Victoria feminista. Escribía la actriz Andrea Ros un "post" en su Facebook el pasado primero de julio en el que sostenía, entre otras muchas cosas, lo siguiente: "La meva experiència personal amb Lluís Pasqual ha estat dolenta. He plorat molt durant els dos anys que he format part de la KOMPANYIA LLIURE (i durant els dos anys anteriors treballant a EL REI LEAR.) 



A mi, el Lluís Pasqual m'ha cridat, m'ha ridiculitzat, m'ha posat en evidència, i l'he vist fer-ho impunement perquè "és un geni" , i els genis criden, els genis tracten malament a la gent.



I jo vull dir que el teatre és una altra cosa. Que el teatre és amor, i diversió, i compartir, i aprendre i ser feliç, hòstia puta, ser feliç.



El Lliure és tot amor, tota la gent que hi treballa és màgica.



Necessitem algú jove al capdavant d'un vaixell com aquest, algú ple de vida, d'amor, de feminisme (...) Necessitem una direcció més jove per poder, així també, arribar a un públic jove, una direcció amorosa perquè el teatre ha de ser sensible i DONES, necessitem dones, excés de dones, perquè el teatre ha de ser feminista.



Lluitem pel Lliure de totes, joder".



Inaudito. Un director teatral que grita. ¿Dónde iremos a parar? El desahogo de Ros ha provocado la dimisión de Lluís Pasqual. Punto para el teatro feminista, joder. Y viva el amor, hostia puta,el vino y las mujeres. TV3 y el Ara se han cobrado la pieza de un director del Teatre Lliure políticamente dudoso. La joven feminista, teórica del teatro terapéutico, fue la espita de una campaña atroz.



En La Vanguardia, Justo Barranco entrevista a Lluís Pasqual:



-¿La acusación de una actriz joven en Facebook ha podido con usted? ¿Qué sucedió con ella?



-No sucedió nada extraordinario que yo pueda recordar y menos aún de un ensayo de hace cuatro años. Pero un post de cualquiera, mal gestionado, puede hacer mucho daño. Las redes sociales pueden destruir cualquier reputación. A partir de lo que una exactriz de la Kompanyia Lliure escribió en Facebook, un colectivo feminista llamado Dones i Cultura, que afirmaba estar formado por 800 personas, exigió mi dimisión por maltrato, misoginia, abuso de poder y otras lindezas y mentiras en un manifiesto que podría haberse quedado en las redes pero que consiguió saltar a las páginas y secciones de Cultura de televisiones y diarios sin que casi ninguno contrastara esa información ni la legitimidad del colectivo. Y el debate pasó a ser público. Como demostró Montse Barderi en un artículo, Dones i Cultura era sólo un grupo de Facebook con 800 seguidoras de las cuales la mayoría no tenían noticia del manifiesto y a la asamblea que organizaron, con el título inequívoco de Operación Pasqual, asistieron sólo una veintena. Pero el daño a mi imagen ya estaba hecho. Recuerdo un tuit de apoyo a la denuncia de la joven actriz que decía: “No te conozco de nada, no sé quién eres, pero cuenta conmigo...”. El poder de las redes sociales es tan indiscutible como altamente peligroso por la impunidad con la que se llega a extender una calumnia.



Pasqual, viejo varón, cascarrabias y perfeccionista, una especie de Alfred Hitchcock redivivo. ¿A quién se le ocurre, hombre de Dios, gritarle a una actriz? ¿Es que no se da cuenta de que el teatro es 'diversión'?¿Pero cómo osa enfrentarse a Dones i Cultura? 



Del teatro al circo. Se acerca el ciclo mágico de la república, el 11-S, el 20-S, el 1-O, el 3-O, el 27-O... A pesar de la agitación actual, queda espacio en los medios para recordar los sucesos de los que en breve se cumplirá el aniversario. En El Periódico recuerdan que antes de volar a Bélgica, Puigdemont se despidió de sus consejeros con las siguientes palabras: "Mañana, todos a los despachos". Sólo fue Rull. El texto de Xavi Barrena y Fidel Masreal también incide en el momento posterior a la proclamación de la república: "Las instrucciones del Govern pasaban por empezar a preparar esa misma tarde las primeras medidas del ejecutivo republicano. Se trataba en concreto de 40 decretos y leyes, como consta en un informe de la Guardia Civil. Pero la sensación de desbandada empezó a cundir de inmediato. Corrieron rumores de que se había relevado la escolta, como mínimo, al vicepresidente y a cuatro 'consellers'. Puigdemont pasó la tarde en el Palau de la Generalitat, junto con los cargos de confianza que habitualmente tenían despacho en el edificio, a excepción de algún estrecho colaborador que a primera hora de la tarde desapareció y borró todos los tuits de su cuenta. Otros empleados, funcionarios, y alguno de confianza, directamente ni se acercaron".



En el lado soberanista de los medios, se ha corrido un tupido velo sobre las peripecias de su dirigencia durante aquellos convulsos días. El Punt Avui saca pecho con una entrevista conjunta a Torra y Puigdemont, que comparecen frente a frente moderados e interpelados por Xevi Xirgo. Complicidad absoluta, Hernández y Fernández en Waterloo, que alertan sobre la posibilidad de otra "intervención": "El president apartat pel 155 acusa el PSOE de voler rentar-se les mans, “com si no anés amb ells”, quan el PP i Cs alcen la veu perquè es torni a aplicar. Torra, pel seu cantó, fa una mirada històrica i reflexiona sobre la “permanent impossibilitat” de l’Estat per trobar una sortida al cas català, quan sempre el que ha buscat Catalunya és tracte bilateral i negociació. “Què li passa a Espanya amb els presidents de Catalunya?”, es pregunta en veu alta. Tornant a l’actualitat, en tot cas, admet que el “perill” que tornin a intervenir el govern hi és, però que “seria preocupant” si això generés un “estat de por” en l’independentisme, i no és el cas. El mateix pensa sobre la polèmica de l’estiu generada per Cs pels llaços grocs a la via pública: no el preocupa més del compte perquè està convençut que la cohesió social és prou forta per “aturar qualsevol escalada”. Això sí, demana “molta responsabilitat” als que posen l’accent a diari en la suposada “fractura social”. “El debat polític no fractura mai”, recalca".



El contraste está en la entrevista a Inés Arrimadas en El País



P. En la concentración convocada el miércoles por Ciudadanos en Barcelona fue agredido un cámara. Es chocante que en un acto para condenar la agresión sufrida días antes por una mujer suceda lo mismo.



R. Hemos expresado nuestra condena más absoluta a cualquier agresión. Allí había mucha gente y es un hecho deleznable, pero puntual. También periodistas de medios nacionales han tenido problemas en manifestaciones independentistas. Hay catalanes que confían en un determinado cuerpo de seguridad y catalanes que confían en otro. Cataluña está rota, hay un conflicto social muy evidente. Los que niegan que lo hay o no viven en Cataluña o no quieren ver a media Cataluña. Cuando el separatismo cierra el Parlament y se ocupa el espacio público, cuando el día del aniversario de los atentados del 17 de agosto Torra llama a atacar el Estado, se ve claramente lo que pasa en Cataluña.



Sociología. Encuesta en El Español: "El Gobierno de Sánchez es más popular que el de Rajoy pero gestiona peor Cataluña e inmigración". Así arranca el texto: "Tres meses después de la toma de posesión de Pedro Sánchez, los españoles ya dan a su Gobierno el doble de valoración que al último de Mariano Rajoy, según el último sondeo sobre la situación sociopolítica española de SocioMétrica para El Español. La valoración que hacen los consultados sobre Sánchez y su equipo está dos puntos por encima de la que hicieron de Rajoy y sus ministros en el último sondeo de mayo. Mientras el Gobierno del Partido Popular obtuvo un 2,3, el equipo de Sánchez obtiene en septiembre un 4,4. (...) En cuanto a la situación en Cataluña, donde Quim Torra sigue llamando a la "vía imparable" hacia la independencia aunque de manera "pacífica", los españoles también creen que Rajoy se hacía cargo de ella mejor (39,6%) frente a quienes creen que lo hacía peor (29,4%). Un 31% tampoco hace una valoración clara sobre este asunto".



De signo muy diferente es el sondeo en La Razón, que titula: "La mayoría exige elecciones ya". Del texto del diario de Planeta: Más de un 62,5 por ciento de los españoles pide a día de hoy que se convoquen ya elecciones generales, según la encuesta de NC Report para La Razón. El sondeo también confirma que la opinión pública reacciona a lo que percibe como «bandazos» del Gobierno, al «abuso» de los decretos ley y a que Podemos y los independentistas influyan en Moncloa por las limitaciones inherentes a los 84 diputados socialistas con los que cuenta Sánchez. Ni Franco, «bandera» que en Moncloa creen que sólo puede darles réditos positivos y no sólo en su lucha con Podemos, tapa estas debilidades del Ejecutivo socialista. No obstante, en estos momentos, en el balance general el Gobierno es valorado negativamente por un 38,1 por ciento de los entrevistados, mientras que un 28,7 por ciento tacha de positiva su gestión. Los más críticos son los votantes por encima de los 55 años, y los más receptivos los menores de 35 años, uno de los caladeros donde los socialistas han perdido más voto en beneficio de Podemos".