Ocurre siempre. Una cadena de fallos de inteligencia, seguridad y coordinación fue la rendija por la que se colaron los terroristas del 11-S, del 11-M y de cuantos atentados se han producido en la guerra mundial del siglo XXI. Trasladada a la materia criminal, la teoría del aleteo de la mariposa está en el origen de todas las desgracias. La revisión de los hechos, la perspectiva de los días y la combinación del material contrastado conduce siempre a callejones sin salida sobre la perfectible condición humana. 



Pudiera parecer que el imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, lucía una camiseta con la leyenda "soy del Estado Islámico", pero la realidad es ligeramente distinta. Cierto también que su nombre sonaba en los ambientes policiales y judiciales. Sospechoso habitual.



El ABC aporta este viernes más detalles sobre las indagaciones que suscitaba el extraficante imán en la Audiencia Nacional tras el macroatentado de Atocha. Javier Chicote firma la nota: "Hace al menos 12 años que el cerebro de los atentados de Barcelona y Cambrils trabajaba en España con el objetivo de matar occidentales. En el año 2005, agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional pidieron autorización al juez Fernando Grande-Marlaska --actual presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional-- para intervenir su teléfono. La Policía Judicial argumentó que el marroquí Abdelbaki es Satty estaba vinculado con dos organizaciones terroristas integradas en la red de Al Qaeda, Ansar Al Islam y el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, responsable este de la masacre del 11-M".



Portada de 'ABC' del 25 de agosto de 2017 / CG

Portada de 'ABC' del 25 de agosto de 2017 / CG

La investigación no dio los frutos que hubieran sido apetecibles: "Al final, no solo no se procesó al autor intelectual de los atentados de Barcelona y Cambrils, sino que todos los condenados terminaron libres. Las defensas recurrieron y lograron que el Tribunal Supremo anulara toda la causa en 2011. El alto tribunal recogió que hubo pinchazos telefónicos sin autorización judicial y que algunas declaraciones se obtuvieron bajo presión. Tildó las acusaciones de "vagas, imprecisas y notoriamente especulativas"".



Premonitorio, pero al revés. De los antecedentes remotos a los recientes, Iva Anguera traza la información en El Independiente sobre el escenario de Alcanar: "Los Mossos d’Esquadra encontraron la documentación del líder espiritual de la célula terrorista de Ripoll, el imán Abdelbaki Es Satty, en la primera inspección ocular de los escombros de la casa de Alcanar horas antes de que se produjeran los atentados, según ha podido saber El Independiente. La policía autonómica halló también un manuscrito en árabe en el que había referencias a “los soldados del Estado Islámico”, pero esta nota no fue traducida en un primer momento porque los investigadores atribuyeron la explosión y la elevada concentración de material químico y bombonas de butano a un laboratorio de drogas. (...) A la policía autonómica sólo le constaban los antecedentes de Es Satty por tráfico de drogas --había cumplido condena en Castellón por tráfico de hachís-- por lo que remitieron su información a los responsables de este ámbito y no a sus servicios de Información o a los de la Policía".



El núcleo de la polémica es el acceso de los Mossos d'Esquadra a las bases de datos de Europol. Para la Generalitat el asunto es casus belli. En resumen, el Estado malayo ha vetado a los Mossos. La realidad es algo más compleja y al respecto es recomendable el artículo en El País del experto en terrorismo Fernando Reinares, que escribe: "La cuestión que aparentemente no está clara para parte de nuestra ciudadanía, especialmente en Cataluña, es: ¿tienen Mossos acceso a Europol? La respuesta es inequívoca: sí. España, como el resto de los Estados de la UE, cuenta con una Unidad nacional Europol (UNE) a través de la cual pueden recabar datos todos los cuerpos policiales españoles con competencias en las materias que cubre la Oficina Europea de Policía. Se trata de una única oficina nacional porque así lo establece el Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo que desde mayo de 2017 regula el funcionamiento de Europol y que en ese sentido reitera el principio de unicidad establecido en el Convenio con que hace casi dos décadas comenzó sus actividades".



En cuanto a los hechos y la investigación, las referencias están en Crónica Global y aluden a los fondos congelados de los Mossos para luchar contra el terrorismo y a las últimas horas del asesino de Las Ramblas, que intentó robar otro coche: "Cuando se disponía a cerrar con llave el turismo, un hombre se le abalanzó y trató de robarle el coche. La mujer, en un acto reflejo, se revolvió, se resistió como pudo y empezó a gritar. El asaltante, desconcertado por la situación, cejó en su empeño y emprendió la huida a pie", escribe Carlos Quílez.



En el Ara destacan los mensajes de WhatsApp de uno de los terroristas. La información es de Maria García: "Eren quarts de quatre de la tarda quan un dels terroristes de Cambrils, Houssaine Abouyaaqoub, s’intercanviava missatges amb un company com si no hagués de passar res al cap de deu hores. Segons ha pogut saber l’Ara, un amic li va preguntar per on parava últimament perquè “estava molt perdut”, però ell li va posar l’excusa que “tenia feina aquest estiu i que es volia comprar un cotxe”. Ell va insistir que l’avisés si tenia lliure una estona d’aquella setmana per anar als karts de Roses i Abouyaaqoub li va respondre: “Vale, perfecte, jo si tinc temps et dic, OK?” Una conversa d’allò més normal entre dos amics que fa temps que no es veuen i en què res fa sospitar que un d’ells, en realitat, pensava cometre un atemptat aquella mateixa nit". 



En El País dan cuenta de que la célula se regía por la corriente más sombría del salafismo, la secta Takfir Wal Hijra. José María Irujo aporta esclarecedores detalles sobre el comportamiento terrorista: "La principal característica de los takfir es que rompen las reglas sagradas de otras corrientes yihadistas. Y lo hacen para evitar ser detectados. Visten ropa occidental, calzan deportivas, beben alcohol, consumen drogas, escuchan música (la flauta del diablo para otros islamistas), bailan, ven la televisión, van con mujeres y consumen cerdo. Huyen como la peste de las túnicas cortas, las que dejan al aire los tobillos en señal de pureza, o de las barbas y largas perillas".



Más: "Todo lo prohibido para el resto, todos los vicios occidentales están autorizados para ellos en favor del ocultamiento y la clandestinidad. El pecado en favor de la yihad. Así, escaparon los doce jóvenes del radar de todos los servicios de información e inteligencia. Se volvieron invisibles porque, al contrario que en miembros de otras células, salieron del camino recto para mimetizarse en el paisaje donde soñaban con atacar".



Una de las imágenes del día es la del padre del niño de Rubí de tres años asesinado en Las Ramblas que abraza a un imán. Manuel Arenas, en El Periódico, habló con él y escribe: "El padre quiere dejar muy claro su agradecimiento: “Gracias a todos. Me encanta ver que la Rambla vuelve a estar llena. Que no haya miedo”. Ha recibido mensajes directos de apoyo estos días: de la alcaldesa de Rubí, del alcalde de Llimiana, donde veranean, y de la Casa del Rey. Hoy jueves, una semana después de los atentados, es el primer día que una psicóloga va a su casa para atenderles personalmente".



El Rey asistirá a la manifestación del sábado. En El Mundo firma el texto Raúl Piña, que subraya el inédito gesto: "Personal médico, voluntarios, miembros de los cuerpos de seguridad, sociedad civil, políticos... y el Rey. Felipe VI, en una decisión inédita, ha decidido participar en la manifestación, que llevará por lema 'No tinc por' (No tengo miedo). Será la primera vez que un Rey en España acuda a una concentración así. Felipe VI acudió cuando era Príncipe de Asturias a la manifestación en Madrid tras el 11-M. Lo hizo en compañía de sus hermanas Infantas Doña Elena y Doña Cristina". 



25 de agosto, santoral: José de Calasanz, Ginés de Arlés y Patricia de Nápoles.