Según la interpretación de algunos medios, el independentismo ha superado la fase del duelo y comienza a nutrirse de jóvenes que eran niños cuando la desfeta de octubre del 17 y desconocen los pormenores de aquellos días. Ignorantes, sostienen con razón que el mundo comenzó ayer y que el pasado no les incumbe.
La estrategia propagandística del independentismo ha experimentado un giro. Las nuevas generaciones delante y los veteranos, fuera de plano. Quienes se dirigen al público desde el escenario montado por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium en la plaza de Cataluña no son jóvenes promesas precisamente, pero no hay movimiento sin contradicciones.
La que pretende ser corriente central del independentismo se contempla a sí misma como el no va más en materia de urbanidad, de ahí que todas sus manifestaciones sean cívicas, pacíficas y festivas. Al menos sobre el papel.
Ayer no fue una excepción. ¿Que se quemó una bandera de España en el escenario? Una performance como otra cualquiera. Hay medios ni siquiera reparan en el incidente, nada nuevo bajo el sol en la tierra del "puta España".
El número de la quema de bandera se interpretó como colofón del acto central de la Diada independentista y fue llevado a cabo por tres encapuchados con el puño en alto. Libertad de expresión a la manera independentista, siempre tan abierta, tan acogedora y tan tolerante.
Los patrocinadores del evento flamígero dieron el do de pecho en sus apelaciones contra el odio, contra la extrema derecha y contra Silvia Orriols. Las magras huestes de Aliança Catalana en la manifestación caminaban a una prudente distancia del grueso de participantes, pero no se sabe quiénes eran los apestados y quiénes los seres de luz.
Hubo más. Los Mossos defendiendo a los miembros de Núcleo Nacional que se manifestaban en la Diagonal con el paseo de San Juan y disturbios menores tras la tradicional exhibición de la ANC y Òmnium que congregó a 45.000 manifestantes según las estimaciones de la Guardia Urbana. ¿Mucho? ¿Poco? 19.000 más que el año pasado.
Portada de 'El Periódico' del 12 de septiembre
"La Diada se convierte en una alerta contra Aliança: “Si Cataluña deja de ser tierra de acogida, pierde su razón de ser”", titula al respecto El Diario.
En el sumario se dice que "El independentismo tradicional, el PSC y los Comuns recuperan el “Cataluña, un solo pueblo” de hace 50 años como lema, mientras Òmnium propone “un gran acuerdo del catalanismo democrático” ante el avance de los ultras".
El texto es de Oriol Solé Altimira y arranca así: "Pocos la han mencionado por su nombre, pero Aliança Catalana ha sido una de las protagonistas de la Diada. No por su capacidad de movilización en la calle, sino porque el catalanismo y el independentismo han encendido definitivamente las alarmas ante el avance de la extrema derecha".
"La jornada ha mostrado que existe consenso en advertir contra el auge de los de Sílvia Orriols, pero el contexto preelectoral impide ir más allá. Cataluña no es distinta a tantos países de Europa y tampoco encuentra la tecla para frenar la ola ultra".
"Desde el expresident Jordi Pujol al actual jefe del Govern, Salvador Illa, pasando por Junts, ERC, la CUP, la ANC, Òmnium Cultural y los Comuns: las llamadas a la cohesión del catalanismo y a no ceder ante los “discursos de odio” se han repetido a lo largo de la jornada. Este año, además, se cumplían 50 años de la Diada en la que todo el catalanismo salió a la calle en Sant Boi de Llobregat por primera vez tras el franquismo. La Generalitat y varios partidos han pedido recuperar el espíritu de unidad de esa jornada histórica".
Líneas después, se explica que "las cifras de este viernes confirman una vez más la desmovilización independentista: en Barcelona los asistentes han sido 45.000 personas, según la Guàrdia Urbana (el año pasado, marcado por la lluvia, fueron 28.000). Además, en los discursos políticos de la jornada que antes monopolizaban los planes soberanistas ahora se habla de extrema derecha, servicios públicos y la obra del Govern de Illa".
Solé Altimira también escribe que "el apelativo a “un solo pueblo” que, igual que en la Diada de Sant Boi, han repetido todos los partidos este año es más un ideal retórico que una realidad (si es que alguna vez lo fue). Cataluña ha cambiado mucho desde aquel 1976, pero hoy las altas tasas de desigualdad, la crisis de vivienda y el debilitamiento de servicios públicos esenciales son obstáculos a la cohesión social y, a la vez, el caldo de cultivo ideal para Aliança y Vox, como ocurre en toda Europa con las formaciones ultras".
La crónica concluye así: "Hasta el expresident Jordi Pujol ha reivindicado su visión inclusiva de la catalanidad, al definir la Diada como la “fiesta de todos los que viven y trabajan en Cataluña y quieren ser catalanes”, y, a sus 96 años, ha apelado a la “esperanza”. No ha sido la Diada más optimista, pero todo es susceptible de empeorar: el de 2027 puede ser el primer 11 de septiembre con un Gobierno de PP y Vox".
Portada de 'La Vanguardia' del 12 de septiembre
En Público son más optimistas respecto a la capacidad de tracción de las organizaciones indepes: "El independentismo resiste en la calle en una Diada marcada por el rechazo a la extrema derecha y se conjura para impulsar una gran movilización en 2027", se titula la pieza que firma Marc Font.
De su texto: "El independentismo resiste como el movimiento con mayor capacidad de movilización en Cataluña. Con un volumen muy alejado del que había tenido en los momentos álgidos del procés, pero que se recupera ligeramente con relación al año pasado y con la voluntad de dar un salto de escala en 2027, cuando se cumpla una década del referéndum del 1 de octubre".
"Y con una preocupación transversal por el ascenso en las encuestas --y en los discursos-- de la extrema derecha, que ha acaparado gran parte de las intervenciones críticas que se han escuchado durante la jornada del 11 de septiembre"
Líneas después Font escribe que "más allá del baile de cifras, la sensación es que la convocatoria de este año ha estado marcada por un cierto rejuvenecimiento de los manifestantes, con la presencia de numerosos grupos de jóvenes, y por la voluntad de dejar atrás la etapa de duelo del post-procés, que se ha materializado en la ausencia de pitadas y reproches a los dirigentes de los principales independentistas".
"Sí que ha habido críticas al Govern de Salvador Illa, sobre todo por su gestión en cuestiones fundamentales como Rodalies, y aún más contundentes contra Aliança Catalana, una formación que si continúa creciendo puede ser letal para la aspiración independentista de recuperar una mayoría social y política".
"Sin un horizonte esperanzador a corto plazo, el independentismo ha conseguido detener la caída de asistentes a la manifestación del 11 de septiembre que arrastraba desde hace años, en una Diada que en cierto modo tanto la ANC como Òmnium Cultural han venido a considerar como de transición".
"Y es que la voluntad es volver a llevar a cabo una movilización realmente masiva el próximo año, coincidiendo con el décimo aniversario del referéndum del 1 de octubre y en un momento en que, posiblemente, un Gobierno del PP y Vox haya aterrizado en la Moncloa y pueda servir de estímulo para la reactivación multitudinaria del independentismo".
Portada del 'Ara' del 12 de septiembre
Es El Nacional quien más destaca el rejuvenecimiento. "Los jóvenes toman las riendas de la manifestación de la Diada: 'Antes, el independentismo era de abuelos'", se titula la pieza.
Es lo que dice la juventud. Los abuelos... Vaya carga.
En el sumario se dice que "El relevo generacional se hace notar en las calles, donde van ganando peso las generaciones que no han vivido el procés".
La pieza es de Vicenç Pagès: "El independentismo ha vuelto a pisar las calles de Barcelona este 11S con una mirada puesta en el futuro y con los jóvenes reclamando un protagonismo que durante los últimos años había parecido diluido. (...) El ambiente ha sido festivo durante buena parte de la tarde, con familias, grupos de amigos y numerosos jóvenes avanzando por las calles de Barcelona con esteladas y camisetas de la ANC".
"La movilización se ha desarrollado sin incidencias destacables. En medio de la manifestación también ha habido una pequeña movilización de Aliança Catalana, que ha quedado integrada dentro del conjunto de la marcha y que no ha superado las 400 personas".
"La imagen más repetida durante la tarde ha sido la de las esteladas, las camisetas amarillas de la ANC y, sobre todo, grupos de jóvenes avanzando por las calles de Barcelona. Algunos explican que han detectado un resurgimiento del movimiento independentista después de años de desmovilización".
""Hay un resurgimiento en el movimiento independentista. Sobre todo, por parte de la juventud. Ha habido como un salto generacional. Antes el independentista era muy, muy, de abuelos, pero ahora los jóvenes estamos volviendo a salir a las calles", explica una chica durante la manifestación".
"El cambio generacional que describe esta manifestante aparece también en otras conversaciones a lo largo de la marcha, y más teniendo en cuenta que muchos jóvenes de la Diada no han vivido el procés".
"Un chico asegura que ha percibido "el resurgimiento del movimiento", pero alerta que este retorno no se produce con la misma intensidad en el ámbito lingüístico. "No de la lengua. El catalán se está perdiendo", lamenta".
"Otro joven vincula directamente la movilización con los episodios recientes de tensión alrededor del independentismo. "A raíz de lo que pasó en Elche nos hemos movilizado. Estuve el otro día en el Camp Nou y el independentismo está resurgiendo", explica, haciendo referencia a la requisa de esteladas del partido del Barça en la ciudad valenciana".
"La represión sigue siendo uno de los argumentos que los manifestantes sitúan en el centro de sus reivindicaciones. Una joven defiende que "la represión siempre ha existido" y afirma que "España no es un Estado democrático". Recuerda el 1 de Octubre como "el caso más evidente" y señala que la violencia contra el independentismo no es únicamente física".
Y: "Otro joven considera que "ha aumentado la represión y las ganas de reivindicarse", porque, dice, "no es normal que por llevar una estelada te agredan". "Tenemos que hacer frente para parar estas acciones", reivindica".
Pero la Diada no se celebra sólo en Barcelona, Gerona y Amposta. Ripoll se ha convertido de un tiempo a esta parte en centro de atención en ocasiones tan especiales como la de ayer.
Portada de 'El País' del 12 de septiembre
Ojo a este titular de El País: "El pregonero de la Diada en Ripoll llama a recuperar la ‘mili’ para “hacer la guerra” contra el islam".
¡Toma! El pregonero fue el ínclito Ramón Cotarelo.
Escribe Marc Rovira: "La celebración de la Diada de Cataluña en el municipio de Ripoll, el único donde gobierna la fuerza de ultraderecha Aliança Catalana, ha quedado marcada por las manifestaciones del pregonero invitado por el consistorio que comanda Sílvia Orriols".
"En una jornada llamada a ser una conmemoración histórica y una reivindicación festiva de la catalanidad, el politólogo Ramon Cotarelo ha dedicado su discurso a lanzar una ristra de descalificaciones contra el colectivo musulmán e, incluso, contra el Papa de Roma, calificándolo de tibio por su cercanía con confesiones religiosas distintas a la católica".
"Cotarelo, madrileño de nacimiento y que alcanzó notoriedad mediática durante el procés por sus cercanía con las tesis independentistas, ha señalado que lo que es menester es “recuperar el servicio militar” para confrontar contra personas de otras confesiones religiosas".
Y: "“O nos convertimos al islam y vivimos como ciudadanos de segunda, pagando impuestos, o hacemos la guerra y, por descontado, en cuanto a ellos, son derrotados”, ha afirmado.
De la recuperación del servicio militar se habla mucho últimamente. Sobre todo los que no tendrían que hacerlo. Y de lo que se hablará también mucho es de los fastos del décimo aniversario del 1-O. Comienza la cuenta atrás. Lo primero será nombrar un comité organizador y convocar un concurso de ideas. El independentismo ha logrado estirar el chicle hasta llegar a la boya de la redonda efeméride. Tiene mérito.
12 de septiembre, día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, día mundial de los Primeros Auxilios, día internacional de Acción Contra la Migraña, día del Bienestar en el Caribe, día internacional del Crochet, día mundial de la Arepa y semana del Bienestar en las Américas.
Santoral: Dulce Nombre de María, Nuestra Señora de Estíbaliz, Autónomo de Bitinia, Curonato obispo, Guido de Anderlecht, Francisco Ch´oe Kyong-hwan, Poncio de Sarrancolin y Albeo de Emly.
