El proceso es salsa rosa en Sábado deluxe. El cuñado de Junqueras revela que Puigdemont no ha llamado ni una sola vez en cien días a la mujer del preso en Estremera. Ni una muestra de afecto, ni una palabra amable, ni un mensaje a la familia. ¿Para qué disimular? El expresidente ha quedado retratado. Guerra sin cuartel en el separatismo en una semana de comparecencias ante el juez Llarena, azote del golpe. La Assemblea Nacional Catalana (ANC), o lo que queda de ella, amenaza con más movilizaciones, pero también contra ERC si no se aviene a ametrallarse los pies con una investidura imposible.

El "secretariado nacional" se reunió el sábado en Igualada para preparar la ofensiva final: "Així mateix, quan el president Puigdemont torni a Catalunya per entomar el repte de liderar la creació efectiva de la República Catalana, l'Assemblea Nacional Catalana serà al seu costat i defensarà les nostres institucions i Govern fins a les últimes conseqüències", dice el acta de la tenida. 

Ni un pas enrere, els carrers seran sempre nostres y tal. Rumbo de colisión sin miramientos con la estrategia jurídica de los presos y los investigados (Mas, Boya, Rovira, Lloveras, Gabriel) que depondrán en los próximos días en el Tribunal Supremo. En El Nacional destacan las predicciones de Jordi Barbeta sobre el plan de campaña: "A falta de pequeños detalles, a los que los negociadores políticos dedican horas y horas, el guión principal, según todas las fuentes consultadas y excepto nuevos imprevistos, es el siguiente. Primero, un pronunciamiento inequívoco de la mayoría parlamentaria 'a favor de la restitución del president legítimo'. A continuación, la designación por parte del president legítimo de un jefe de gobierno que se someterá a la investidura como president autonómico. El primer designado será uno de los candidatos encarcelados, muy probablemente Jordi Sànchez".

Continúa Barbeta: "Que Catalunya tenga un president en el exilio –sin orden de detención europea- y otro en prisión ya sería bastante insólito. Los soberanistas esperan que eso tenga alguna repercusión internacional. Pero la tragedia tendrá más episodios. Como desde la prisión no se puede gobernar, a continuación se investirá como president a otro represaliado, Jordi Turull o Josep Rull, al que inexorablemente también tendremos, como president de la Generalitat, sentado en el banquillo de los acusados, en el proceso por sedición y rebelión, y quedará inhabilitado. Y lo mismo pasará con Marta Rovira si, como está previsto, asume la vicepresidencia. Y cuando se acaben los represaliados, vendrán los que todavía no lo están, aunque ya los investigan a ver qué les pueden sacar... Atizar el conflicto y acumular injusticias que les acaben dando la razón. Esta es, más allá de las diferencias de partido, la estrategia adoptada por los soberanistas. Obviamente va para largo. De derrota en derrota hasta la victoria final".

Portada de 'La Vanguardia' del 12 de febrero de 2018

Respecto al futuro de Puigdemont y la euroorden de detención, José María Brunet firma un texto en La Vanguardia sobre los afanes de Llarena: "El Tribunal Supremo (TS) trabaja a marchas forzadas en la instrucción del proceso por supuesto delito de rebelión contra los exmiembros del Govern, de la anterior Mesa del Parlament y líderes soberanistas con la idea de acabar la primera fase de la investigación el próximo mes de marzo. Se dará paso entonces a un extenso auto de procesamiento, en el que el juez encargado del caso, Pablo Llarena, describirá minuciosamente los hechos de los que acusa a los investigados y la calificación jurídica que se atribuye a la conducta de cada uno de ellos. (...) En el caso del expresident Puigdemont, dicha resolución conllevará con toda probabilidad la reactivación de la orden europea de detención que el magistrado Llarena dejó sin efecto el pasado 5 de diciembre. En paralelo Puigdemont será suspendido como diputado, al igual que Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y Antoni Comín, en aplicación del artículo 384 bis de la ley de Enjuiciamiento Criminal."



Mientras tanto y en la meseta, Rajoy congrega a sus barones. Carmen Morodo apunta en la previa de La Razón: "Por un lado, necesita resolver las diferencias de puertas adentro y avanzar en la dirección de contar al menos con sus dirigentes territoriales y presidentes autonómicos en la complicada negociación de la reforma del sistema de financiación autonómica. Esta negociación, así como la convocatoria de la Conferencia de Presidentes, están paralizadas a la espera de ver si se aclara el futuro de la Generalitat y si su nuevo presidente acepta volver a las conversaciones multilaterales, que abandonó el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont cuando optó por pisar el acelerador del proceso soberanista. (...) Pero además de acercar posiciones en la financiación, Rajoy también quiere borrar posibles fisuras en la estrategia política. En Madrid consta la preocupación territorial por la situación de Ciudadanos (Cs) en las encuestas y porque fuera de la capital siguen viendo los casos de corrupción que desfilan por los tribunales como un peaje para las siglas del partido".

La política... ¿Qué sabe nadie, verdad Mariano, de mis llantos y mis risas? El jefe del Gobierno es un ser humano que va a bodas y comuniones, un tipo normal como se puede comprobar en el inenarrable vídeo en el que nuestro hombre reincide en baile de Mi gran noche de Raphael en modo Chiquito dance style. Hay que ver como mueve el bullarengue y desliza los pies por la pista nuestro presidente rodeado de lobas ginebra tónica en ristre. Dicen en El Periódico que "la escena se produjo en la boda del hijo de Francisco Riquelme, el registrador de la propiedad que sustituyó a Rajoy en Santa Pola (Alicante) y con el que el presidente mantiene una estrecha amistad". 

12 de febrero, santoral: Eulalia de Barcelona, Benito de Aniano, Melecio de Antioquía y Saturnino.