El Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre, publicado en el BOE el 7 de octubre y en vigor desde el día 8, introduce el cambio más profundo en años en la Ley de Arrendamientos Urbanos. La norma afecta de lleno a los alquileres de temporada y por habitaciones, limita las subidas de renta hasta finales de 2027 y prohíbe repercutir al inquilino determinados gastos. Para propietarios e inquilinos que alquilan sin intermediarios, la consecuencia práctica es clara: muchos de los modelos de contrato que circulan por internet han quedado desfasados.
Qué cambia en los contratos de alquiler
El alquiler de temporada pasa a regularse como «vivienda temporal» dentro de la LAU. A partir de ahora exige una causa real y acreditable de desplazamiento —cuya prueba corresponde al arrendador—, una duración superior a 31 días y, como regla general, no superior a 12 meses. Si falta esa causa, se superan los 12 meses sin justificación o se encadenan más de dos contratos entre las mismas partes sobre la misma vivienda, el contrato pasa a considerarse de vivienda habitual desde el inicio, con todas sus garantías para el inquilino.
El alquiler por habitaciones también queda dentro de la LAU: la suma de las rentas de todas las habitaciones no podrá superar la renta de la vivienda completa y, en zonas tensionadas, se aplicarán los límites de precio correspondientes.
En cuanto a la renta, en las anualidades que se cumplan entre el 8 de octubre de 2026 y el 31 de diciembre de 2027 no podrá subir si ya supera el índice de referencia estatal; en el resto de casos se aplicará lo pactado sin superar el IRAV y, si no hay pacto, la subida máxima será del 2 %. Además, ya no se pueden trasladar al inquilino los gastos de gestión inmobiliaria ni de formalización del contrato, ni los tributos de la vivienda, y se incorpora una prórroga extraordinaria que el inquilino puede solicitar por anualidades.
Los contratos firmados antes del 8 de octubre mantienen su régimen hasta su vencimiento, pero cualquier contrato nuevo o renovación debe ajustarse ya a las nuevas reglas.
Modelos gratuitos adaptados a la nueva normativa
Ante este escenario, el portal Legal Inmobiliaria, especializado en contratos inmobiliarios, ha actualizado sus plantillas a la última normativa. Cualquier particular puede descargar sin coste un modelo de contrato de alquiler gratis para rellenar, así como un modelo de contrato de arras, ambos redactados por abogados.
Para quienes necesitan más seguridad, la plataforma ofrece versiones profesionales para casos concretos —alquiler de temporada, alquiler de habitaciones o vivienda habitual— y servicios de revisión del contrato por un abogado desde 49 euros, o de redacción a medida, con precios cerrados y pago online.
«Con este cambio legal, firmar con una plantilla antigua puede salir caro: un contrato de temporada mal planteado puede acabar tratándose como vivienda habitual, con la duración y las prórrogas que eso implica», explican desde Legal Inmobiliaria. «Nuestro objetivo es que cualquier propietario o inquilino tenga acceso a un contrato correcto, actualizado y gratuito, y que solo pague por asesoramiento cuando de verdad lo necesite».
También herramientas para la compraventa
Además de los contratos de alquiler, el portal reúne recursos para quienes compran o venden una vivienda, como modelos de contrato de arras, la revisión de arras por 59 euros y una calculadora de plusvalía municipal que permite estimar de forma gratuita el impuesto que se paga al ayuntamiento al vender o heredar un inmueble, comparando el método objetivo y el real.
Legal Inmobiliaria, con sede en A Coruña, combina plantillas de descarga gratuita, contenidos divulgativos sobre la normativa de vivienda y servicios jurídicos online a precio cerrado para particulares de toda España.
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