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Trump, furioso con Sánchez, Meloni y Macron, piensa en salir de la OTAN

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A la hora de cerrar esta edición, el presidente norteamericano Donald Trump aún no ha pronunciado el discurso sobre su última decisión respecto a la guerra en Irán que había prometido para ayer a última hora de la tarde (hora de Washington, madrugada en España).

Tampoco es que se pueda decir que lo que diga será determinante, porque Trump cambia de opinión cada dos por tres. Pero lo que tanto él como Marco Rubio, su secretary of State, o sea ministro de Asuntos Exteriores, han reiterado es su gran decepción con los socios de la OTAN. Especialmente con Pedro Sánchez, por no permitir el uso de las bases militares de EEUU en España y oponerse en todos los foros a la guerra, pero también con la italiana Giorgia Meloni, que también le veda a los EEUU el uso de sus bases en Sicilia para bombardear Teherán, y con Keir Starmer, el primer ministro británico, y con Emmanuel Macron, el presidente francés.


EEUU está calibrando más en serio que nunca la posibilidad de romper con la OTAN, como nos recordaba ayer Lyse Doucet, jefa de Internacional de la BBC

De todas las amenazas en el arsenal del presidente Trump, una de las más frecuentes es abandonar la alianza militar de la OTAN. Ya estuvo a punto de hacerlo durante su primer mandato.

>> El ex secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo en sus recientes memorias On My Watch que ‘vimos señales claras de que Trump se estaba preparando para cumplir su amenaza’.

>> Al final, Trump no pronunció el discurso que la Casa Blanca había redactado, según se informó, para una retirada de EEUU.

>> Esta vez, en su segundo mandato, Trump está aún más enfadado, ya que los miembros de la OTAN se resisten a unirse a una guerra sobre la que no fueron consultados y cuyos objetivos aún no comprenden.

>> Pero algunos, incluido el Reino Unido, saben que necesitan implicarse en ciertos frentes, incluida la defensa de aliados árabes, así como ayudar a mantener abierto el vital estrecho de Ormuz.

>> Esta nueva crisis volverá a reforzar la determinación de los países europeos y de Canadá de fortalecer sus propias defensas.

>> Pero sigue existiendo ese hecho frío y contundente: el poderío militar de Estados Unidos importa —y mucho—. El actual jefe de la OTAN, Mark Rutte, también es llamado el “susurrador de Trump” y tiene que hacer todo lo posible para mantener al presidente estadounidense de su lado”.

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos Europa Press

Hasta aquí, Doucet, de la BBC. Patrick Illinger, corresponsal en Madrid del socialdemócrata Süddeutsche Zeitung (Periódico del sur de Alemania) escribía ayer que la decisión del presidente del Gobierno español de vetar a los EEUU el uso de sus bases para bombardear Irán lo conduce por un camino peligroso: “Le ganará apoyo —más de lo que influirá en el curso de la guerra—… Sin embargo, pese a todo el apoyo emocional al rumbo de Sánchez, el peor escenario sería un colapso rápido de la OTAN. Trump no gobernará para siempre; su respaldo en su propio país está disminuyendo. El objetivo principal de la política europea debería ser, por tanto, preservar la alianza más allá de su mandato. Si esto funciona mejor con una postura firme (Sánchez) o con un enfoque más cauteloso (Merz), lo sabremos en un máximo de tres años”.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre de la OTAN de julio de 2018, en Bruselas.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre de la OTAN de julio de 2018, en Bruselas. HORST WAGNER (EFE)

Desde luego, sería una curiosa paradoja que, después de los juegos malabares que tuvo que hacer el PSOE de Felipe González en 1982 para meternos en la OTAN, sea otro presidente del Gobierno del mismo partido quien no sólo nos saque de ella, sino que se erija en su agente destructor, al darle a Trump la excusa para abandonarla.

Seguido, entre otros ya citados, por la señora Meloni, que hasta hace poco tan cercana parecía con “el Donald”. La negativa de Roma a permitir que aviones estadounidenses hagan escala en la base aérea de Sigonella, en Sicilia, de camino a Oriente Medio, recibe plena aprobación por parte del venerable rotativo italiano Corriere della Sera: “La explicación del palacio de gobierno y la declaración oficial del ministro de Defensa, Guido Crosetto, marcan un punto de inflexión significativo… Naturalmente, el Gobierno se esfuerza en subrayar que las relaciones con los aliados estadounidenses son sólidas y se basan en una ‘cooperación leal y sin restricciones’. Pero después de que España tomara una decisión similar y Francia se negara a permitir el paso por su territorio de aviones con destino a Israel, en un momento de gran crisis internacional, Italia ha demostrado una distancia crítica y necesaria”.

Donald Trump, presidente de EEUU

Donald Trump, presidente de EEUU Europa Press Washington, DC

El gran diario conservador croata Večernji list sostenía ayer que el daño a la OTAN proviene, principalmente, de una sola fuente: “Independientemente de cómo termine la guerra de Trump contra Irán, incluso si termina mañana de la mejor manera posible (lo cual es poco probable), la OTAN ha sufrido otro golpe, porque el presidente de la nación más grande y poderosa de la alianza la ha descrito como una alianza de cobardes… Todos los errores y mentiras que Trump está repitiendo ahora ya se han visto antes de una forma u otra, pero esta política equivocada y engañosa destinada a provocar la autodestrucción de la OTAN es verdaderamente inédita… ¿Hay alguien que pueda salvar a la OTAN del castigo que Trump le está infligiendo con tanta dedicación y persistencia?”.


Veremos qué será del desorden mundial sin la OTAN, y hasta qué punto quedaría Europa expuesta sin el paraguas de protección que le proporciona. Otros grandes periódicos editorializan o especulan sobre el tema. Pero no cito ninguno más, porque no recogen, ni siquiera mencionan, la sospecha, generalizada en determinados foros sociales y que yo mismo comparto: Donald Trump es un agente secreto de Rusia, al servicio de los intereses de Vladímir Putin. Sólo esto explicaría sus maniobras para debilitar a los Estados Unidos, hacerle perder amigos y aliados, sembrar la discordia en Occidente y combatir a la UE. Sólo su gran estupidez no explica semejante pifostio.