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Imagen del Tribunal Supremo, donde hoy ha declarado la secretaria judicial asediada el 20S en Barcelona / EFE

La secretaria que salió por la azotea de Economía: “gente aplastada” y aislamiento del exterior

La funcionaria recuerda que habían independentistas "esperándola tras la puerta" y que percibió como "la situación estaba descontrolada"

06.03.2019 12:10 h.
6 min

No hay fotografías ni grabaciones, pero es una de las imágenes convertidas en icónicas en plena preparación del referéndum del 1 de octubre de 2017: la de la secretaria del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona abandonando a través del muro de un edificio anexo, sobre las doce de la noche, la Consejería catalana de Economía que esa jornada había sido registrada en el marco de los preparativos de la consulta.

En su testimonio apoya la Fiscalía parte de sus acusaciones dirigidas a acreditar el asedio y el ambiente hostil que se produjeron en torno al departamento de la Generalitat y, de hecho, la testigo, quien tuvo que permanecer más de 16 horas dentro de la Consejería, ha narrado con detalle los incidentes que se generaron a lo largo de ese día a las afueras de las dependencias, cuyo registro comenzó a las ocho de la mañana.

“Había visto lo que me esperaba tras la puerta”

“Me ofrecieron primero salir por la puerta principal custodiada por agentes, que me acompañarían hasta el final de la multitud y la primera boca de metro. Ni contemplé esta opción por lo que había visto que me esperaba tras la puerta”, ha sido su contundente confesión.  “Empecé a ver que se estaba concentrando mucha gente y un incidente muy desagradable con un guardia civil”, ha comenzado relatando la secretaria, Montserrat del Toro, cuya declaración tiene lugar sin que su imagen sea transmitida vía señal institucional. En concreto, preguntada por el fiscal Javier Zaragoza, la testigo observó cómo “una persona joven se acercaba al guardia civil que estaba custodiando la puerta de acceso, le puso una bandera muy cerca de la cara y me da la sensación de que le escupe. En una hora tenía visos de que se iba a desbordar la situación”.

Sin embargo, ha apuntado que nadie, en ningún momento, intentó ponerse en contacto ella. Y es que otro de los sucesos que tuvo lugar, según su relato, fue la negativa de la intendente de los Mossos d’Esquadra, Teresa Laplana, a enviar efectivos policiales ante la situación que comenzaba a generarse.Todas las comunicaciones se hicieron a través del teniente de la Guardia Civil, responsable de la investigación", ha recordado la secretaria, quien ha señalado que el teniente, tras una conversación con Laplana, le comentó que ésta le había comunicado que era “innecesario” adoptar medidas de seguridad en torno al edificio y que “no tenía por qué decidirse ningún altercado de orden público”.

Dificultades en el interior

Más tarde, en torno a las 11, afirma que comenzó a escuchar proclamas en catalán por megafonía: “votaremos” y “no saldrán”. “Era un murmullo constante”, ha manifestado Del Toro, pasando a describir las dificultades con las que se encontró durante el registro y cómo los propios guardias civiles que se encontraban presentes fuera de la Consejería tuvieron que entrar” ante la aglomeración de manifestantes “en la misma puerta” del edificio”. “Era tal que no podían garantizar su propia seguridad".

El testimonio de Del Toro ha crecido en intensidad durante el interrogatorio por parte del representante del Ministerio Público, ante quien ha manifestado que tuvo oportunidad de ver el exterior y observar “un mar de gente, centenares de personas que llegaban hasta la Plaza Catalunya”, de lo que decidió tomar fotografías para incorporarlas al informe que realizaría sobre los incidentes de la jornada.

“Era imposible salir al exterior”

La testigo ha sido tajante al aseverar que "era imposible pedir comida al exterior”, que “no se podía salir en esas condiciones" y que incluso había “gente aplastada contra el cristal”. “Me asusté al escuchar el impacto de una botella de agua”.

La secretaria del Juzgado, Montserrat del Toro, testigo clave en el juicio del procés, ha comenzado a declarar pasadas las 11.00 horas inmediatamente después de que el presidente del tribunal, Manuel Marchena, determinase que la comparecencia no se exhibiría por señal institucional sin que ello suponga una merma en la publicidad del proceso y apercibiese al público de la sala de ser expulsado en caso de utilizar teléfonos móviles u otros dispositivos de grabación durante la comparecencia.