Salt del Forat Colomer6.webp

Salt del Forat Colomer6.webp

Viajes

La ruta de montaña perfecta para huir de la rutina: 5 kilómetros de recorrido, un sendero con cuerdas y una poza de agua cristalina

Una excursión emocionante en el Solsonès para caminar al borde del acantilado y descender agarrado a paredes de roca hasta un salto de agua secreto

También puede interesarte: La piscina que enamora a los niños en verano: 6.800 metros cuadrados con dos toboganes, una isla y zona de juegos

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

El silencio del bosque se rompe poco a poco con un sonido que va creciendo, primero un murmullo, después un rumor claro que solo puede ser agua cayendo con fuerza.

Caminar hacia el Salt del Forat Colomer es así, una bajada que se anuncia antes de mostrarse del todo, entre riscos espectaculares y un bosque que envuelve cada paso.

El entorno combina parajes de alta montaña, vistas excepcionales y largas extensiones de bosque, en una de esas rutas poco conocidas que recompensan justamente por eso, por su silencio y su soledad.

Un itinerario corto pero intenso

El recorrido completo no llega a los 5 kilómetros ida y vuelta, con una duración aproximada de 2 horas a ritmo tranquilo.

El desnivel, ronda los 380 metros, y la dificultad general se considera fácil, aunque exige algo más de atención en el tramo final.

El punto de partida es el aparcamiento para autocaravanas frente a la Ermita de Santa Cecília, con espacio para unos cinco vehículos. Bajo la iglesia hay una pequeña fuente que suele estar operativa, aunque en verano lo habitual es encontrarla seca.

El primer tramo, entre vistas abiertas

Desde el aparcamiento, la ruta sigue la carretera asfaltada en dirección sur, bordeando un pequeño embalse de agua. Desde aquí se contemplan vistas notables hacia la cordillera que une el Serrat de Porredon, el Serrat del Marquet y el Serrat de Graus, montañas de unos 700 metros de altura.

A los 300 metros, el camino gira hacia la izquierda, donde el Salt del Forat Colomer queda bien señalizado en dirección al GR-1, identificable por sus marcas blancas y rojas.

Tras otros 500 metros de descenso se llega a la Creu del Rosselló, donde un panel informativo invita al cuidado del entorno antes de tomar el desvío hacia el este.

Salt del Forat Colomer2.webp

Salt del Forat Colomer2.webp

Dejando el asfalto atrás

A partir de la Creu del Rosselló, la ruta abandona la pista asfaltada y continúa por un sendero mucho más estrecho, que ya no vuelve a tocar el asfalto hasta el regreso.

A la izquierda se alza un risco espectacular, y las vistas del horizonte transmiten esa sensación de pequeñez frente a la inmensidad del paisaje.

El descenso continúa durante 400 metros por un camino de piedras ancho y de fácil acceso, antes de entrar en un tramo en zigzag de unos 500 metros que se vuelve progresivamente más estrecho, ya dentro del bosque.

El tramo de las cuerdas

Aquí comienza la parte más singular y divertida de la ruta.

En la pared de roca hay instaladas unas cuerdas que ayudan a avanzar por un sendero cada vez más estrecho, hasta apenas veinte centímetros de ancho en su tramo final. El paso no es técnicamente difícil, pero exige cuidado, un resbalón, y terminaras en el río.

Desde el fondo ya se distingue el salto de agua, con sus pequeños saltantes y pozas formadas a lo largo del cauce.

Salt del Forat Colomer 4.webp

Salt del Forat Colomer 4.webp

La recompensa final

Tras superar el tramo de las cuerdas, aparece el Salt del Forat Colomer, donde el agua del río Odèn atraviesa la roca calcárea. El lugar tiene un halo mágico, reforzado por la tranquilidad que ofrece tratarse de una ruta poco transitada.

La temperatura junto al río suele ser bastante fresca que en el resto del recorrido, ya que el sol apenas llega a tocar las paredes de roca.

Es un buen lugar para darse un baño rápido, aunque el agua suele estar realmente fría incluso en pleno verano.

Salt del Forat Colomer3.webp

Salt del Forat Colomer3.webp

Cómo llegar

Desde Barcelona, conviene dirigirse a Solsona y subir hacia el Camping El Solsonès por la LV-4241, dirección Lladurs; antes de llegar al restaurante Cap del Pla, hay que girar a la izquierda por un camino estrecho y con curvas hasta el aparcamiento.

El trayecto dura aproximadamente 2 horas y 5 minutos.

Para quienes viajan en furgoneta, está permitido pernoctar un máximo de dos días en la zona habilitada frente a la ermita, aunque sin servicios de agua, electricidad ni vaciado de aguas grises.