Imagen de archivo de Lluís Puig, 'exconseller' de Cultura

Imagen de archivo de Lluís Puig, 'exconseller' de Cultura Junts per Catalunya

Primeras planas

El expolio de Sijena y las excusas de Lluís Puig y Cuevillas

Visto para sentencia el juicio a Lluís Puig por no devolver las obras de arte sacro trincadas a Aragón en los años noventa. Conmoción en Junts, Miquel Buch rompió el carnet

Publicada
Actualizada

Trump, desatado, Rubiales, de rositas, Ábalos sin pasaporte, Monedero y el me too en Podemos... El mundo gira a mil millones de revoluciones por segundo, pero Cataluña no se queda atrás en la parada de los monstruos.

Eso sí, parece que nuestros prohombres se hayan tomado un respiro. O que estén en segundo plano en esa desquiciada carrera de relevos en la que durante años, los del procés, iban en cabeza, al frente del pelotón de los desquiciados.

Pero a poco que se rasca en la actualidad afloran los efluvios gaseosos del delirio, los locos desatinos de estos tiempos salvajes, la mandanga informativa sobre la que se erigen las grandes historias catalanas.

Hay cortinas de humo. Esa exposición en el Museo Marítimo de Barcelona sobre la participación catalana en el tráfico de esclavos frente al expolio del arte sacro de Sijena, el robo a cara descubierta y la negativa a devolver las obras que ayer se juzgó en la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

A las puertas, la plana mayor de Junts, una decena de personas que según TV3 era una multitud en defensa de ese pobre "exiliado" (así le siguen llamando en la cadena autonómica) que responde al nombre de Lluís Puig.

Imagen los bienes artístico del Monasterio de Sijena / EP

Imagen los bienes artístico del Monasterio de Sijena / EP

Hasta una pantalla de televisión plantaron en el paseo Lluís Companys para la típica performance procesista.

El asunto de las obras de Sijena tiene mucha más miga de lo que parece. Según escribe Antonio Fernández en El Confidencial, el juicio por el expolio fue "una película de los hermanos Marx". Y también un juicio rápidoTanto que en una sola sesión quedó visto para sentencia.

La historia lo tiene todo. La cara dura del abogado Cuevillas, el rostro de cemento de Puig y las típicas excusas de carterista pillado in fraganti con la que el independentismo pretende despachar el expolio y la negativa a devolver las obras.

La crónica de Fernández no tiene desperdicio: "Como en las mejores historias de intriga, la culpa siempre es de otro. Es lo que se desprende del juicio contra el fugado exconseller de Cultura de la Generalitat, Lluís Puig, acusado de desobedecer la resolución judicial que le obligaba a retornar 44 obras de arte adquiridas por la Generalitat de Cataluña en los años 90 al Monasterio de Sijena, en Aragón".

Adquiridas por el procedimiento del timo de la estampita. Sigue la nota: "La excusa es muy simple: la principal alegación de la defensa de Puig, dirigida por el abogado y exdiputado de Junts Jaume Alonso-Cuevillas, es que la Generalitat no tenía las obras, sino que las tenía el Museo Diocesano de Lleida. Sólo había un pequeño detalle: el presidente del Consorcio del Museo era… el mismísimo Lluís Puig, a quien le correspondía, precisamente, por ser el conseller de Cultura".

"Puig, fugado en Waterloo junto a Carles Puigdemont, se juega mucho en este juicio, que sorpresivamente quedó visto para sentencia en una larga sesión este jueves. Si es condenado, se arriesga a perder su acta de diputado en el Parlament de Cataluña, ya que había concurrido en las últimas municipales en la lista de JxCat como número 13 por esta circunscripción, logrando escaño".

"Pero en el juicio por desobediencia, tanto el fiscal como la acusación particular le piden inhabilitación de dos años para ocupar cargo público y multa de 66.000 euros".

"El caso Sijena se ha convertido en una sopa de ganso con el giro que ha tomado la vista del juicio que comenzó este jueves en Barcelona, en el Tribunal superior de Justicia de Cataluña (TSJC)".

"Para rematar la faena, otra circunstancia ha venido a dar una pátina de hilaridad a la vista: Puig, que en principio iba a declarar por videoconferencia, no ha podido porque la legislación de Bélgica, país en el que reside el fugado, no permite que se pueda declarar por videoconferencia. Está en un proceso de cambio legislativo que nadie sabe cuándo culminará".

"Por tanto, el juicio, tal y como ya se había advertido, continuaría. Puig tenía la oportunidad de comparecer personalmente, pero sus circunstancias personales, al estar en busca por el tema del 1-O, hacían imposible esa alternativa".

Continúa la pieza: "Otro detalle curioso es que la Generalitat se llevó a Cataluña las obras (lo que ha sido calificado de expolio por Aragón) hace más de 30 años. El caso Sijena comenzó judicialmente en 2015, cuando el gobierno aragonés y el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena denunciaron en los juzgados el expolio, en los años 90 del siglo pasado, de las obras de arte que había en el monasterio de la localidad por parte de la Generalitat de Cataluña, que las distribuyó entre el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNC) y el Museo Diocesano de Lleida".

"El conflicto hizo que interviniese incluso el Vaticano, que ordenó al Obispo de Lleida a devolver las obras a sus legítimos dueños aragoneses".

"Un total de 41 obras medievales que se habían depositado en el MNAC habían sido devueltas ya por el conseller de Cultura Santi Vila. Cuando éste fue sustituido por Lluís Puig en verano de 2017, poco antes del referéndum de independencia, quedaban por devolver 44 obras depositadas en el Museo Diocesano de Lleida".

"Tras el referéndum, Puig se fugó a Bélgica con Puigdemont y apenas mes y medio más tarde, el 12 de diciembre de 2017, la justicia envió un convoy de la Guardia Civil para embalar y trasladar las obras a Aragón. Esta iniciativa costó 12.932 euros a las arcas públicas aragonesas, cantidad que ahora le reclaman a Puig".

"La defensa del exconseller optó por echar balones fuera y descargar en otros la responsabilidad. El eje de la estrategia es culpar a los otros. Joan Rosàs, exjefe de los Servicios de Coordinación Museística de la Generalitat, argumentó que la Generalitat había aportado esas obras al Museo Diocesano de Lleida para entrar en el Consorcio. Por tanto, ya no eran suyas… al menos en el estricto sentido jurídico".

"La acusación particular la puso contra las cuerdas. “¿El director del Museo Diocesano podía, por su cuenta y riesgo entregar estas piezas?”, le preguntó el abogado Jorge Español, que representaba al Ayuntamiento de Villanueva de Sijena. “Podía… no el director. El Consorcio”, respondió Bayarri. “¿Y quién era el presidente del Consorcio?”. “La persona titular del Departamento de Cultura”, terció la letrada, evitando pronunciar el nombre de Puig. “O sea, el señor Lluís Puig, entonces”, remató el acusador. “En aquel momento, sí. Si era el conseller, era el presidente del Consorcio”.

Y ahora, la explicación de Cuevillas: "Jaume Alonso-Cuevillas, no obstante, aseguró en su alegato final que una cosa “es ser conseller y otra presidente del Consorcio del Patronato. El señor Puig no podía decidir nada en el Museo, sino que tenía que ser el Consorcio. Y él, como conseller, no puede dar la orden de entrega, porque son personas jurídicas diferentes".

Claro, claro. Ahí está Lluís, que de haberlo sabido hubiera devuelto las obras. Y luego, Puig, que no podía hacer nada. 

El remate lo puso el fiscal: "Para el fiscal, los argumentos son una pantomima: “Claro, su intención era cumplir, pero no ha cumplido. Igual que dijo que tenía intención de acudir a este juicio y no ha acudido. Por mucha voluntad de cumplir, cumplir, cumplir, lo cierto es que nunca se hizo caso a los requerimientos de ejecución. Los requerimientos judiciales están para cumplir no para buscar subterfugios para dilatarlos. Si no fuera por la aplicación del artículo 155 y por las órdenes dadas posteriormente, probablemente esas 44 piezas de arte seguirían sin entregarse al Ayuntamiento de Sijena”".

Es el mercado de Calaf sumado a esa cosa del catalanismo que consiste en creer a pies juntillas que todo el mundo es imbécil menos ellos. 

Más historias. "Los inmigrantes alejan un nuevo 'procés': rechazan la independencia y el catalán", asegura Vozpópuli.

Escribe Óscar Benítez: "El desinterés de los jóvenes catalanes por el separatismo suele citarse como una de las causas de su declive. Sin embargo, pocos han prestado atención a que otro segmento de la población amenaza, quizá de manera más grave, su proyecto de segregación: los inmigrantes". 

"Según datos actualizados del censo, el 40% de los catalanes de entre 25 y 39 años ha nacido en el extranjero. Y es una realidad que preocupa enormemente al secesionismo, cuyas inquietudes ha resumido Renaixença Democràtica, una entidad nacionalista que persigue aumentar la natalidad de los catalanes autóctonos". 

""Son generaciones no integradas en la catalanidad y que no transmitirán el catalán", lamentan, recordando que el fenómeno no es nuevo, pues se vivió durante el franquismo con las "oleadas inmigratorias españolas"".

"Los barómetros del Centre Estudis d'Opinió (CEO) —el "Cis catalán"— ratifican el temor de entidades como Renaixença. Según sus cifras, solo tres de cada diez inmigrantes (un 27%) con derecho a voto optaría por una Cataluña desgajada de España. Y entre los partidos a los que entregan sus papeletas en los comicios, la mayoría son constitucionalistas o no independentistas (75%). Entre ellos, se lleva la palma el PSC (48%), seguido del PP (13%), Vox (8%) y comunes (6%)". 

"Mientras, las formaciones secesionistas solo atraen al 16% de los catalanes con origen extranjero: un 8% vota a Junts y otro 6% a Esquerra. Es cierto que lo extranjeros nacionalizados y con derecho a voto solo representan uno de cada cuatro. Pero también lo es que su demografía, como se ha dicho, va en aumento".

"En cuanto al predicamento del catalán en este sector, el propio catalanismo atribuye el descenso del uso social de esta lengua —que no su conocimiento— al incremento de la inmigración. Sin ir más lejos, el 'conseller' de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ante las críticas recibidas tras conocerse que solo un tercio de los catalanes tiene el catalán como lengua habitual, alegó que estas cifras se hayan condicionadas por un "marco demográfico que todos conocemos", con "movimientos de población muy importantes que impactan en resultados porcentuales"". 

"Refiriéndose a que, aunque un mayor número de personas conocen el catalán—en virtud de su uso exclusivo en la Educación o que sea un requisito laboral en algunos ámbitos—, su uso en la calle desciende por su falta de popularidad entre los recién llegados".

A continuación, Benítez recurre a los antecedentes: "Se trata de un temor arraigado hace tiempo en el nacionalismo catalán, sobre todo en el de corte convergente. Recordemos que, ya en 2002, el 'expresident' Pujol auguró que la inmigración sería "el final de Cataluña", argumentándolo con este ejemplo: "A un vaso de agua se le echa sal y la disuelve; se le echa un poco más, y también la disuelve", pero llega un momento en que "no la disuelve"". 

Y: "De llegar a esa situación, alertó, el "país se rompería". Más tarde, otro 'expresident' de su partido, Quim Torra —conocido por sus tuits xenófobos— alertó en términos parecidos de que la identidad catalana "corría el peligro de disolverse como un azucarillo en un vaso de leche". No en vano, en uno de sus artículos previos a la presidencia, definió un viaje en metro con músicos "gitanos rumanos" y "parados pedigüeños" como propio del "cuarto mundo"".

En materia de inmigración también es noticia en El País que "La Policía Nacional expulsa a los imanes de la Jonquera y Figueres por sus discursos radicalizadores".

Portada El País 21 de febrero de 2025

Portada El País 21 de febrero de 2025 EL PAÍS

La información viene con la firma de Marta Rodríguez: "La Policía Nacional ha expulsado de España a los imanes de las mezquitas de la Jonquera y Figueres, las dos en la comarca del Alt Empordà, en la provincia de Girona, por difundir discursos de radicalización peligrosos para la seguridad pública. Ambos han sido expulsados por tener una “actividad contraria a la seguridad nacional”, uno de los preceptos recogidos como infracciones muy graves en el artículo 54 de la Ley Orgánica de Extranjería. Según fuentes cercanas al caso, mantenían un mismo discurso radical, pero no existía relación entre ellos".

"Según han confirmado fuentes policiales, la primera de las expulsiones fue la del imán del Centro Islámico Cultural Alfirdaous, situado en la calle Nord de la Jonquera, el pasado 9 de enero. Se trata de Houmat Bouzelmat, de origen marroquí y nacido en 1980. Un informe de la Guardia Civil que le siguió durante meses confirmó su radicalización que acabó con su expulsión. Los guardias investigaron al imán tanto en el terreno personal, como en los mensajes que difundía a través de sus redes sociales. En el Consistorio de esta localidad fronteriza con Francia, donde residía hacía años, sin integrarse, se enteraron de su expulsión poco después, cuando un medio de comunicación publicó la noticia".

Y: "La expulsión de Mohamed Azougah, imán de la mezquita Al imam Wars de la asociación musulmana del barrio de la Marca de l’Ham de Figueres, también de origen marroquí y nacido en 1982, se materializó el 16 de enero. Pesaba sobre él una orden de expulsión del 8 de agosto de 2023. Su discurso era salafista y acumulaba diversos antecedentes, alguno de ellos por maltrato a alguna feligresa, apuntan fuentes conocedoras del caso".

De vuelta a la política estricta, "Puigdemont admite en una carta que quería un nuevo liderazgo para el Consell de la República", apunta El Món. Lo más sustantivo de esta información son las amables palabras del prófugo para su ex escudero Comín.

El texto es de Gerard Mira: "Puigdemont ha dejado claro que aprecia «de una manera especial» al dirigente juntaire, ya que han compartido durante los últimos años la «dureza» del exilio: «Los aprecio y los valoro a ambos [Jordi Domingo y Toni Comín]. En el caso de Toni, de una manera especial porque conozco lo que representa la dureza del exilio, a menudo banalizado a pesar de que hemos procurado no hablar demasiado de ello, y lo he visto trabajar de manera incansable tanto para el Consell como para el Parlamento Europeo; es decir, para defender la independencia de Cataluña en todos los frentes políticos que hemos tenido al alcance», argumenta el presidente en el exilio".

Otro exconsejero como Toni Comín o Lluís Puig también es noticia. Se trata de Miquel Buch. "El 'exconseller' Miquel Buch deja Junts tras distanciarse de Puigdemont y Turull", reza un titular de Crónica Global.

Ahí va parte del texto: "El exconseller de Interior de la Generalitat de Cataluña, Miquel Buch, se dio de baja como militante de Junts per Catalunya a finales de 2024, según han explicado fuentes de su entorno a EFE".

"Buch, que siempre ha reivindicado su procedencia de la desaparecida Convergència (CDC), se ha ido sintiendo cada vez menos representado por la línea política seguida por Junts. En los últimos tiempos, según dichas fuentes, su relación con el expresidente de la Generalitat fugado Carles Puigdemont y con el secretario general del partido, Jordi Turull -ambos, también, con un amplio historial en CDC- se ha ido enfriando".

"En sus dos años en este último cargo (de 2018 a 2020), Buch protagonizó polémicas sonadas, al igual que buena parte del resto de sus correligionarios. En especial, durante la gestión de la pandemia del coronavirus, cuando dio rienda suelta a teorías conspirativas al quejarse por el envío, por parte del "Gobierno de España", de 1,7 millones de mascarillas a Cataluña. A su modo de ver, suponía una afrenta que la Generalitat recibiera "1.714 miles" de cubrebocas, viendo algún tipo de relación entre esa cifra y el año de la Guerra de Sucesión".

"En su etapa en la conselleria de Interior, asimismo, Buch tuvo que lidiar con las protestas tras la sentencia del procés. Su gestión -incluida la de los Mossos- fue criticada por Torra, que acabó destituyéndolo en septiembre de 2020".

"En septiembre de 2023, Buch fue condenado a cuatro años y medio de cárcel y nueve años y medio de inhabilitación por fichar de asesor a un sargento de los Mossos d'Esquadra para que siguiera escoltando al prófugo Puigdemont tras su huida de España".

Buch resultó amnistiado por este caso. Lo que no le perdona una parte del independentismo es que no dejara entrar a Rufián en una discoteca de Badalona cuando ejercía de portero, según denunció el mismo Rufián. 

21 de febrero, santoral: Pedro Damián, Germán, Roberto Southwell y Eustacio de Antioquía.