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Hay pueblos que esconden un castillo medieval, otros que presumen de sus iglesias románicas y algunos que han convertido sus calles en un destino para los amantes de las compras.

Palafolls reúne las tres cosas y añade una particularidad difícil de encontrar en otros lugares: concentra en sus calles un buen número de outlets de grandes marcas. ¿Competencia de La Roca Village?

Puede parecer exagerado, pero resulta curioso que en un municipio de poco más de 10.000 habitantes y 16,3 kilómetros cuadrados se concentren tantas tiendas de grandes marcas que ofrecen ropa de fuera de temporada.

En solo tres calles se encuentran firmas como Lola Casademunt, Bershka, MUNICH, Red Point, Oysho, Yerse, Textura, Massimo Dutti, Gisela y Jack & Jones. Además, todas ellas tienen algo especial.

Tiendas con fines solidarios

Todas ellas están gestionadas por Outlet Social, un proyecto impulsado por la Fundació El Molí d'en Puigvert, que utiliza el comercio como una herramienta de inclusión laboral.

Los dependientes de estas tiendas son personas en riesgo de exclusión social que, gracias a la fundación, encuentran un empleo y personas que vuelven a confiar en ellos.

Pero el atractivo comercial y solidario no es el único motivo para acercarse hasta aquí. Sobre una colina de casi 200 metros de altitud se levanta el gran símbolo de Palafolls: su castillo medieval.

Declarada Bien Cultural de Interés Nacional, la fortaleza fue la principal defensa de la llanura de la Tordera, del tramo bajo del río homónimo y de las antiguas rutas de comunicación entre Barcelona y Girona.

El castillo

Su historia, además, es particular. Aquí, donde se levanta el castillo de Palafolls, en el siglo IV a. C. hubo un poblado íbero que perduró hasta la llegada del Imperio romano.

El lugar fue creciendo y, en 1035, aparecen los primeros documentos que hacen referencia a la fortaleza. Aun así, hay debate: algunas estructuras conservadas apuntan a un origen anterior, con elementos que podrían remontarse al siglo IX.

Cómo es la fortaleza medieval

En cualquier caso, la fortaleza, de planta alargada, es sorprendente. Está dividida en dos grandes sectores: la parte sobirana y la jussana.

Entre sus elementos destacan las murallas, torres, un gran salón, una cisterna cubierta con bóveda de cañón y una capilla. En el recinto inferior se han localizado, además, restos de estructuras más antiguas.

Castillo de Palafolls TRIPADVISOR

Todas estas dependencias se pueden visitar, porque el castillo se halla en considerable buen estado. Por eso, el Ayuntamiento lo ha declarado Bien Cultural de Interés Nacional y, cada cierto tiempo, ordena tareas de restauración y conservación.

Quien se acerca hasta aquí tiene un doble regalo. Más allá del castillo, desde la colina en la que está se puede ver el paisaje del Maresme, la Selva y el valle de la Tordera, con el mar y la montaña formando parte de la panorámica.

Sant Genís

Si se quiere conocer más, uno puede acercarse también a Sant Genís de Palafolls, uno de los núcleos históricos del municipio. Aquí es donde todo empezó, casi.

La existencia de Sant Genís es anterior al desarrollo del actual centro de Palafolls y durante siglos tuvo un papel destacado. Allí se encuentra la iglesia dedicada al santo, de estilo románico.

La iglesia de Palafolls

De vuelta a Palafolls está la iglesia moderna, la iglesia de Santa Maria. Se construyó en dos fases: la primera entre aproximadamente 1865 y 1875 y la segunda entre 1896 y 1908.

El resultado es un edificio de grandes dimensiones, con una fachada de piedra irregular, un ábside semicircular y un estrecho campanario de torre.

Iglesia de Santa Maria de Palafolls BISBAT DE GIRONA

Rutas por la Tordera

Fuera ya del pueblo hay más atractivos. El río Tordera forma parte del paisaje del pueblo y establece la frontera natural con la comarca de la Selva y la provincia de Girona.

Por sus alrededores hay, además, una red de senderos y rutas patrimoniales que llevan a pozas naturales, bosques frondosos, prados y hasta algún edificio histórico escondido en las montañas, como el Gorg de Xon Puig, el Molí d'en Puigvert, los Turons del Castell, la Alzina del Carlí y la Font del Bolet.

Cómo llegar

Por último, una curiosidad. Aunque Palafolls esté en la provincia de Barcelona, queda más cerca de Girona, concretamente a unos 35 minutos en coche. Hay que ir por la AP-7 hasta la salida 9A-9B y seguir hacia la C-35, hasta el desvío por la B-682, que lleva a destino.

Desde la capital catalana, el viaje es de menos de una hora, aunque en este caso se puede ir por la C-32 en todo su tramo costero y tomar la salida hacia la carretera B-682 para enlazar de forma inmediata con la entrada al municipio.

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