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No todos los lagos están a simple vista. Lo saben bien los aficionados al senderismo de alta montaña.

Basta con un paseo por los Pirineos catalanes. En esta cordillera se resguardan parajes acuáticos tan singulares que sorprenden incluso a los aficionados a este deporte.

Sin ir más lejos, aquí hay un lago glaciar cuyo nombre ya lo dice todo: el Estany Tapat, es decir, el estanque tapado. Con este nombre se conoce esta masa de agua que ofrece una inmersión absoluta en la vertiente más salvaje de la geografía pirenaica.

Se encuentra a más de 2.100 metros y se mantiene protegido por el relieve circundante, que lo ha mantenido “tapado” durante años. Del mismo modo, eso le ha permitido su preservación.

Dónde está

L’Estany Tapat está encajonado en el fondo de un pequeño circo natural formado por picos de montaña. De allí recibe sus aguas este lago glaciar que permanece completamente invisible para el viajero hasta que se acerca a él.

Pero su origen es mucho más lejano. Se cree que su formación se remonta a los últimos periodos de glaciación cuaternaria. Por aquel entonces, las inmensas lenguas de hielo esculpieron la fisonomía de estos valles y excavaron las profundas cubetas que hoy ocupan sus aguas.

Cómo es el lago

El lago ocupa una extensión que sobrepasa las cinco hectáreas y funciona como un espejo. Sus calmadas aguas propician el reflejo del cielo pirenaico y de su entorno, formado por las crestas calcáreas y graníticas de los alrededores.

A diferencia de otros estanques próximos, el Estany Tapat destaca por mantener su fisonomía original. Aquí no hay diques artificiales, canalizaciones de hormigón ni intervenciones de ingeniería civil en sus márgenes. Es 100 % natural.

Estany Tancat VISIT VALL FOSCA

Tal vez tenga que ver con su altura y su discreción. El lago pasa desapercibido para quien no sobrevuele la zona o se acerque allí de forma voluntaria. Además, la cubeta acuática queda oculta entre las elevaciones montañosas.

Únicamente una angosta fractura en la roca permite el drenaje natural de los caudales excedentes hacia el barranco de los Minairons, unas criaturas conocidas como los Minions catalanes.

El entorno

Pero no son las únicas canalizaciones del lago. También se alimenta de las laderas que circundan el estanque, por donde desciende el agua procedente del hielo que se forma en invierno y que en verano deja ver la roca granítica combinada con materiales metamórficos de diversas eras.

En cualquier caso, si algo caracteriza al lugar es que preserva la tranquilidad de la alta montaña, algo muy apreciado por los amantes de la naturaleza.

Un acceso difícil

Mientras que los accesos principales de los parques nacionales vecinos concentran un notable volumen de excursionistas durante los meses estivales, este paraje es una excepción.

De hecho, suele quedar al margen de las guías más transitadas y de los senderos masificados, lo que ayuda a contemplar el lago con la mayor tranquilidad posible y disfrutar del paisaje.

Vistas del Estany Tancat VISIT VALL FOSCA

El mayor inconveniente es que, por esas mismas características que lo mantienen tapado, el acceso a este remanso de serenidad demanda un esfuerzo considerable.

Los caminos más frecuentados para llegar hasta aquí son bastante empinados, ya que ascienden desde las cotas bajas del valle superando desniveles pronunciados.

Cómo es el camino

Las sendas, además, pasan a través de canchales y pasos de roca viva y cruzan arroyos de deshielo y praderas de vegetación endémica antes de alcanzar la repisa terminal que revela la presencia del agua.

Esta conjunción de aislamiento geográfico, ausencia de alteraciones antrópicas y riqueza geomorfológica posiciona al Estany Tapat como un punto de obligada referencia para comprender la evolución de los lagos de la periferia alpina.

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