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Puestos repletos de ropa, fruta recién cogida que huele a huerta, libros de segunda mano y ese murmullo inconfundible de cientos de vecinos cruzándose entre parada y parada.

Cada miércoles por la mañana, la avenida Béjar de Terrassa cobra vida propia para transformarse en uno de los mercados ambulantes más grandes y auténticos de Cataluña.

Ubicado en el corazón del Vallès Occidental, a apenas 30 kilómetros de Barcelona, el Mercadal de Martí l'Humà es comercio de barrio en su estado más puro. Un punto de encuentro semanal para los vecinos de la ciudad y para visitantes de otros municipios y comarcas vecinas.

Más de 200 paradas cada semana

Recorrer la avenida Béjar, justo en el tramo entre Sant Pere Nord y Can Tusell, impresiona.

Cada semana se instalan más de 200 paradas donde es imposible irse con las manos vacías, calzado, moda para todas las edades, fruta y verdura de proximidad, objetos para la casa, artesanía, plantas para el balcón o libros de ocasión.

No es un mercado de tendencia, es el mercado de toda la vida, el que lleva generaciones siendo excusa para salir a la calle un miércoles por la mañana.

Un privilegio firmado en 1391

Aunque hoy lo veamos como un hábito cotidiano, la historia de este mercado viene de lejísimos.

Los archivos confirman que Terrassa ya celebraba mercado en el siglo XI, situándolo formalmente en la Plaça Vella por 1228. Pero el verdadero giro ocurrió en el siglo XIV. En aquel entonces, los vecinos y campesinos preferían irse a vender a los pueblos de al lado para escaquearse de los altos impuestos locales.

Cansado de perder dinero, el Consell de la Vila le pidió ayuda a la Corona. La solución llegó el 28 de febrero de 1391, cuando el infante Martí (futuro rey Martí l'Humà) firmó en Barcelona un privilegio que obligaba a todos los habitantes de Terrassa a comprar y vender en su propio mercado semanal cada miércoles.

Las Ordinacions de la Vila

Aquel Real Decreto no vino solo. Para poner orden, se redactaron las Ordinacions de la Vila de Tarrasa o Llibre del Mostasaff, el reglamento oficial de la ciudad.

En su capítulo 7 dejaba clarísimas las reglas del juego para la venta ambulante del miércoles. Aquellas páginas son, en la práctica, la partida de nacimiento formal de una tradición comercial que ha superado guerras, crisis y transformaciones urbanas durante más de seis siglos.

El regreso a Béjar en 2012

El camino no ha estado exento de mudanzas. En los noventa el mercado se trasladó a Can Roca y más tarde a Torre Sana, pero las ubicaciones no terminaban de encajar y los marchantes pelearon por volver a una zona bien conectada y cercana al centro.

El Ayuntamiento recogió la petición y, en 2012, el Mercadal regresó a la avenida de Béjar, donde hoy sigue citando a miles de personas de 9:00 a 13:00 horas. Una suerte de justicia histórica para una costumbre que ha vuelto exactamente al lugar donde debía estar.

Cómo llegar

Si te apetece acercarte, encontrarás el Mercadal desplegado en la avenida de Béjar, en el límite entre Sant Pere Nord y Can Tusell. El mercadillo arranca cada miércoles, de 9:00 a 13:00 horas.

Si vienes desde Barcelona, la opción más cómoda es el transporte público, el tren de Rodalies con sus líneas R4 o R12 te dejan en apenas 40 minutos en las estaciones de Terrassa o Terrassa-Rambla. Desde allí, los autobuses urbanos de la red TMESA (líneas 5, 6, 7 y 14) te podrás acercar casi a los pies de los puestos.

Si prefieres ir en coche, ten en cuenta que los accesos a la avenida de Béjar y las calles colindantes sufren cortes de tráfico y restricciones de aparcamiento entre las 5:00 y las 18:00 horas, por lo que lo más cómodo es estacionar un poco apartado y caminar hasta el mercado.

Ya sea para llenar el carro de la compra, buscar alguna joya entre los puestos o simplemente disfrutar de un paseo mañanero con ambiente, pasarse este miércoles por el Mercadal de Martí l'Humà es la mejor excusa para conectar en directo con seis siglos de historia viva.