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Lluc Castells y Alfons Flores lucen un lazo amarillo al final del estreno de 'Faust' en el Teatro Real de Madrid / CG

La polémica sobre los lazos amarillos y La Fura dels Baus: “No me arrepiento”

El figurinista de ‘Faust’, Lluc Castells, asegura que continuará luciendo el símbolo independentista y que Madrid era dónde tenía “más sentido” llevarlo

22.09.2018 20:43 h.
3 min

Lluc Castells fue uno de los colaboradores de la compañía de teatro catalana La Fura dels Baus que lució un lazo amarillo después de la representación de Faust en el Teatro Real de Madrid. Es el figurinista de la obra que inauguró la temporada de la ópera con presencia de los Reyes no se arrepiente y continuará luciendo el símbolo independentista de ahora en adelante.

A través de un comunicado que ha compartido en su perfil de Twitter, Castells ha afirmado este sábado que hace mucho tiempo que lleva el lazo, dentro y fuera de Cataluña y que “nunca había habido ningún incidente ni polémica”. Cree que tenía especial sentido lucirlo en Madrid: “Es allí donde tenemos que hacer entender lo que pensamos mucha gente: consideramos que hay presos políticos, que su encarcelamiento es una grave injusticia y reclamamos su libertad y el retorno de todos los exiliados”.

Desvincula a la compañía

Castells ha aprovechado la ocasión para desvincularse de La Fura dels Baus, una compañía a la que no pertenece, sino con la que colabora. “Es un colectivo donde caben muchas ideologías y siempre han respetado mis ideas personales”, añade. También ha querido defender al director de Faust, Àlex Ollé: “Estoy en desacuerdo que se lo quiera poner en una lista negra y se lo quiera señalar”.

El figurinista asegura que se siente “desbordado” por la polémica y que no hará más declaraciones al respecto. Sí ha avisado, sin embargo, que continuará luciendo el lazo amarillo en la solapa “hasta la liberación de todos los presos políticos y el retorno de los exiliados”.

Abucheo en el Teatro Real

Castells y el escenógrafo Alfons Flores salieron a saludar en el escenario junto al resto del equipo técnico de Faust al término de la representación el pasado 19 de septiembre. Parte del público los abucheó por exhibir el símbolo independentista y el estreno de la obra quedó deslucido. Tras la polémica, el director se disculpó: “Lo siento mucho. No podemos instrumentalizar el teatro para esto”.