Menú Buscar
Elisenda Paluzie, nueva presidenta de la ANC / EFE

Paluzie, la nueva presidenta de la ANC, presiona a los partidos indepes'

La profesora universitaria ha criticado las decisiones que toman los partidos independentistas en el Parlament, ya que "se están alejando" de la hoja de ruta que defiende la ANC

3 min

La nueva presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, Elisenda Paluzie, se ha estrenado en el cargo con un primer tirón de orejas a los suyos. En una entrevista este domingo en Catalunya Ràdio, ha criticado que las decisiones que toman los partidos independentistas en el Parlament "se están alejando" de la hoja de ruta que defiende la ANC.

La profesora universitaria les ha recriminado que, tras las elecciones, tenían que "restituir el Govern legítimo" y que los partidos no lo están haciendo.

Olvidar los plazos

Asimismo, ha reivindicado que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont debería ser investido y que "la opción de que el Parlament vote lo que el pueblo decidió el 21 de diciembre sigue abierta".

Por otra parte, Paluzie se ha mostrado partidaria de hacer efectiva la República catalana "sin plazos", ya que considera que la situación actual es compleja y que el independentismo no se puede marcar tiempos ajustados. Por ello, ha llamado a "no ceder ni un milímetro" ante los encarcelamientos y la actuación del Estado contra el independentismo.

Un 11-S diferente

En una entrevista en RAC1, también se ha mostrado partidaria de cambiar el "patrón" de las movilizaciones del 11 de septiembre, una de las fechas donde la entidad que dirige ejerce un papel más destacado. Según ella, "la gente nos pide acciones más directas y más dirigidas, y no estéticas". En este sentido, ha afirmado que "este año el 11-S será diferente"

Habrá que ver si el nuevo liderazgo en la ANC va dirigido a una mayor radicalidad en las formas de esta organización civil, que tiene un papel clave en las movilizaciones transversales del independentismo. Si bien hasta ahora su hegemonía en este campo era indiscutible, la aparición de los CDR amenaza con poner en jaque a la organización que capitaneaba casi de forma exclusiva el independentismo en las calles.