Menú Buscar
El exconsejero de la Generalitat y diputado de JxCat Jordi Turull / EFE

Turull se suma al choque contra Llarena: “Usted me ha hecho un preso político”

El candidato fallido a la presidencia de la Generalitat declara ante el Supremo, donde también están citadas Bassa y Forcadell

3 min

El exconsejero y candidato fallido a la presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, se ha sumado a la nueva estrategia de defensa de los dirigentes independentistas, que pasa por endurecer sus argumentos ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, a quien ha acusado de convertirle en un preso político.

Turull, acusado de rebelión y malversación, declara hoy en el Alto Tribunal, donde también están citadas la exconsejera del Govern Dolors Bassa y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell. Se cierra así la ronda de comparecencias ordenada por Llarena para notificar los autos de procesamiento a los nueve investigados por el procés.

"Usted me ha encarcelado porque, como dice literalmente en su interlocutoria, ‘yo no garantizo un regreso al autogobierno adecuado'”, ha manifestado Turull al juez, a quien ha reprochado que no le dejara seguir siendo candidato tras la primera sesión de investidura fallida a la que se sometió. "Dejen de meter la justicia en la política", ha dicho el político catalán, que ha instado al Llarena a abstenerse de decir "quién debe ser el candidato a presidir la Generalitat".

El procesado ha asegurado que no sabe si él era un preso político el pasado mes de noviembre, cuando entró por primera vez en prisión por orden de la juez de la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, si bien ahora "no tiene ninguna duda" al respecto.

Los procesados, contra el juez

El convergente se une así a la ofensiva iniciada en la últimas horas por Jordi Sànchez, Josep Rull y Raül Romeva contra Llarena, que supone un cambio en la estrategia de defensa. Si hasta ahora, los dirigentes independentistas se habían mostrado muy cautos, e incluso habían expresado arrepentimiento, ahora han puesto rumbo de colisión.

Mientras Rull cuestionó la imparcialidad del juez en sus declaraciones, Romeva denunciaba la “criminalización” del independentismo. Sànchez,, en la misma línea, acusó al magistrado de hacer una causa general contra el secesionismo.