Cañón del castillo de Gardeny TURISME DE CATALUNYA
El castillo templario mejor conservado de España: 900 años de historia, batallas y guerreros e ideal para una escapada
Entre los siglos XVII y XVIII, las nuevas técnicas de guerra obligaron a transformar gran parte del recinto
Más noticias: El pueblo con un castillo medieval aún habitado: tiene una torre de 1.000 años, pasadizos secretos y es perfecto para una escapada
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La historia de los caballeros templarios sigue despertando interés siglos después de la desaparición de la orden.
Monjes y guerreros al mismo tiempo, levantaron fortalezas estratégicas por buena parte de Europa y dejaron un legado arquitectónico que todavía puede recorrerse.
En Cataluña se conserva uno de los castillos más destacados de la Orden del Temple, un conjunto monumental que, casi nueve siglos después de su construcción, sigue atrayendo a numerosos visitantes.
Se trata del Castillo de Gardeny, una de las grandes joyas patrimoniales de Lleida. Su origen se remonta al siglo XII y, pese a las numerosas transformaciones sufridas a lo largo de los siglos, sigue siendo uno de los conjuntos templarios mejor conservados de España y de la Península Ibérica.
Origen
Su ubicación estratégica y el estado de conservación de buena parte de sus edificios permiten comprender la importancia que tuvo esta fortaleza en la organización militar y religiosa de la época.
Para comprenderlo hay que remontarse a la conquista cristiana de Lleida. En 1149, los templarios participaron en la toma de la ciudad y, como recompensa por su ayuda, recibieron el cerro de Gardeny y las tierras de su entorno.
Papel defensivo
Allí está su origen, y no fue por azar. Desde mucho antes había desempeñado un papel defensivo gracias a su posición elevada, dominando las principales vías de comunicación de la zona.
Sobre esta colina comenzaron a levantar un complejo fortificado que pronto se convertiría en una de las encomiendas más importantes de la Corona de Aragón.
La iglesia románica de Santa María, la Torre del Comendador, almacenes, patios y diferentes dependencias conformaban un recinto preparado tanto para la vida religiosa como para la defensa militar.
Durante el siglo XIII, Gardeny vivió su época de mayor esplendor. Desde aquí se administraban extensos territorios y se coordinaban las actividades de una de las órdenes militares más influyentes de la Edad Media. Sin embargo, el paso del tiempo también dejó huella en la fortaleza.
Cómo es el castillo
Entre los siglos XVII y XVIII, las nuevas técnicas de guerra obligaron a transformar gran parte del recinto. Se construyeron baluartes, fosos, muros de contención y otras estructuras defensivas adaptadas a la artillería moderna.
Estas reformas modificaron considerablemente el aspecto original del castillo y provocaron la desaparición de buena parte de la muralla templaria, de la que hoy únicamente se conserva un pequeño tramo.
Conocer la Orden del Temple
Pese a ello, el conjunto mantiene suficientes elementos originales para trasladar al visitante a la época de los monjes guerreros.
Recorrer Gardeny supone descubrir cómo se organizaba una encomienda templaria y entender el papel que desempeñó en la historia medieval de Cataluña.
Castillo de Gardeny WIKIPEDIA
La mejor forma de conocer el recinto es mediante una visita guiada. El recorrido comienza junto a los restos de la antigua muralla templaria, desde donde se explica la evolución defensiva del castillo y las modificaciones introducidas siglos después.
En el patio principal, una maqueta reconstruye el aspecto que tuvo el complejo durante su máximo esplendor.
La vida templaria
Esta representación permite identificar edificios desaparecidos y comprender la distribución de los diferentes espacios que integraban la fortaleza.
La visita continúa por la Torre del Comendador, uno de los edificios más representativos del conjunto. Sus salas albergan recursos audiovisuales que ayudan a entender el funcionamiento de la encomienda y la vida cotidiana de los templarios.
Itinerario
En la planta inferior todavía se conserva un antiguo depósito de agua, diseñado con una base inclinada que facilitaba tanto su limpieza como su mantenimiento.
El itinerario también permite conocer las dependencias destinadas a la administración del castillo y los espacios donde se custodiaban documentos, bienes y el tesoro de la encomienda, reflejo de la importancia económica que llegó a alcanzar este enclave durante la Edad Media.
La última parada conduce hasta la iglesia románica de Santa María de Gardeny. Su arquitectura austera, marcada por influencias occitanas, responde perfectamente al espíritu de la Orden del Temple, caracterizado por la sobriedad y la funcionalidad.
En su interior destacan el ábside, los contrafuertes y varios restos de pinturas medievales que permanecieron ocultos durante siglos bajo diferentes capas de yeso.
Frescos
Estos frescos fueron descubiertos durante las intervenciones arqueológicas realizadas en la década de 1980 y constituyen uno de los elementos patrimoniales más valiosos del conjunto.
Gracias a ellos, junto con el resto de estructuras conservadas, el Castillo de Gardeny sigue siendo uno de los mejores lugares para acercarse al legado de los templarios en España.
Cómo llegar
Los que viven en Lleida lo tienen cerca, a unos 25 minutos a pie y a cinco en coche. Para quienes viajan desde Barcelona, es algo más: una hora y 40 minutos.
Desde la ciudad condal se debe tomar la A-2 hasta la salida hacia la capital del Segrià y seguir las indicaciones hasta la fortaleza.