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¿Qué sucederá mañana en el mundo? ¿Cómo nos afectará a nosotros? Naturalmente, nadie lo sabe, el porvenir puede estar ya escrito, pero es impredecible. Pese a ello, algunos procuran hacer previsiones razonables, amparadas en datos y en tendencias.

El Atlantic Council, uno de los más importantes think tanks sobre asuntos de la política internacional, creado en 1961 y con base en Washington, que se financia con apoyo de numerosos gobiernos y empresas, acaba de publicar las previsiones de un enorme y distinguido panel de politólogos y geoestrategas de numerosos países, sobre las pautas más decisivas en la vida política mundial en los próximos diez años.

La ambiciosa encuesta sobre cómo va a cambiar el mundo y qué podemos esperar se realizó en noviembre y diciembre de 2025 y se ha publicado esta semana.

En su resumen del amplísimo informe, del que aquí publicamos algunos extractos significativos, Atlantic Council señala que, “los encuestados en general manifiestan un ánimo sombrío: el 63% considera que el mundo en 2036 estará peor que ahora. Los 447 participantes de la encuesta eran ciudadanos de 72 países. Aproximadamente la mitad, ciudadanos estadounidenses; más de una quinta parte procedía de Europa y algo menos de una quinta parte provenía de países del llamado Sur Global. Los encuestados eran mayoritariamente hombres y de mayor edad y estaban distribuidos entre el sector privado, organizaciones sin fines de lucro (centros de estudios, grupos influyentes, organizaciones no gubernamentales), gobiernos, instituciones académicas o educativas, consultorías independientes e instituciones multilaterales”.

A continuación, resumimos las conclusiones más importantes de la encuesta:



1/ China superará económicamente a Estados Unidos, y aumenta la preocupación por un conflicto en Taiwán. El 40% prevé otra guerra mundial.

La mayoría de los encuestados no cree que en 2036 Estados Unidos sea la potencia dominante del mundo; solo el 7% afirma que lo será. Y aunque un porcentaje aún menor (4%) cree que será China la potencia global dominante, nueve de cada diez de los expertos consultados prevé que estas potencias competirán por la supremacía, ya sea en un mundo bipolar dividido, en gran medida, en bloques alineados con China y con Estados Unidos, o en un mundo multipolar con múltiples centros de poder.

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos Europa Press

2/ Se espera que la OTAN perdure, pero experimente cambios fundamentales. En medio de importantes altibajos para la OTAN durante el primer año de la segunda administración de Trump —desde los compromisos de aumentar el gasto en defensa en la cumbre de La Haya en 2025 hasta el enfrentamiento entre Dinamarca y Estados Unidos por el estatus de Groenlandia—, los encuestados están divididos a partes iguales sobre si la Alianza será más o menos influyente dentro de diez años.

“Detrás de estas respuestas ambiguas sobre el poder futuro de la OTAN hay una clara y significativa proporción de dudas respecto al futuro de la propia Alianza: casi la mitad de los encuestados (44%) cree que en 2036 la OTAN ya no existirá en su forma actual. Entre este grupo que anticipa cambios fundamentales, la mitad (51%) prevé que una OTAN reconfigurada será menos influyente que la alianza actual”, dice el informe.



3/ Muchos encuestados imaginan una Rusia debilitada, sumida en un conflicto “congelado” en Ucrania.

Solo el 34% de los encuestados cree que la guerra terminará en términos mayormente favorables para Rusia, una disminución significativa frente al 47% que respondió así en la encuesta del año anterior. En cambio, algo más de la mitad de los encuestados ahora piensa que la guerra finalmente se convertirá en un conflicto congelado (frente al 43% registrado un año antes).

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, en una imagen de archivo EFE / EPA / MIKHAIL METZEL / KREMLIN POOL / SPUTNIK

4/ La inteligencia artificial (IA) podrá igualar las capacidades humanas, mientras aumentan las preocupaciones sobre el impacto de la tecnología.

Los encuestados esperan que la IA avance rápidamente durante la próxima década. Una clara mayoría (58%) cree que, para 2036, el mundo habrá superado los actuales sistemas de IA predictiva y generativa para alcanzar la inteligencia artificial general (AGI), definida en la encuesta como “un sistema de inteligencia artificial que iguala o supera las capacidades cognitivas de los seres humanos en cualquier tarea”, uno de los objetivos más ambiciosos que actualmente persiguen las empresas de IA.



5/ Más países con armas nucleares —incluido Irán, pese a la guerra entre Israel e Irán—, aunque no necesariamente hayan de usarse.

Los encuestados predicen de manera abrumadora una proliferación de armas nucleares en la próxima década: el 85% cree que en este periodo otros países adquirirán este armamento. El país más citado como próximo miembro del “club nuclear” es Irán, señalado por el 66% de quienes anticipan la expansión nuclear, lo que indica una suposición generalizada de que la guerra librada el pasado verano por Israel y Estados Unidos para destruir el programa nuclear iraní no extinguió de manera definitiva dicho programa ni las ambiciones nucleares de Teherán. Este hallazgo también puede explicar por qué el segundo país más mencionado para obtener armas nucleares en los próximos diez años (elegido por el 53% de quienes prevén proliferación) es el rival y vecino de Irán, Arabia Saudí.



6/ Europa será más autónoma, pero seguirá rezagada frente a China y Estados Unidos.

Los encuestados se muestran escépticos respecto a las perspectivas de la UE de integrarse en el grupo de las principales potencias mundiales. Ninguno prevé que la UE se convierta en la principal potencia militar del mundo en 2036, algo que no sorprende dada su historia como unión económica.

Apenas el 8% de los encuestados predice que el euro logrará grandes  avances frente al dominio del dólar estadounidense en la próxima década. Las criptomonedas, el renminbi (moneda china) y el oro obtuvieron mejores valoraciones como posibles competidores del dólar. Una minoría significativa de los encuestados (22%) prevé que hacia 2036 la UE se habrá fragmentado.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen PHILIPPE BUISSIN / EUROPEAN PARLIAMENT

7/ Los encuestados ven venir guerras por el agua, a medida que el calentamiento global supera umbrales clave y la cooperación climática se enfría.

Solo el 17% de los encuestados señala el cambio climático como la mayor amenaza individual, frente al 30 por ciento que menciona la guerra entre grandes potencias. Además, solo el 19% cree ahora que el cambio climático generará el mayor aumento de la cooperación internacional en la próxima década, ligeramente por detrás de la gobernanza tecnológica (20%) y muy por debajo del 49% que lo señaló hace apenas dos años.



8/ Muchos de los expertos consultados prevén el deterioro de las instituciones internacionales a medida que la democracia se debilita.



9/ Es probable que el dólar siga siendo la moneda de referencia mundial, pero conviene prestar atención a las criptomonedas.

En la actualidad, hay un intenso debate entre los economistas sobre si el dólar estadounidense podrá conservar su estatus como principal moneda de reserva mundial —posición que ocupa desde la Segunda Guerra Mundial—.

Aunque es probable que el dólar siga siendo la moneda preferida en 2036, aproximadamente el 80% de los encuestados prevé que en los próximos diez años otras monedas, materias primas o activos, ganarán terreno frente al dominio del dólar.