La universidad da portazo al independentismo

Los rectores rechazan la política de frentes y reclaman un gobierno efectivo que solucione sus graves problemas de financiación en una reunión con Torrent

Reunión de los rectores de la universidad catalana con el presidente del Parlament, Roger Torrent / CG
15.04.2018 00:00 h.
5 min

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha recibido un baño de realidad en sus propuestas independentistas. Ocurrió el pasado lunes, durante una reunión con los rectores de las universidades catalanas. Torrent pidió a los asistentes que se sumaran a su pulso contra el Estado. Ellos no solo rechazaron sumarse a una política de frentes políticos, sino que pusieron de manifiesto la urgencia de un gobierno estable que solucione los problemas de financiación que tiene la universidad catalana. La situación es alarmante: las transferencia recibidas actualmente de la Generalitat apenas alcanza a pagar entre un 70% y un 85% de los costes de personal.

A la reunión asistieron los rectores de la Universitat Autònoma de Barcelona, Margarita Arboix; Universitat de Barcelona, Joan Elias; Universitat Girona, Quim Salvi; Lleida, Roberto Fernández Díaz; Vic, Jordi Montaña; Pompeu Fabra, Jaume Casals; Ramon Llull, Josep Maria Garrell; Oberta de Catalunya, Josep A. Planell; Politècnica de Catalunya, Francesc Torres; Universitat Internacional de Catalunya, Xavier Gil; Abat Oliva SEU, Eva Perea Muñoz; y Antoni Gonzalez Senmartí como delegado del rector de Relaciones Institucionales de la Universitat Rovira i Virgili.

Ronda de contactos

Los asistentes fueron citados en el marco de la ronda de contactos que Torrent mantiene con la sociedad civil con la finalidad de crear un frente “democrático por los derechos y la libertades”, que pasa por plantar cara al Estado y denunciar la existencia de “presos políticos”. Confiaba el republicano en que, tras la adhesión de algunos centros al llamado Pacto Nacional por el Referéndum, lograría un pétreo respaldo al frente común planteado. Pero no fue así.

Los rectores rechazaron formar parte de una política de bloques y exigieron la creación de un Gobierno estable que solucione los problemas que actualmente tiene la universidad catalana. En especial, el de la financiación. “Los rectores están más preocupados por su asfixia económica e incluso con la mala imagen que el caso Cifuentes --la supuesta falsedad de cursos y másters universitarios-- está dando de la universidad española. No están para frentes comunes secesionistas”, aseguran a Crónica Global fuentes conocedoras del encuentro. Recuerdan estas fuentes que la UB, por ejemplo, está integrada por unos 70.000 profesores y alumnos, cifra que en el caso de la UAB asciende a 50.000. “Los rectores no pueden erigirse en portavoces políticos de estas comunidades tan amplias”, indican.

Recortes de Mas-Colell

En efecto, el presupuesto de la Generalitat destinado actualmente a las universidades catalanas asciende a 700 millones, cifra lejana a los 1.000 millones de 2010 y que apenas cubre los gastos de los centros. Así, las transferencias actuales apenas suponen entre el 70% y el 85% de los gastos de personal.

La situación de recortes se remonta a 2012, cuando Andreu Mas-Colell era consejero de Economía y Antoni Castellà, secretario de Universidades. Intentaron compensar el tijeretazo con una subida de las tasas universitarias, pero la medida no fue efectiva. Curiosamente, Mas-Colell publicó hace unos días un artículo titulado “La universidad no puede esperar más”.

Bloqueo del Pacto Nacional por la Universidad

En la legislatura anterior, la Secretaría de Universidades ofreció a los centros firmar un acuerdo según el cual, en tres años, recuperarían  los niveles de financiación de 2010. Algunos de los centros se negaron a firmar, entre ellos UAB, Universitat de Girona, UPC y UB, por entender que los recursos que necesita la universidad en un momento de recuperación económica, deben aumentarse. Asimismo, permanece bloqueado el Pacto Nacional por la Universidad. Solo se ha celebrado una reunión y el pasado mes de septiembre se tuvo que suspender un segundo encuentro debido a los convulsos días del procés.

“Los rectores están muy incómodos porque les obligan a posicionarse políticamente, mientras que hay pendientes cuestiones muy urgentes, como su financiación”, explica a este diario el diputada del PSC, Alícia Romero, que en los últimos meses ha mantenido varias reuniones con representantes universitarios.

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