Vistas de la Cala Futadera

Vistas de la Cala Futadera VISIT TOSSA

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El pueblo de la Costa Brava con una cala virgen de 300 escalones: 90 metros de aguas cristalinas, acantilados y aventura

La playa mide apenas 90 metros de largo y 10 metros de ancho, pero sus aguas cristalinas no tienen nada que envidiar a las del Caribe

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Se dice que todo lo bueno cuesta y eso puede aplicarse a ciertas playas, especialmente a una de la Costa Brava para la que se debe estar preparado para acceder.

Para algunos es como descender no a los infiernos, sino acercarse al paraíso, pero para ello no se sube, se baja. Y se desciende a través de unos 300 escalones.

Este rincón idílico se encuentra entre Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols. Su nombre es Cala Futadera, una joya que incluso en temporada alta pasa desapercibida.

Como ocurre con los lugares más exclusivos, el espacio es limitado. La cala mide apenas 90 metros de largo y 10 metros de ancho, pero sus aguas cristalinas no tienen nada que envidiar a las del Caribe. De hecho, su entorno natural y su aislamiento le otorgan un atractivo aún mayor.

Dónde está

La cala está rodeada por imponentes acantilados que caen directamente sobre las aguas turquesas del Mediterráneo, junto a la arena de grano grueso característica de la Costa Brava. Vista desde las alturas, el enclave ya anticipa su singularidad: un rincón oculto entre roca y mar.

El entorno es altamente paisajístico, aunque conviene tener en cuenta que se trata de una playa de entrada pronunciada.

Un espacio especial

El acceso al mar es profundo, por lo que se recomienda precaución, especialmente en el caso de familias con niños. En días de mala mar, no se aconseja el baño.

Cuando el mar está en calma y el sol acompaña, Cala Futadera se convierte en un refugio natural para quienes buscan tranquilidad y belleza sin artificios. Su baja afluencia permite mantener un ambiente sereno incluso en pleno verano.

Cala Futadera

Cala Futadera

Uno de los elementos que explica su carácter salvaje es su acceso: los conocidos 300 escalones que deben descendirse, y posteriormente ascenderse, para llegar a la arena.

A ello se suma su uso habitual entre nudistas, lo que refuerza su sensación de libertad y aislamiento.

Con calma, sin servicios

Si se superan estos obstáculos, el entorno recompensa el esfuerzo. El fondeo de pequeñas embarcaciones, el buceo y la práctica del snorkel son actividades habituales en Cala Futadera.

No existen servicios: ni chiringuitos, ni duchas, ni baños. Sin embargo, el entorno natural actúa como principal infraestructura del lugar.

Acceso

El acceso comienza en la carretera GI-682, donde es necesario estacionar el vehículo. Desde allí, un sendero atraviesa un pequeño bosque hasta alcanzar el acantilado, donde comienza la escalera de 300 peldaños que desciende hasta la cala.

Se recomienda no ir excesivamente cargado, ya que la subida puede resultar exigente. También se aconseja llevar agua y algo de comida. La sombra de los pinares cercanos ofrece refugio en los tramos de aproximación.

Cala Futadera

Cala Futadera VISIT COSTA BRAVA

Cala Futadera no es una playa de acceso sencillo. Una opción consiste en recorrer el Camí de Ronda desde Tossa de Mar hasta Cala Giverola, en una caminata de unos 45 minutos.

Cómo llegar

Desde ese punto, un sendero adicional de unos 15 minutos conduce hasta la cala, completando un recorrido total de aproximadamente seis kilómetros.

En coche, desde Barcelona, el trayecto tiene una duración aproximada de una hora y media. Se circula por la AP-7 hasta la salida hacia Palamós y se continúa por la GI-682 en dirección a Tossa de Mar. Tras el desvío hacia Cala Giverola, se estaciona el vehículo y se continúa a pie. También existe una ruta alternativa por la C-32 hasta Blanes, enlazando después con la GI-682.

Otra alternativa es acceder por vía marítima, en embarcación privada.