Castellar de n'Hug FGC
El pueblo medieval de montaña que parece sacado de un cuento: 166 habitantes, cascadas preciosas y una iglesia románica
La vida aquí no se entiende sin la naturaleza, que forma parte de su historia y de su economía
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Hay pueblos que destacan por su paisaje, otros por su historia y algunos por esa sensación difícil de definir que hace pensar en otro tiempo. También los hay que, directamente, parecen de ficción, de cuento.
Este es el caso de uno de los pueblos más icónicos de Barcelona por su aspecto de postal. No solo por sus calles y casas de piedra, sino porque en los balcones de la mayoría de ellas cuelgan flores de colores. Y, a su alrededor, los valles lucen verdes y las cascadas bajan cargadas de agua.
Lo mejor de todo es que está en la misma provincia de Barcelona, pero lejos de la gran ciudad, a 1.395 metros de altitud, dentro del Parque Natural del Cadí-Moixeró.
Aquí no hay bullicio. Sus poco más de 160 vecinos viven con la calma que les contagia la naturaleza y disfrutan de una vida tranquila.
Pueblo de cuento
Todo aquí parece propio de un cuento medieval. Sus calles y casas empedradas, las plazas que sirven de centro de la vida social, los balcones y ventanas de madera adornados con flores… El visitante cree que está en un sueño ambientado en el pasado.
Pero para entenderlo hay que remontarse muy atrás. Castellar de n'Hug tiene documentado su origen entre los siglos X y XI. Al principio, y durante siglos, fue un lugar de paso habitual para ganaderos, arrieros y comerciantes que atravesaban el Pirineo.
Qué ver
Poco a poco, sin embargo, se convirtió en algo más. Allí se construyó la iglesia de Santa María, un templo de origen románico del siglo XI que todavía conserva parte de su estructura original.
Su campanario, de planta cuadrada, sobresale por encima del caserío y del resto del pueblo. De hecho, se distingue desde la distancia.
Calles de Castellar de n'Hug CATALUNYA TURISME
Esta no es la única construcción religiosa destacada. Allí también se encuentra otra joya del románico catalán: la iglesia de Sant Vicenç de Rus, construida en el siglo XII.
Muchos, en cambio, se acercan a Castellar de n'Hug por otra razón: la naturaleza. Como todo buen catalán sabe, aquí nace el río Llobregat.
Cascadas, fuentes y el Llobregat
No lo hace exactamente en el pueblo, sino a pocos minutos del núcleo urbano. El lugar es espectacular. El agua emerge entre las formaciones rocosas del parque natural y gana fuerza en su descenso, formando cascadas y pequeños saltos de agua.
El enclave es conocido como las Fonts del Llobregat y cada año atrae a centenares de visitantes que, especialmente durante el deshielo o tras episodios de lluvias abundantes, acuden para contemplar este espectáculo natural.
El entorno
De todos modos, las montañas del Cadí-Moixeró ofrecen mucho más, y Castellar de n'Hug es un excelente punto de partida para descubrirlas. Desde aquí parten numerosas rutas y caminos que se adentran en el parque natural o conectan con otros enclaves cercanos, como el santuario de Montgrony o la zona del Clot del Moro.
Se puede visitar en cualquier época del año, ya que cada estación ofrece una experiencia diferente. En invierno, tal vez no sea el mejor momento para caminar por algunos senderos, pero sí para esquiar en las cercanas estaciones de La Molina y Masella.
Fonts del Llobregat TURISME LILLET
En primavera y verano, el protagonismo se desplaza a los bosques, refugio ideal frente al calor. Los aficionados al senderismo y las excursiones pasean y se refrescan bajo sus árboles y junto a sus cascadas.
Un museo especial
Mientras tanto, en otoño el paisaje se transforma con los colores del bosque y los aficionados a las setas acuden en busca de su tesoro más preciado.
En cualquier caso, la vida aquí no se entiende sin la naturaleza, que forma parte de su historia y de su economía, como puede comprobarse en el Museo del Pastor o en el Concurso Internacional de Perros Pastores, que se celebra cada verano.
Cómo llegar
Hay que visitarlo, sin duda. Los más pequeños sentirán que están en el pueblo de La Bella y la Bestia o en cualquier otro cuento de Disney sin salir de Barcelona.
Está a unas dos horas de viaje, dependiendo de la ruta elegida y del tráfico. Se puede llegar por la C-58 o por la AP-7, aunque en ambos casos hay que enlazar con la C-16 hasta tomar el desvío de la carretera B-402, pasado Guardiola de Berguedà, que asciende directamente hasta Castellar de n'Hug.