El pueblo catalán que conquista el festival de Berlín de la mano de Pamela Anderson
El pueblo catalán que conquistó el festival de Berlín de la mano de Pamela Anderson
El equipo de rodaje se instaló durante semanas en el Moianès, que se convirtió en una extensión de Hollywood
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Poco esperaban los habitantes de Castellterçol, un pequeño pueblo de Barcelona de apenas 2.700 habitantes, que un día los iba a visitar Pamela Anderson, pero mucho menos que juntos triunfarían en el mítico festival de cine de Berlín. En cambio, ha sucedido.
La alfombra roja de la Berlinale ha dado la bienvenida a la estrella de Hollywood y, con ella, a la cinta Rosebush Pruning, la nueva y perturbadora película del brasileño Karim Aïnouz rodada, en parte, en el municipio del Moianès.
El filme compite en la sección oficial por el prestigioso Oso de Oro y, a la espera de que se sepan los ganadores, tiene oportunidades para llevarse un galardón o, como mínimo, triunfar en taquilla.
La película no solo está liderada por la ex vigilante de la playa; Anderson está rodeada de un equipo de estrellas entre las que se encuentran, entre otras, Elle Fanning, Jamie Bell, Riley Keough, Callum Turner y la española Elena Anaya.
De qué trata
En Rosebush Pruning, Anderson interpreta a la matriarca de una familia de la alta sociedad neoyorquina que, curiosamente, lleva seis años instalada en una lujosa mansión. Una casa que, curiosamente, está en Castellterçol.
Su personaje es el eje sobre el que bascula una trama de perversión, manipulación y decadencia. Es una familia de parásitos ricos que, mientras el mundo exterior sigue su curso, se dedica a holgazanear, gastar dinero en ropa de marca y escuchar música a todo volumen, esperando el colapso definitivo tras la supuesta muerte de la madre.
Vecinos, encantados
Para lograr esa atmósfera surrealista y claustrofóbica, el equipo de rodaje se instaló durante semanas en el Moianès en otoño de 2024, que se convirtió en una extensión de Hollywood.
La presencia de tantas estrellas sacudió la tranquilidad del pueblo. "Es raro ver todo este repertorio de actores juntos, y que encima esté Pamela Anderson es top", comentaba un trabajador de la zona durante la filmación. Aun así, fueron respetuosos con todos y respetaron su trabajo.
Vistas de Castellterçol FEM TURISME
Ellos también lo hicieron. Durante su paso por el municipio, estuvieron en una de las construcciones más icónicas, emblemáticas y cinematográficas del lugar, la llamada Casa Kubric.
Bajo este nombre de cine se esconde una joya del racionalismo catalán situada a las afueras de Castellterçol. Fue construida entre 1969 y 1975 y diseñada por el arquitecto Robert Terradas.
Cómo es la casa del rodaje
El resultado es una imponente estructura de cristal, piedra y madera que se extiende sobre 20.000 metros cuadrados de naturaleza.
Su nombre no es casual; al igual que el cineasta Stanley Kubrick, la casa es un canto a la simetría y un lugar perfecto para una puesta en escena geométrica.
Cuánto cuesta el alquiler
En el filme, la casa funciona como una jaula de oro. Sus 1.800 metros cuadrados, con escaleras flotantes, chimeneas suspendidas y techos de doble altura, sirven para retratar la desintegración de esta familia disfuncional.
La Casa Kubric, que puede alquilarse por unos 1.300 euros la noche, se ha convertido en un lugar de peregrinación para los amantes del cine que buscan experimentar el mismo lujo decadente que Pamela Anderson y su "familia de pervertidos" disfrutaron (o sufrieron) frente a las cámaras.
Casa Kubric
Pero Castellterçol no es solo un plató de cine; el municipio es famoso también por méritos propios, especialmente por su aire puro y sus rutas de senderismo.
En cualquier caso, gracias a Rosebush Pruning ha quedado inmortalizado en el celuloide como el escenario donde una de las mujeres más famosas del mundo, Pamela Anderson, decidió completar su metamorfosis artística.
Cataluña, plató de cine
Berlín ha caído rendido ante esta mezcla de surrealismo brasileño, guion griego y alma catalana. El pueblo de los 2.000 habitantes ya ha conquistado Berlín, ahora solo queda esperar si el Oso de Oro también querrá mudarse a vivir a Castellterçol.
Además de la mansión de Castellterçol, el filme muestra paisajes emblemáticos como el teleférico de Montjuïc en Barcelona y localizaciones en Platja d'Aro, convirtiendo a Cataluña en un personaje más de esta tragedia moderna. Una apuesta por localizaciones reales, lejos de los decorados de estudio de Hollywood, que confirma a Cataluña como un nuevo escenario cinematográfico.