El pueblo más bonito del mundo según la ONU, Rupit

El pueblo más bonito del mundo según la ONU, Rupit CANVA

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El pueblo español más bonito del mundo: conserva un castillo medieval del siglo XI y casas de piedras del siglo XVI

La OMT ha destacado especialmente el compromiso de Rupit i Pruit con el turismo sostenible

El pueblo español medieval declarado Conjunto Histórico: tiene un puente románico del siglo XI y un antiguo castillo condal

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Aunque hay lugares que destacan por encima de otros, ya sea por su patrimonio, gastronomía o encanto, todos tienen algo por lo que merecen ser visitados. Y, aunque hay algunos que son cero turísticos, estos también tienen algo que los hace especiales.

En Cataluña se ubica un pequeñito pueblo que es de lo más bonito, enclavado en el corazón del Collsacabra, en el norte de la comarca de Osana, que parece sacado de cuento y el cual ha sido elegido durante dos años consecutivos como “el más bonito del mundo”. Te ofrece varias cosas ideales que puedes conocer en un fin de semana. Se trata de Rupit i Pruit.

La OMT ha destacado especialmente el compromiso de Rupit i Pruit con el turismo sostenible. El municipio controla la afluencia de visitantes mediante un sistema de aparcamiento regulado y fomenta el consumo local.

Qué ver en Rupit i Pruit

Rupit es uno de los pueblos más antiguos de la comunidad catalana, que conserva su esencia medieval a través de sus calles empedradas y sus casas rústicas de piedras del siglo XVI. A pocos kilómetros, un conjunto diseminado de masías, conocido como Pruit, evoca los tiempos en los que la riqueza estaba íntimamente relacionada con la tierra.

Además, según recoge la web del Ayuntamiento, Rupit cuenta con el distintivo de Pueblo con Encanto de la Agencia Catalana de Turismo, el cual únicamente se otorga a municipios que presentan un atractivo o belleza especial, en su conjunto, que cautiva y enamora al visitante y que viene dado precisamente por la conjunción de aspectos y elementos arquitectónicos, urbanísticos, patrimoniales, medioambientales y turísticos.

Este pequeño pueblo tiene uno de los mayores atractivos, el puente colgante que se construyó en 1945 y es el punto más fotografiado -y fotogénico- del municipio. Asimismo, las casas de piedra seca erigidas en el siglo XVII, la Plaza Mayor o la iglesia barroca de Sant Miquel, desde cuyo campanario se aprecian las mejores vistas sobre el pueblo, son otros de los atractivos que engatusan a los visitantes.

Mientras, que otro de los destacados, es el conocido castillo de Rupit, una fortaleza medieval del siglo XI, ubicado en lo alto de la colina. Según explica la web de Art Medieval, el dominio del castillo estuvo en manos de la rama principal de la familia Cardona hasta el año 1276, cuando Ramon Folc V lo dejó en testamento a su segundo hijo Bernat Amat.

Este lo dejó a su hijo Ramón Amat, que al morir lo legó a su cuñado Ramón Roger II de Pallars. En 1369, Gilabert de Cruïlles adquirió el castillo y en 1681 Carlos II creó el título de Marqués de Rupit.