paseo de ronda permite contemplar vistas espectaculares sobre el mar y respirar la tranquilidad que atrapó al propio modelo.
En la parte más alta se sitúa el Faro de Tossa, erigido sobre el antiguo castillo y reconvertido en un espacio ideal para contemplar la puesta de sol.
Playas y calas entre acantilados
A los pies de las murallas se despliega la Platja Gran, el arenal principal de la villa, famoso por su arena dorada y sus aguas tranquilas con vistas al perfil fortificado.
Platja Gran Tossa de Mar
Es el punto de partida perfecto para darse un baño reparador o disfrutar de la brisa marina.
Para quienes buscan una conexión más directa con la naturaleza, los alrededores esconden joyas como la Cala Es Codolar, ubicada justo detrás de la muralla, o calas más salvajes como Cala Pola y Cala Giverola, rodeadas de frondosos pinares.
Huellas de cine e historia
Mucho antes de que Velencoso hiciera de este enclave su refugio particular, la villa ya enamoró a Hollywood durante el rodaje de Pandora y el holandés errante en 1951. La mítica actriz Ava Gardner quedó fascinada por el paisaje y dejó un recuerdo imborrable en la memoria del pueblo.
Mítica actriz Ava Gardner estatua Tossa de Mar
En un rincón de la fortaleza se levanta una estatua de bronce en honor a la intérprete estadounidense.
Además, el Museo Municipal de Tossa, ubicado en el antiguo Palau del Batlle, exhibe piezas arqueológicas de la Vil·la romana dels Ametllers y obras de artistas como Marc Chagall.
Sabores con tradición marinera
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos que invitan a quedarse.
Los restaurantes del casco antiguo y del paseo marítimo rinden homenaje al producto fresco traído diariamente por las embarcaciones de pesca.
El plato estrella indiscutible es el Cim i Tomba, un guiso tradicional a base de pescado de roca, patatas, ajo y alioli que los antiguos marineros preparaban a bordo. Probar esta especialidad frente a la costa es una experiencia imprescindible para sumergirse en la cultura local.
Senderos sobre el Mediterráneo
Los amantes de la naturaleza y el deporte encuentran en los alrededores el escenario perfecto para recorrer los icónicos caminos de ronda.
El tramo que bordea la localidad discurre entre acantilados, miradores naturales y vegetación autóctona.
Estas travesías permiten descubrir pequeños rincones escondidos y acceder a zonas de baño idílicas. El aroma a pino y la brisa marina acompañan cada paso en una ruta que sintetiza la verdadera esencia de la Costa Brava.
Cómo llegar
Desde Barcelona llegas en 1 hora y 20 minutos en coche, tomando la C-32 o la AP-7 hacia Girona y enlazando con la carretera GI-682 al pasar Lloret de Mar.
Si te apetece un viaje más tranquilo y sin coche, los autobuses de Moventis salen cada día desde la Estación del Norte de Barcelona y te dejan cómodo en el centro de Tossa.
Regálate una escapada a este rincón marinero, piérdete por el refugio de Andrés Velencoso y disfruta de la historia, la gastronomía y los paisajes que hacen de este pueblo un destino inolvidable.
