Eclipse solar CANVA
La ciudad de Cataluña donde sólo la mitad de sus vecinos verán el eclipse de sol: seis kilómetos de playa, un pasado indiano y una estación modernista
Gracias al mapa interactivo elaborado por el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña, se ha podido trazar una línea muy precisa sobre qué rincones se quedarán a oscuras
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Cataluña se prepara para uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los próximos años: el eclipse total de sol que cruzará la península ibérica el próximo 12 de agosto.
No se verá en todas partes, más bien en el sur y el interior del territorio, aunque hay un dato aún más curioso: hay una ciudad catalana en la que solo la mitad de sus vecinos podrá verlo.
La ubicación de Vilanova i la Geltrú hace pensar que, en la capital del Garraf, la franja de totalidad quedará justo en el límite de su área. Eso significa que habrá que elegir bien el punto de observación, porque hay zonas en las que el eclipse total no se verá.
La razón de este particular fenómeno es que la línea de totalidad solo cubrirá una parte del municipio y que el espectáculo tendrá una duración muy breve, de apenas 10 segundos en esta zona.
Dónde se ve y dónde no
Los afortunados de verlo serán los del paseo de Ribes Roges, el parque de Baix-a-mar y los barrios del Molí de Vent y de la Collada. Esas, además, son las zonas más despejadas y sin obstáculos para poder observarlo.
Menos fortuna correrán los vecinos del Parque Comercial Vilanova, una parte de las pistas de atletismo, el campo municipal de fútbol, la Masia d’en Cabanyes, el polígono industrial Masia d’en Notari, las Caves Jaume Serra, el Pi Gros y el Mas de l’Artís.
Un barrio partido
En todos estos espacios, la alineación astronómica pasará de largo por una simple cuestión de distancia. Aunque hay un caso mucho más llamativo: el del barrio del Tacó.
Esta zona de Vilanova quedará dividida literalmente por la mitad. En una parte se podrá ver el eclipse total y en la otra, no.
Arte urbana en el barrio de Sant Joan de Vilanova AYUNTAMIENTO DE VILANOVA I LA GELTRÚ
Gracias al mapa interactivo elaborado por el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) en colaboración con la Generalitat, se ha podido trazar una línea muy precisa sobre qué rincones se quedarán a oscuras y cuáles no.
En cualquier caso, el Garraf va a ser en sí mismo una comarca dividida. Mientras el municipio vecino de Cubelles lo verá sin problemas, localidades como Sitges, Sant Pere de Ribes, Olivella y Canyelles no tendrán esta suerte.
Una ciudad ya curiosa
Claro que el caso de Vilanova, dividida, es el más curioso de todos, aunque la ciudad en sí misma ya es de un carácter especial.
Durante los siglos XVIII y XIX, la ciudad experimentó un crecimiento económico y social sin precedentes gracias al intercambio marítimo con América y, particularmente, con Cuba.
La Habana Chica
Este dinamismo se consolidó con el retorno de los indianos, quienes reinvirtieron sus capitales en la modernización de la infraestructura urbana y la vida social local.
Entre las figuras más destacadas de este periodo se encuentra Josep Tomàs Ventosa i Soler, quien emigró siendo niño y forjó una fortuna en Matanzas, Cuba, donde ejerció cargos públicos y promovió obras benéficas.
Estación de Vilanov AYUNTAMIENTO DE VILANOVA I LA GELTRÚ
En reconocimiento a su labor, se erigió una estatua en su honor en la Plaça de la Vila, que cuenta con una réplica exacta en la ciudad cubana.
Este vínculo fue tan influyente que llevó al hermanamiento oficial entre Vilanova i la Geltrú y Matanzas en 1998, un lazo que se mantiene vivo a través de diversos proyectos culturales y educativos.
Estación modernista
La riqueza de los indianos se tradujo en inversiones significativas. Regresaron financiando la construcción de escuelas, edificios públicos y monumentos, modernizando servicios y espacios culturales.
Un ejemplo fundamental es la llegada del ferrocarril, impulsada por Francesc Gumà i Ferran, otro de los indianos destacados. Su intervención impulsó el desarrollo urbano entre la zona marítima y el centro de la ciudad y permitió construir una estación de estilo modernista.
Arquitectura indiana
Esta prosperidad se expandió por toda la ciudad. Las viviendas indianas reflejan estilos que mezclan influencias europeas y caribeñas, caracterizadas por espacios amplios, balcones generosos y ornamentación de inspiración colonial.
En fachadas del centro histórico y en vías como la Rambla Principal o la Rambla de la Pau aún se observan edificaciones representativas, como la casa construida por Francesc Ferrer Ferret tras su regreso de La Habana.
Mas Vilanova Tus casas rurales
En total, cerca de un centenar de elementos patrimoniales están vinculados a este fenómeno, un pasado que hoy también es objeto de análisis por sus vínculos con el sistema esclavista de la época.
El apelativo de “La Habana Chica” comenzó a utilizarse en la segunda mitad del siglo XIX para subrayar la similitud percibida entre ambas ciudades, tanto por su arquitectura como por la notable presencia de ciudadanos que habían forjado su destino en el Caribe.
Una ruta para conocer la ciudad
Hoy en día, este pasado sigue presente a través de la Ruta dels Indianos, un itinerario a pie que permite conocer las huellas materiales de esta época, partiendo de la emblemática Plaça de la Vila y recorriendo calles salpicadas de casas señoriales.
Más allá del legado indiano, Vilanova i la Geltrú ofrece otros puntos de interés que enriquecen la visita.
Plaça de la Vila de Vilanova i la Geltrú WIKIPEDIA
Uno de ellos es el Museu Romàntic Can Papiol, que evoca la vida cotidiana de una familia acomodada del siglo XIX, así como la Biblioteca-Museu Víctor Balaguer, que alberga una vasta colección de arte y objetos históricos de gran valor.
También destaca el Museu del Ferrocarril de Catalunya, un referente para aficionados al transporte ferroviario y familias, centrado en la historia del tren.
Seis kilómetros de playa
Pero no todo es patrimonio e historia. La ciudad mantiene además una destacada oferta litoral con seis kilómetros de playas como Ribes Roges, Adarró, Sant Gervasi e Ibersol, todas ellas reconocidas con la bandera azul en los registros oficiales de 2025 y 2026.
El vínculo con el mar es constante. El puerto, todavía activo, mantiene la tradición pesquera de la zona, con actividad diaria de embarcaciones que descargan producto fresco. Y cerca de allí, varios restaurantes cocinan ese producto para el disfrute de vecinos y turistas.