Abrasados a escasos metros del mar. Un grupo de niños no logró llegar a la playa. Se busca a una docena de desaparecidos. El fuego en Grecia ha provocado más de 70 muertos. Los niños, gente carbonizada en el coche, en sus casas. La quincena de focos apunta a fuegos provocados, como casi siempre. El norte de Europa también arde. En Estocolmo hace este año el mismo tiempo que en Atenas, el infierno. En Japón han fallecido 50 personas a causa de una ola de calor tras un episodio de lluvias torrenciales que dejó un reguero de 172 cadáveres. Las lluvias han roto una presa en Laos. 20 muertos y centenares de desaparecidos, de momento. 



La península queda al margen. En Cataluña, a ratos caen chuzos de punta en la provincia gerundense, la piedra se ha llevado la mitad de la fruta en el campo ilerdense y hace calor, sí, pero llevadero. A falta de sucesos meteorológicos de mayor relieve, el presidente delegado de la Generalitat entretiene a la población con sus diversos personajes. Ignatius, el viajante de ratafía, es ahora Churchill en "No nos rendiremos jamás". El tostón le cayó ayer al cuerpo consular en pleno acreditado en la Ciudad Condal. Dirk Kremer, representante de los Países Bajos, se largó del evento en mitad del discurso de Torra. Tendría cosas que hacer. Se perdió otra memorable pieza oratoria de Torra relativa al fascismo desatado por las calles de Cataluña, el regreso del franquismo y lo terrible que es vivir bajo el yugo hispánico.



De esto mismo escribe Francesc de Carreras un artículo en El País que se titula Clima de intimidación: "Desde hace muchos años el nacionalismo catalán es mucho más sutil que el vasco, quiere presentarse ante todos como un movimiento sereno y tranquilo. No lo es, asusta en distintos grados. Desde siempre. Una de las directrices políticas de Jordi Pujol durante sus 23 años de gobierno para ‘construir Cataluña’ fue controlar a la sociedad catalana, en todos sus estratos, desde los empresarios a los sindicatos pasando por el mundo cultural y hasta los partidos de la teórica oposición. Y lo consiguió: todos obedecían, quien se movía dejaba socialmente de existir. Practicó una especie de macartismo. Sus sucesores han sido más brutales, hoy todo es más burdo: se acosa a los políticos en la calle, se atemoriza con lazos amarillos (para saber quiénes no lo llevan, como dijo El Roto), se insulta, tuits, escraches...".

También alude a la sentencia de un juzgado de Barcelona que obliga a la Universidad Autónoma de Barcelona a aceptar la inscripción de los estudiantes de Sociedad Civil Catalana en el directorio de colectivos universitarios. 



Más contrastes. Los diputados encausados han dejado de cobrar desde que lo ordenó el juez Llarena. Que dice Torrent, el presidente del Parlament, que se trata de una "decisión técnica" (El Món). Mucho fanfarronear, pero Puigdemont se habría quedado sin la paga extra. Torrent es el mismo que acusaba a Eduard Pujol de mentir. Entre los dos han decidido que el Parlament no se abre hasta el 2 de octubre. Se descojonan del personal a la cara, pero también hay personal que se descojona de ellos. Albert Soler, en el Diari de Girona, por ejemplo. En una pasada entrega anunciaba que había tomado el camino del exilio. Se ha extrañado en L'Escala y desde ahí escribe: "Durant l'exili, cadascú s'entreté com bonament pot, curiosament fent allò que acostuma a fer sempre, estigui o no exiliat. En el meu cas, mirant natges d'estrangeres i escrivint. En el de Puigdemont, creant nous partits o plataformes cada setmana i protegint els seus altíssims ingressos. El comprenc. Ni ell ni jo sabem fer res més. Quan un està acostumat a determinat modus vivendi, resulta imposible canviar-lo. Per això, quan no sé quin diputat de Junts pel Sí o de la Crida o de Convergència o del que sigui, un que –com tots, excepció feta de les dones, de moment– és gras, calb i mal afaitat, va sortir fa poc a declarar que cal protegir Puigdemont, s'ha d'entendre el que està dient: cal protegir els seus ingressos, cal protegir el seu dolce far niente, cal protegir el seu xalet en la seva absència, cal protegir el seu compte corrent, cal protegir l'aparença d'exili i, sobretot, cal protegir la seva falsa imatge de líder, que és la que ens dona a tots de menjar".



El exiliado de lujo con el rabo mata moscas o crea partidos cuando no sabe qué hacer, pero se le ha girado faena. Tiene a Pedro Sánchez entre ceja y ceja, según anota Jesús Cacho en un artículo en Voz Populi: "Desde su exilio, el expresidente mueve los hilos de sus muñecos en el interior de Cataluña como si de un teatro de marionetas se tratara, para desconcierto de algún que otro exconvergente y naturalmente de ERC, indepes convencidos de la necesidad de explorar la “ventana de oportunidad” que la llegada de Pedro Sánchez (PS) a Moncloa ha abierto, de forma que, sin renunciar al evangelio de la independencia, les evite ir a dar con los huesos en la cárcel. Razón por la cual, aquellos independentistas que aún guardan algún grado de cordura no entienden la obstinación de un CP decidido a romper la baraja. El caso es que el sujeto se ha cepillado a la Pascal, pesca de bajura, y ahora pretende hacer lo propio con Sánchez, pesca de altura".



Para altura, la Corona. Esteban Urreiztieta firma un texto en El Mundo sobre los sondeos gubernativos en torno a la circunstancia judicial de Juan Carlos emérito: "La ministra de Justicia solicitó a la Abogacía General del Estado que le informara sobre la inviolabilidad del Rey Emérito. Dolores Delgado consultó a la máxima responsable de los Servicios Jurídicos del Estado sobre la posibilidad de que Don Juan Carlos sea investigado por un juzgado a raíz de las denominadas cintas de Corinna. La respuesta fue que Don Juan Carlos dejó de ser inviolable tras su abdicación. Desde el Ministerio confirman a El Mundo esta consulta «de carácter informal». «La ministra quería tener información para comparecer ante los medios; en ningún caso porque el Gobierno tenga en marcha iniciativa alguna», añaden. (...) Delgado evacuó esta consulta tras la publicación de las denominadas cintas de Corinna, reveladas por Okdiario y El Español, en las que quien fuera amiga íntima de Juan Carlos le atribuye la tenencia de fondos ocultos en Suiza, operaciones de blanqueo de fondos y el cobro de una comisión millonaria a cambio del proyecto del Ave a la Meca". 



Más altura, una altura superlativa, el caso Casillas y la luna (Público). El laureado guardameta milita en el sector escéptico que sostiene by the face que el hombre no ha pisado el satélite. El sector prepotente "The Big Bang Theory" se pone las botas con los temas de sobremesa del matrimonio Casillas Carbonero y sus amigos. Un cachondo dice que el Real Madrid tampoco ganó seis copas de Europa en tiempos de Franco, sino que fue un montaje del régimen con la Uefa. Otro anima al portero a sacar a la palestra el tema de si la Tierra es plana o es redonda.



Casado habla poco. Está reunido con Aznar para chinchar a Rajoy.



25 de julio, santoral: Santiago