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Una imagen de la asamblea que los manifestantes han celebrado en las dependencias de la Consejería de Economía / CG

Los 'yayoflautas' ocupan la Consejería de Economía

Protestan por la política de vivienda de la Generalitat tras el suicidio de un hombre en Cornellà que fue desahuciado

3 min

Diversos colectivos han ocupado la sede de la Consejería de Economía, situada en Rambla Catalunya de Barcelona, en protesta por las políticas de vivienda del Govern. El acto se produce un día después de que un hombre se suicidara en Cornellà tras ser desahuciado.

En concreto, los manifestantes denuncian la subasta de inmuebles procedentes de herencias intestadas por parte de la Generalitat, lo que incumple el compromiso de destinar esos bienes a entidades sociales para destinarlas a pisos protegidos.

Unas 50 personas han celebrado una reunión en las dependencias de la consejería y han anunciado que volverán a "ocuparla" la semana próxima. Su intención, dicen, no es reunirse con nadie, sino detener la escalada de desahucios.

Imágenes de la protesta

Concierto en la sede

Los concentrados han intervenido por turnos y han celebrado un concierto en la sede del departamento. Efectivos de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra han vigilado el acto y han cortado la Rambla como precaución, pero no se han producido incidentes.

La vicepresidencia de la Generalitat ha accedido a mantener una reunión con seis miembros de las organizaciones presentes en la concentración. En concreto, los ha recibido el director de Patrimoni y el secretario del departamento. Y participan representantes del Sindicat de Llogueters, del Clot, Vallcarca, Sants y Resistim el Gotic.

Protestas

Los yayosflautas se han sentido excluidos por no participar en el encuentro. “Nosotros estamos acostumbrados a que en situaciones así participe un representante por cada organización presente. Y no han contado con nuestra experiencia. Nos vamos ahora porque llevamos tres horas aquí y las negociaciones ya han empezado”.

Pese a la protesta de este colectivo, entre los manifestantes cundía el optimismo y se prometían volver a las dependencias de la Generalitat para seguir parando desahucios.