No es la primera vez que pasa. Hace años que National Geographic se fija en España no solo para hablar de su historia, sino también de sus playas.
Con cerca de 8.000 kilómetros de litoral, a nadie le parece extraño que cualquier publicación especializada en viajes se fije en ella. Aunque, cómo no, la Costa Brava siempre acaba atrayendo gran parte de las miradas.
National Geographic no ha sido menos y ha dedicado varios reportajes a distintas calas y pueblos del litoral de Girona. Cadaqués, Tossa o Calella son unos clásicos, como también lo es Begur.
Este pequeño pueblo de pescadores es conocido desde hace décadas por su capacidad para conservar su esencia marinera a pesar del turismo.
Qué lugar es
La imagen de su cala principal es de por sí una foto de postal e incluso podría ser portada de la revista National Geographic. Esto último aún no ha pasado, pero todo puede llegar.
Begur conserva en pocos kilómetros toda la esencia de la Costa Brava: acantilados, playas de reducido tamaño y embarcaciones navegando por sus cristalinas aguas.
Cómo es la playa
El problema para el visitante siempre es el mismo: escoger con qué quedarse de todos estos encantos. La playa es, sin duda, uno de sus grandes atractivos, ¿pero con cuál de sus calas quedarse?
National Geographic lo tiene claro: Sa Tuna. Un rincón de 80 metros de largo y 25 metros de ancho, cubierto de arena gruesa y piedras pequeñas.
Cala Sa Tuna
Es, según la citada revista, “un paraje de aguas cristalinas y turquesas, protegido naturalmente por un brazo de roca que la abraza”. O, lo que es lo mismo, “un refugio tranquilo del oleaje”.
Estas apacibles condiciones ayudan a mantener las aguas transparentes, algo de lo que se benefician los amantes del snorkel.
Los encantos de Sa Tuna
Son decenas las personas que se acercan, por tierra o por mar, a explorar el fondo marino de Sa Tuna. Se aprecia a simple vista, pero contemplarlo de cerca causa sensación.
A eso se suma la belleza exterior. La cala está “rodeada de pinos y casitas marineras que hoy, reconvertidas en privilegiadas residencias estivales, todavía conservan el encanto de antaño”, señala National Geographic.
Qué dice National Geographic
El resultado es “una vista de postal que tiene como colofón la torre de defensa asomando sobre el conjunto de tejados”. Y es que el pueblo también merece la pena.
Desde Sa Tuna es fácil explorarlo. Su ubicación no puede ser más estratégica. Las calles de Begur descienden hasta esta playa.
Cala Sa Tuna
Si bien es cierto que en verano se llena de gente, el hecho de estar cerca de uno de los pueblos costeros más bonitos de la Costa Brava hace que sus visitantes repitan. Aquí, además, encuentran de todo, especialmente buena comida. Su gastronomía, basada en productos de proximidad y del mar, goza de gran fama.
Uno de los lugares más conocidos es Es Furió de Fito, un restaurante especializado en arroces y pescado que hace las delicias de muchos. Por otro lado, están las brasas de Toc al Mar, para quienes prefieran la carne. Pero hay decenas de establecimientos donde comer.
Actividades
Para quienes antes o después de comer quieran practicar alguna actividad deportiva, hay varios planes al alcance de la mano. Y no todos son de pago. Especialmente el senderismo.
Los paseos por el Camí de ronda, tanto hacia el norte como hacia el sur, garantizan unas vistas espectaculares del Mediterráneo y permiten descubrir nuevas e increíbles calas.
Cala Sa Tuna
Quien quiera quedarse en Sa Tuna tampoco se aburrirá. Sus aguas completamente cristalinas son perfectas para hacer snorkel o adentrarse un poco más practicando submarinismo.
Todo ello rodeado de un lugar con historia que mantiene vivo el espíritu y las casas de un antiguo pueblo de pescadores.
Cómo llegar
El acceso a Begur es por carretera. Se debe circular por la AP-7, tomar la salida hacia Palamós y continuar por ese itinerario, sin desviarse, hasta llegar a la altura del municipio en el que Truman Capote escribió parte de A sangre fría.
La C-31 continúa hacia Palafrugell y Figueres, pero no hace falta llegar tan lejos. Antes, a la altura de Regencós, hay que desviarse a la derecha por la GI-653 en dirección a Begur. Una visita al pueblo también merece la pena.
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