El refugio de Manolo García.jpg CRÓNICA GLOBAL
El pueblo español que se ha convertido en el refugio de Manolo García: tiene 600 habitantes y un entorno natural privilegiado
El cantante vive en una casa tradicional rehabilitada respetando la arquitectura popular de la sierra, sin elementos ostentosos ni grandes transformaciones
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Lejos de los focos, del ruido de los grandes escenarios y del ritmo acelerado de la industria musical, el cantante Manolo García ha encontrado un lugar al que llamar su refugio.
En su Barcelona natal está difícil; tampoco en Cadaqués, Calella u otro punto de la Costa Brava. Tampoco se ha ido a San Fernando, haciendo honor a su canción, sino al interior de la provincia de Albacete.
Allí, en Férez, ha encontrado un espacio de calma. Tampoco hay mucho lugar para el caos: aquí, en este pequeño municipio de la Sierra del Segura, hay poco más de 600 habitantes y ninguno atosiga al catalán.
García lleva aquí una vida tranquila y discreta y, sin ser un anónimo, es tratado como un vecino más. Pero ¿por qué Férez?
La historia de García
El exvocalista de El Último de la Fila mantiene una vinculación profunda con esta localidad manchega. Sus padres eran originarios de la zona: su madre es de Férez y su padre, de la cercana Socovos. Fue más tarde, en la década de 1950, cuando emigraron a Cataluña en busca de oportunidades.
El cantante ya nació en Barcelona, pero sus padres nunca rompieron el vínculo con sus raíces albaceteñas y contagiaron a su hijo de esa nostalgia del pueblo. Con el paso del tiempo, el músico ha reforzado esa conexión hasta convertir el municipio en su principal espacio de retiro.
Qué encuentra aquí
En Férez, García se aleja de la imagen de artista multitudinario para integrarse en la vida cotidiana del pueblo. Allí pasa largas temporadas, especialmente en verano, dedicado a actividades alejadas del espectáculo.
La composición musical sigue presente, pero comparte protagonismo con otra de sus grandes pasiones: la pintura. En este entorno natural y silencioso encuentra las condiciones necesarias para desarrollar su faceta más introspectiva.
Vistas de Férez WIKIPEDIA
El municipio ofrece un paisaje acorde con esa búsqueda de tranquilidad. Situado en una zona montañosa, destaca por su riqueza natural, con abundancia de agua, pinares y encinares que configuran un entorno de gran valor ecológico.
Su entramado urbano conserva un aire medieval, con calles estrechas y empinadas, fachadas de mampostería y una estructura que invita a recorrerlo sin prisa, eso que llaman turismo lento.
Dónde vive
La vivienda del artista en la localidad responde también a esa filosofía. Se trata de una casa tradicional rehabilitada respetando la arquitectura popular de la sierra, sin elementos ostentosos ni grandes transformaciones. Su estilo de vida en Férez es sencillo y cotidiano, marcado por paseos por la naturaleza, jornadas de trabajo creativo y una relación cercana con los vecinos.
Su presencia no altera el ritmo del pueblo, en parte porque él mismo evita cualquier gesto de protagonismo. Habitantes del municipio señalan que no es extraño verle en la plaza conversando o realizando compras en comercios locales.
Qué hay en Férez
Es normal, Férez, ofrece al visitante un conjunto patrimonial y natural que contribuye a su singularidad. Entre sus principales atractivos se encuentra la Iglesia Parroquial de la Asunción, construida en el siglo XVI, que alberga un destacado órgano histórico.
A ello se suman diversos enclaves naturales como el Arroyo de la Mora, un puente de piedra tradicional o varios miradores desde los que se observa el paisaje montañoso de la comarca.
La combinación de patrimonio, entorno natural y baja densidad de población lo hacen ideal para refugiarse. Porque García es partidario de los tiempos lentos.
En sus conciertos, el catalán subraya esa necesidad de parar, también a nivel musical. Aboga por la escucha y no por el consumo de la música, por desconectar de la hiperconexión. Igual que él hace en Férez.