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Ese artefacto político que responde al nombre de Aliança Catalana (AC) es la comidilla del domingo después del sondeo del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat que le otorga una estratosférica intención de voto y subiendo.

La discusión de fondo es si AC es más independentista que ultraderechista y viceversa. Jordi Barbeta sostiene en El Nacional la tesis de que el partido de la señora Sílvia Orriols es la marca blanca de Vox en Cataluña, sobre todo en aquellas zonas del cinturón del fuet refractarias a toda contaminación peninsular.

Hay quien considera, por contra, que la negativa de la señora Orriols a hablar catalán parece indiciaria de que es tan independentista como Puigdemont, más que Junqueras y aún más que la mayoría de cachorrillos de la CUP.

El caso es que el principal damnificado del auge demoscópico de AC es Junts, que experimenta una caída sensacional en intención de voto. Los medios reparan no sin asombro en la quietud de Carles Puigdemont, que no mueve una pestaña desde hace semanas y que espera en candeletas la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la amnistía y su encaje (o no) en la doctrina jurídica de la UE.

Los resultados de las últimas elecciones generales dieron a Puigdemont un extraordinario peso y protagonismo en la política nacional. Era el árbitro de la situación, el amo de la pelota, el sursuncorda de la política. Había que ver al bueno de Jordi Turull de gira por las emisoras diciendo que cada mes se iba a testar el grado de cumplimiento de los acuerdos para mantener el apoyo al Gobierno o tumbarlo.

Más las negociaciones en Suiza, poca broma. Y con dos elementos sustantivos de la organización socialista, el secretario de la ídem, Santos Cerdán, y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Será por gafe, por error o por verdadera mala suerte pero el caso es que tres años después de aquel 23 de julio, Puigdemont pinta menos en Madrid que Coalición Canaria, con perdón de los canarios. Las encuestas auguran un futuro negro a Junts y el partido despierta tanto entusiasmo que sus votantes huyen en masa a Aliança Catalana.

El hundimiento.

"Adiós, Puigdemont, adiós: la encuesta oculta del Govern daba 29 escaños a Orriols (y no ha tocado techo)", apunta un titular de El Confidencial.

En el sumario se dice que ""El tiempo de Puigdemont ha pasado”, reconocen ya abiertamente en las filas del partido heredero de Convergència tras la publicación oficial del CIS catalán y de los datos sin cocinar".

Escribe Antonio Fernández: "La última encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO, el CIS catalán) ha sido la peor noticia para Junts per Catalunya (JxCat). Los resultados vaticinan que el partido que preside Carles Puigdemont puede perder más de la mitad de los diputados y bajar de segunda a cuarta fuerza política, sobrepasado, incluso, por una ‘pequeña’ fuerza que en la actualidad tiene solo 2 diputados: Aliança Catalana (AC), presidida por Sílvia Orriols".

"El último barómetro electoral apunta a que Junts pasaría de 35 a 16 o 18 diputados, mientras que AC pasaría de 2 a 24 o 25, a escasa distancia de ERC, que sería la segunda fuerza política con 25 o 26 escaños tras los socialistas, que, pese a perder fuerza, continuarían teniendo entre 36 y 38 representantes".

"De materializarse este resultado, estaríamos ante el vuelco político más importante de la reciente historia de Cataluña. Pero es un resultado ‘dopado’. En realidad, los datos brutos daban a Aliança Catalana como segunda fuerza política de Cataluña con una horquilla de entre 28 y 29 escaños. Es la peor pesadilla de Puigdemont hecha realidad".

"Hasta dos altos cargos de Junts confirman este extremo. Un analista de cabecera de Junts y ex alto cargo de Convergència, señala a El Confidencial que el sondeo del CEO sigue la tendencia de otros. Pero es cierta la posibilidad de que los de Sílvia Orriols obtengan 29 escaños, mientras el PSC roza los 40, ERC retrocede hasta 23 escaños y Junts se queda por debajo de los 20".

"“Lo que pasa es que en la muestra, ERC estaba sobrerrepresentada, lo que permite luego corregir los resultados a conveniencia”, subraya esta fuente. En otras palabras, la realidad era aún mucho más espantosa para Junts de lo que el CEO ha reconocido".

Párrafos después Fernández escribe: "Pero el quid de la cuestión está en de dónde sale al auge de Aliança. En primer lugar, tiene un componente de voto ideológico, de un independentismo intransigente y concienciado, pero con un matiz importante: mientras que el votante de Vox se sitúa en la extrema derecha ideológica (se da entre un 8 y un 9 sobre 10 teniendo en cuenta que 0 es extrema izquierda y 10 extrema derecha), el potencial votante de Aliança Catalana se sitúa entre el 4 y el 6, lo que representa el centro".

"Por otro lado, Aliança está bebiendo de “un voto de castigo contra los partidos que alimentaron el procés porque el ciudadano cree que le engañaron y no supieron gestionar el procés”, explica el analista citado".

"Pero AC se alimenta también de un “voto refugio. Es un partido que no tiene mochila y puede pedir ser depositaria de un voto de fe”. Por último, hay un “voto útil” que se va al cesto de Sílvia Orriols. “Es el voto para echar a Carles Puigdemont y a Oriol Junqueras, los dos principales protagonistas del procés”".

La pieza concluye que "el sector más pragmático de Junts cree que el hundimiento en las encuestas es culpa de Puigdemont. “Ni las prioridades estratégicas ni las formas conectan con el votante que puede apoyar a Junts. Puigdemont le ha dado más importancia al Congreso que a cualquier otro frente. Se empezó criticando a ERC por apoyar al PSOE ‘a cambio de nada’ y resulta que quien no ha conseguido nada es Junts".

Y: "Lo de ‘cobraremos por adelantado’ se ha quedado para el recuerdo, porque no hemos conseguido que el catalán sea oficial en Europa, ni la amnistía, ni la rebaja del IVA para los autónomos, ni la nueva financiación, ni la publicación de las balanzas fiscales… Junts no se proyecta como el partido útil que debía ser. Quien aparece como el partido útil, según las encuestas, es el PSC, que nos ha comido la tostada”".

Demoledor retrato. En Público también reparan en el fenómeno AC y aseguran que "baraja competir con Vox en el Congreso", hipótesis que estaba fuera del escenario hasta ahora.

La pieza es de Miguel Muñoz, quien escribe que "Orriols ha reiterado en varias ocasiones que su intención no es presentarse a las elecciones generales de 2027. De hecho, la formación tiene previsto realizar un congreso para prohibir estatutariamente esta posibilidad. Pero según publicaba El Periódico hace apenas unos días, el cónclave se va a retrasar más de lo que estaba previsto".

"Esa misma información apunta a que existen diferencias internas sobre presentarse a unas generales aunque lo más probable es que triunfe la opinión de Orriols, que es contraria a participar en esos comicios".

Pese a ello, los expertos consultados por Público creen que esta decisión podría cambiar. "No lo descartaría. Los partidos de extrema derecha suelen adaptar su estrategia cuando detectan una ventana de oportunidad electoral. Si Aliança Catalana consolida ese crecimiento que apuntan las encuestas, la presión para competir también en las generales será muy alta", reflexiona Anna López, politóloga y autora de La extrema derecha en Europa (Tirant, 2025)".

"La experta considera que habrá "un cálculo coste-beneficio". Es decir, "si creen que pueden obtener representación por Barcelona o Girona, el incentivo existe". López recuerda que no hay que olvidar que el Congreso no solo ofrece escaños sino también "visibilidad, recursos y capacidad para influir en la agenda política"".

"La politóloga apunta a dinámicas similares en Europa como por ejemplo Vlaams Belang, un partido político nacionalista flamenco de extrema derecha en Bélgica, "que ha utilizado la política federal para ampliar su proyección sin dejar de ser una fuerza de raíz territorial"".

"Joan Navarro, profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y cofundador de Más Democracia, va más allá y dice que Aliança está decidida a presentarse a las generales y ya se lo ha comunicado a Vox".

Y: "El partido de Orriols, señala Navarro, "ha intentado llegar a acuerdos de no agresión con Vox". Pero el resultado, añade, ha sido estar "mucho más agredidos". "Se han enfrentado mucho más, fruto de que no han llegado a ningún acuerdo y que además son demasiado iguales como para llegar a acuerdos. Puesto que Vox no le reconoce el espacio a Aliança en Catalunya y compiten con ellos, Aliança ha decidido competir con Vox a nivel de las generales", asegura".

Pues nada, en unos meses saldremos de dudas y sabremos si lo que dice este señor profesor va a misa o era una inventada.

Más noticias sobre visionarios. "Pérez Royo: 'Puigdemont puede volver el mismo día que el TJUE avale la amnistía'", destaca El Nacional.

Abel Degà entrevista al catedrático de Derecho Constitucional, que exhibe un extraordinario optimismo sobre la capacidad deambulatoria de Carles Puigdemont a partir del próximo jueves, día en el que está anunciada la publicación de la sentencia.

A continuación, las preguntas y respuestas más destacadas:

P: Está previsto que el Constitucional decida en otoño sobre el recurso de amparo de Puigdemont, después de lo que decida el TJUE. En caso de que ambos tribunales resuelvan favorablemente a Puigdemont, ¿cuánto tiempo puede pasar hasta que el Supremo le conceda o no la amnistía al president?

R: El Supremo ya no tiene nada que conceder. Pongamos que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dice que esto no afecta en absoluto al derecho de la UE. Como la ley de amnistía ya ha sido declarada constitucional por el Tribunal Constitucional, la norma ya está en aplicación; en ese momento Puigdemont podría volver inmediatamente.

El TJUE puede resolver de dos maneras: decir que la amnistía no es materia suya —ya que el derecho europeo no dice nada sobre la amnistía y, por tanto, no impone ningún límite al respecto, dejando que cada país lo resuelva internamente—, o bien dar por zanjada la cuestión avalando la decisión del Tribunal Constitucional español.

P: ¿Ha habido algún precedente del Tribunal Supremo o Constitucional desobedeciendo a un tribunal europeo?

R: No, nunca.

P: ¿El Supremo no tiene ningún margen de maniobra esta vez para no aplicar la ley de amnistía? Es el mismo tribunal que argumentó que los organizadores del referéndum se enriquecieron al no financiarlo con su patrimonio.

R: No tiene margen de maniobra, no. El argumento inicial que ha tenido el Tribunal Supremo, y toda la derecha, era que la amnistía no cabe en la Constitución. El Tribunal Constitucional dijo que sí y, por tanto, ese tema ya no está. Y si ahora el Tribunal Europeo dice que la amnistía cabe en el derecho europeo, se acabó. Ya no hay más que discutir jurídicamente. Se podrá estar de acuerdo o no con esa decisión.

P: Pero hay que acatarla.

R: Eso ya no es discutible. La última palabra está dicha. A partir de ese momento, o de ese mismo día, Carles Puigdemont podría presentarse en España. Yo creo que por prudencia no lo hará, pero lo podría hacer perfectamente.

Será una ley vigente que ha pasado todos los controles que tiene que pasar y que, por lo tanto, tiene que ser aplicada, en los términos en que lo han dicho los órganos que controlan la constitucionalidad de la ley y su regularidad en relación con el derecho europeo. Yo imagino que Puigdemont esperará a la decisión del Tribunal Constitucional sobre el Tribunal Supremo, para estar ya más seguro. Pero no necesitaría esperar.

P: Sánchez siempre ha manifestado que confía en que el regreso de Puigdemont propicie un nuevo acercamiento entre PSOE y Junts. ¿Cree usted en eso?

R: Eso va a depender de lo que pase en Catalunya. Se trata de la zona políticamente más compleja de España; cada vez más, porque parecía que Catalunya era un oasis frente a la extrema derecha; y ya no. Y este es un problema al que se enfrenta ahora Junts con Aliança.

Hay un nuevo marco en el que Junts ya no tiene la hegemonía que tenía Jordi Pujol con Convergència, cuando la alternativa era solamente el Tripartit. Todo ha cambiado desde el Procés. Una de las cosas que más me sorprendió en esa época es que cada vez que el independentismo convocaba las urnas de forma plebiscitaria para salir reforzado, el electorado les daba menos confianza. Y también la idea que tenía el independentismo del Estado.

P: ¿A qué se refiere?

R: Carles Puigdemont me invitó a cenar en el Palau de la Generalitat en agosto de 2017, antes de los hechos de setiembre y del referéndum en octubre. Él quería saber cuál era mi opinión, y me sorprendió de manera extraordinaria que él pensara que el Estado español no se atrevería a reprimir a Catalunya en caso de celebración del referéndum.

Decía que, estando en la Unión Europea, eso era imposible. Yo le pregunté si no conocía a la gente con la que se enfrentaban. Le avisé de que serían implacables contra ellos. Nunca entendí cómo estaban tan confiados en que realmente no se ejercería violencia contra ellos; de que España ya estaba en otra fase, en Europa y que eso de utilizar la fuerza ya había quedado atrás. Le advertí que esa gente es terrible, que para ellos eso era una cuestión de Estado; ahí ya no entra la democracia ni nada.

Más historias del mundo convergente. Diez años de la extinción de las siglas CDC. En El Mundo se ocupa de la efeméride Gerard Melgar, que repara en un dato curioso sobre los veranos horribilis del nacionalismo catalán: "Tres meses de julio, el último de ellos el presente, definen de forma meridiana el ocaso de un espacio político, el convergente, que hace apenas 15 años parecía tener los mimbres necesarios para perdurar sin sobresaltos".

Portada El Mundo 12/07/2026

"Julio de 2014: la confesión por escrito sobre una fortuna familiar oculta en Andorra por parte del ex president Jordi Pujol, que representaba la esencia de Convergència Democràtica de Catalunya, partido del que fue fundador en 1974. El padre de CDC perdió todos sus cargos honoríficos".

"Julio de 2016: el cráter provocado por el antiguo líder, unido a casos de corrupción que empañaban cada vez más la marca (como el desfalco del Palau de la Música) y al desgaste por los años de recortes sociales del Govern de Artur Mas desde 2011 mueven a la cúpula a refundarse en un histórico congreso, del 8 al 10 de julio, en que se disolvió políticamente Convergència [jurídicamente lo haría unos años después] y se creó el Partit Demòcrata Europeu Català (PDeCAT). Un año antes ya se había deshecho la federación con Unió, la fuerza democristiana de Josep Antoni Duran Lleida con la que los convergentes estaban coaligados desde 1978 como CiU".

"Julio de 2026: en tan solo 24 horas [entre el jueves y el viernes de esta semana], los dos principales barómetros públicos de opinión catalanes, el del CEO de la Generalitat y el del Ayuntamiento de Barcelona, certifican el hundimiento de Junts per Catalunya, el partido que empujado por el procés y el hiperliderazgo de Carles Puigdemont acabó por engullir al PDeCAT, que bajó la persiana en 2023 tras una coexistencia inicial que se antojaba imposible".

"Ambos sondeos dejan a los neoconvergentes en unos registros impensables para quienes, hace justo diez años, optaron por la estrategia del borrón y cuenta nueva a fin de reflotar un partido que gobernó Cataluña de 1980 a 2003 sin interrupción".

"De las mayorías absolutas de Pujol a ser cuarta fuerza en el Parlament, según el CEO, y séptima en el Consistorio barcelonés, por detrás de PP y Vox. Sin saber dónde está su suelo electoral y con todos los estudios demoscópicos corroborando el gran temor de Puigdemont, la fuga de votos hacia Aliança Catalana que da vía libre al sorpasso del partido de Sílvia Orriols, una formación independentista de extrema derecha que hace dos años y medio solo podía presumir de tener ocho concejales en toda Cataluña".

Y: "Una década después del golpe de timón, pesos pesados de aquella Convergència como el secretario general de JxCat, Jordi Turull, o el presidente del Parlament, Josep Rull, cuestionan abiertamente que fuese un acierto la incineración de las siglas creadas por Pujol, cuyos últimos estertores, en 2020, fueron la condena firme del caso Palau a devolver 6,6 millones de euros obtenidos mediante tráfico de influencias y la presentación de un concurso de acreedores previa a su liquidación".

Pues nada, se monta un partido tributo, como las bandas musicales, y a seguir con los grandes éxitos del peix al cove y las jugadas maestras.

Sociedad. "Cataluña afronta otro verano de récord en pleno debate sobre la validez del modelo turístico", avisa El País.

Portada EL País 12/07/2026

El texto es de Marc Rovira: "Cataluña afronta otra campaña de verano sabiendo que, si se cumplen las expectativas, superará el récord de turistas extranjeros que recibió el año pasado. El listón está puesto en los 20 millones de visitantes".

"El tradicional desembarco turístico coincide este año con un recalentamiento del debate acerca de los riesgos y beneficios que entraña tener el 12% del Producto Interior Bruto (PIB) catalán y el 13% de la generación de empleo en manos de un sector marcadamente estacional y lastrado por unos costes que cuestionan la teoría del cuanto más, mejor".

"La controversia ha provocado un choque entre los poderes económicos después de que hayan tomado partido en esa contienda, con tesis distintas, entidades como el Círculo de Economía, la Cámara de Comercio de Barcelona, el Colegio de Economistas y las patronales Fomento del Trabajo y Pimec".

"Cada turista extranjero se deja unos 220 euros al día de media, lo que supone 100 euros más de lo que gasta el viajero nacional. Cuando el foráneo hace las maletas de vuelta ha desembolsado entre 1.156 y 1.261 euros, porque suelen ser visitas de cinco o seis días. Son datos que calculan el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto Catalán de Estadística (Idescat) y que se usan a conveniencia para identificar al turismo como una prioridad".

"Recientemente, en la presentación de la Memoria Económica de Cataluña, el president de la Generalitat destacó que la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat y garantizar el acceso a la vivienda son dos factores igual de importantes para poder ambicionar “una Cataluña próspera para todos”".

"Las declaraciones de Illa se produjeron en un acto de la Cámara de Comercio, una entidad que no ha dudado en posicionarse en defensa del modelo turístico catalán, tras el runrún de críticas sembradas por entidades como el influyente Círculo de Economía, que avala un informe donde se diagnostica que “el modelo de crecimiento extensivo da síntomas de agotamiento” y se alerta de la necesidad de abordar una “revisión” para revitalizar el sector".

"“Pensar que, ahora, con un decrecimiento del turismo muchos sectores se beneficiarían es estar equivocado, porque lo que pasaría es que saldríamos perjudicados”, ha manifestado públicamente Josep Santacreu, presidente de la institución".

Y: "El tira y afloja ha rebasado el plano académico después del impacto generado por el controvertido Informe Fènix, un documento crítico, entre otras cosas, con el modelo turístico actual y elaborado por reputados economistas con el gancho de buscar respuesta para un dilema popular: ¿Por qué si la economía crece no lo noto en mi bolsillo? El informe está coordinado por el ingeniero Xavier Roig y elaborado por Xavier Cuadras, profesor de la Universidad Pompeu Fabra; Modest Guinjoan, doctor en Economía de la Universidad de Barcelona, y Miquel Puig, economista y exsecretario de Asuntos Económicos de la Generalitat".

También es noticia este domingo que los sindicatos de la enseñanza han convocado huelga para el primer día del próximo curso, el 8 de septiembre.

12 de julio, Día Internacional de la Esperanza y Día Internacional de la Lucha contra las Tormentas de Arena y Polvo.

Santoral: Juan Gualberto, Juan Jones, Pastor de Compluto, Hilarión de Ancira, Proclo de Ancira, Pedro Khanh, Félix de Milán, Nabor de Milán, León I abad, Hermágoras de Aquilea, Inés Lê Thi Thàn (Dê), Paterniano de Fano, Clemente Ignacio Delgado Cebrián, Fortunato de Aquileia y Vivencio de Lyon.