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Salvador Illa y Miquel Iceta / FOTOMONTAJE DE CG

El perfil bajo de Iceta en la crisis abre el debate sobre su sucesión

Sectores del PSC echan en falta un discurso más contundente del primer secretario, que rechaza repetir los errores de Ciudadanos, mientras que Salvador Illa sube enteros como futuro líder

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Un perfil bajo ante la crisis del Covid-19 y del cierre de Nissan que Miquel Iceta ha elegido a conciencia para evitar repetir los errores de Ciudadanos, pero que es cuestionado por algunos sectores del PSC. Echan en falta un discurso más contundente.

La postura de Iceta, con quien cierra filas la ejecutiva, ha abierto el debate sobre el futuro del partido por primera vez en mucho tiempo. En este sentido, Salvador Illa, ministro de Sanidad, sube enteros como posible relevo. Obviamente, abrir oficialmente el melón de la sucesión de Iceta está supeditado a un calendario electoral catalán ahora mismo incierto. De momento, pocos dudan de que Iceta será el presidenciable a corto plazo. Otra cosa es que los comicios catalanes se pospongan a 2021. “Siempre he optado por un perfil responsable, muy institucional, creo que los que buscan bronca se equivocan”, explica el propio Iceta a Crónica Global en respuesta a ese malestar existente en algunas agrupaciones del PSC, partidarias de una mayor beligerancia contra el Govern, tanto sobre la gestión del coronavirus, como en el cierre de Nissan.

 

 

Illa durante una rueda de prensa / EP

"Cs se ha dado cuenta del error"

“Incluso Ciudadanos se ha dado cuenta del error”, afirma Iceta, en referencia al giro que Inés Arrimadas ha dado a la formación naranja, ahora más dialogante, hecho que arrincona al PP junto a Vox. Por su parte, la ejecutiva del PSC hace piña en torno a su líder, y desde la dirección aseguran que no ha habido quejas oficiales al respecto. Defienden, asimismo, su oposición constructiva. "Queremos ser alternativa de gobierno", recuerdan.

Mientras diputados y dirigentes del PSC han intensificado su labor parlamentaria, extremando el control del Govern para acusar los errores de su gestión durante la pandemia --al tiempo que presentaban iniciativas para salir de la crisis--, la número dos del partido y portavoz en el Parlament, Eva Granados, ha sido muy activa en la crisis de Nissan, acudiendo a la planta de Sant Andreu de la Barca para expresar su apoyo a los trabajadores afectados.

“El tridente que dirigía el partido ha funcionado bien. Granados controlaba el Parlament, Illa el partido e Iceta podía dedicarse a hacer alta política. Pero algo cojea ahora, con Illa en Madrid”, explica un miembro del partido. “La frase que define ahora la situación del PSC es resignación ante unas elecciones que a lo mejor nos dan 5 o 6 diputados más”, explican los más críticos. Algo que no concuerda con las últimas encuestas de intención de voto, que otorgan a los socialistas catalanes un aumento significativo.

¿Hacia un nuevo tripartito?

“¿Hacia un tripartito con ERC y los comunes? Eso sí que provocaría problemas internos. Iceta sostiene que, para tener votos, hay que aproximarse a los nacionalistas. Eso es algo de los años 80 --Iceta debutó en política como concejal de Cornellà de Llobregat en 1987--. Y no gusta en Madrid”, añaden, tras enmarcar la frustrada designación de Iceta como senador autonómico --los independentistas lo impidieron con sus votos en una decisión sin precedentes-- y sus calculadas comparecencias mediáticas en un intento del PSOE de evitar nuevas crisis territoriales. Como las que generaron las declaraciones del primer secretario del PSC sobre el indulto de los presos independentistas. “Iceta quería irse al Senado por voluntad propia, para superar una etapa procesista que nos ha erosionado a todos”, explican desde el entorno del líder del PSC.

¿Relevo generacional? Hoy por hoy no existe una figura clara. Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), y muy bien conectada con los comuns, perdió su oportunidad en el congreso de 2016. Nuria Marín, alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), sonó como ministra, pero ahora se siente cómoda al frente de la Diputación de Barcelona. Una plaza importante para los socialistas, al igual que las numerosas alcaldías metropolitanas.

¿Fontaneros o líderes?

Pero la incógnita sigue en el aire. ¿Quién será el sustituto de Iceta a medio plazo? Eva Granados nunca se ha postulado como presidenciable, aunque en el partido consideran que sería una buena cabeza de cartel, por lo que todas las miradas están puestas ahora en Salvador Illa. Por varios motivos. El más evidente es su gestión como ministro de Sanidad ante una pandemia sin precedentes. Ha demostrado aplomo y ha hecho honor a su fama de hombre tranquilo y cerebral, al que no le importa tomar decisiones antipáticas si con ellas soluciona problemas. Así lo hizo como secretario de organización del PSC. Aunque los socialistas son conscientes de que esa gestión también puede pasarles factura. Illa acredita también gestión municipal, pues fue alcalde de La Roca del Vallès (Barcelona).

“El problema de nuestro partido es que hay fontaneros que hacen de líderes”, sentencia un militante.