Pico Carlit

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Viajes

La mejor ruta de senderismo de Cataluña: es una de las montañas más visitadas de los Pirineos

Uno de los itinerarios más bonitos del territorio, cuya cima pertenece al departamento francés y hace casi 3.000 metros de altitud

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Hacer senderismo por Cataluña es una experiencia, especialmente, enriquecedora por la extraordinaria diversidad de paisajes que concentra en un territorio relativamente reducido. Desde los Pirineos con sus cumbres, valles y lagos de alta montaña hasta los caminos de ronda de la Costa Brava. Pasando, también, por parques naturales como Montserrat, el Montseny o el Delta del Ebro.

A ello se suma una extensa red de senderos bien señalizados, un clima mayoritariamente favorable y la posibilidad de combinar la actividad física con el descubrimiento del patrimonio cultural: pueblos con encanto y una gastronomía local de gran calidad. Esto convierte cada ruta en una vivencia completa tanto a nivel natural como cultural. 

El pico de Carlit

El Carlit, con sus 2.921 metros de altitud, es una de las montañas más visitadas del Pirineo, situada en la región francesa de Occitania. No tiene nada que envidiar a las grandes montañas, como el Aneto, la Pica d'Estats o el Monte Perdido.

Destacamos del itinerario la gran belleza del entorno y los paisajes idílicos por los que transcurre. El recorrido consta de dos partes muy diferenciadas. Durante la primera parte, el sendero avanza sin salvar grandes desniveles. El camino, que se inicia en el embalse de las Bulloses, recorre la decena de lagos que forman la zona lacustre y que nos hacen disfrutar de esta primera parte del itinerario.

La segunda parte es mucho más empinada. Al llegar cerca del Tossal Colomer y del lago Sobirá empieza el gran desnivel y se requiere de un mayor esfuerzo para alcanzar finalmente la cima.

Vista desde la cima

Vista desde la cima WIKIPEDIA

Ruta de cinco horas

El tiempo total efectivo de la excursión es de unas cinco horas, con aproximadamente tres horas de ascensión y dos de descenso. Hace que sea una actividad asumible en una sola jornada para montañeros con una condición física adecuada.

La dificultad está catalogada como alta. Aunque no presenta grandes complicaciones técnicas, incluye algunos pasos de trepada muy sencillos. Con un aumento notable del desnivel en la segunda mitad del recorrido, donde es necesario progresar por la arista para alcanzar la cima.

Puede realizarse durante todo el año y es una clásica tanto en verano como en invierno, cuando se practica habitualmente con esquís de montaña o raquetas de nieve. En cualquier época es recomendable llevar crampones y piolet, ya que es frecuente encontrar nieve en canaletas y zonas umbrías.

Alternativas a la ruta

Como alternativas, existe la posibilidad de ascender al Carlit desde el lago de Lanós, una opción más dura, o de alargar la excursión durante el descenso pasando por los lagos Sobirá, Trebens y Castellar, enlazando con el lago de las Dugues.

Otra variante interesante consiste en descender desde el collado Colomer por la Coma dels Forats hacia el desierto del Carlit y el lago Llat. Una opción especialmente recomendable en invierno por ser más segura y menos concurrida.

En verano, la ruta clásica desde las Bulloses es muy frecuentada, aunque incluso sin alcanzar la cima es posible disfrutar de un atractivo recorrido entre los lagos de la zona lacustre.

Hacer senderismo es salud

Practicar senderismo aporta beneficios físicos sobresalientes, respaldados por investigaciones científicas recientes. Caminatas en terreno natural aumentan la frecuencia cardíaca y la circulación, fortaleciendo el corazón y reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares crónicas como la hipertensión, la diabetes tipo 2 y la obesidad al mejorar la función cardiorrespiratoria y favorecer un gasto calórico sostenido.

Además, implica trabajo de múltiples grupos musculares, mejora el equilibrio y la coordinación por los terrenos irregulares y puede contribuir a un sistema inmunológico más fuerte.

Estudios integradores y revisiones de la literatura científica señalan mejoras en la función cardiovascular. Así como, también, la disminución de marcadores de riesgo de enfermedad y beneficios en la resistencia física en personas que practican senderismo con regularidad.