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Viajes

El lago artificial del Pirineo que parece una pequeña Suiza: kayak, BTT y senderismo a 1.700 metros de altura

Esta intervención humana en la naturaleza se construyó para diversificar la zona más allá de la temporada de esquí

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Las comparaciones con Suiza siempre son difíciles. Los paisajes de los Alpes no son iguales a los de los Pirineos, pero estos tienen su propia belleza, incluso cuando se trata de espacios artificiales.

Cuando uno habla de los lagos del Pirineo, habla de los prados, los picos de montaña y los lagos glaciares y naturales repartidos por la cordillera. Pero en Cataluña hay uno artificial, y no es el de Puigcerdà.

Está a 1.700 metros de altura, en una de las estaciones de montaña más veteranas del país: La Molina. Y lo más curioso es que ir allí en invierno no significa lo mismo que en verano.

El Llac de La Molina, que es como se llama, se ha convertido en un punto de encuentro estival donde el agua es poco habitual a esta altitud en formato navegable.

Estrategia comercial

Se hizo expresamente para eso, para diversificar la zona más allá de la temporada de esquí, para que hoteles y casas rurales no tuvieran que cerrar.

El lago no vino solo. Con él se crearon nuevas propuestas que aprovechan el entorno natural en verano.

Qué hacer aquí

El lago, por tanto, es solo un mero pretexto para descubrir este paisaje pirenaico y para que los negocios de la zona puedan hacer su particular agosto.

En este lago de altura ya se pueden hacer actividades deportivas. Durante el verano, su superficie se convierte en un espacio donde practicar kayak o ir en embarcaciones de pedales.

Los que lo hacen aseguran que desde el agua se ve una perspectiva distinta del entorno, con vistas abiertas a los relieves de la Cerdanya y a las laderas de las montañas que en invierno están cubiertas de nieve y funcionan como pistas de esquí.

Fuera del lago también hay vida. En la Zona del Llac se concentra buena parte de la actividad estival de la estación.

Rutas para hacer

En sus alrededores se pueden realizar distintos itinerarios a pie a través de la red de senderos que atraviesan los bosques de pino negro y los prados de alta montaña.

Se puede ir a pie o en bicicleta de montaña. La Molina ha consolidado con el tiempo una red de rutas que aprovechan los desniveles y la orografía del terreno, que hacen las delicias de los amantes de la BTT.

BTT y descanso

A ello se suma la presencia del Bike Park, un espacio especializado que atrae a aficionados de distintos niveles y que contribuye a dinamizar la actividad durante toda la temporada estival.

Aunque también se puede descansar en algunas de las áreas verdes cercanas al lago. O bien se puede ir a tomar algo a los restaurantes que hay por la zona.

Y lo mejor de todo: en verano es un oasis térmico. Las temperaturas se mantienen más moderadas incluso que en las cotas más bajas.

Cómo llegar

Se llega muy fácil desde Barcelona. El Llac de La Molina está a hora y media en coche. Se coge la C-16 hasta cruzar el túnel del Cadí y se continúa hacia la Cerdanya siguiendo las indicaciones hacia La Molina. Una vez superadas las poblaciones de Bagà y Alp, basta con seguir las señales de la estación de montaña hasta llegar a la Zona del Llac.

Desde Lleida es media hora más, hasta sumar dos horas. En este caso se va por la A-2 en dirección a Cervera y se sigue por la C-14 y la N-260 hasta la Cerdanya.